Desde San Telmo a Génova, desde los altos cargos a los cuadros medios. Hay un temor que va a más en las filas del PP ante las cita con las urnas en Andalucía. Y no es tanto ni los dardos de Vox ni los del PSOE, que se dan por descontado. Lo que preocupa “de verdad” a Juanma Moreno, tal y como avanzó este periódico, es que “se instale la idea de que todo esté ganado”, y esto derive en una “abstención blanda” el próximo domingo 17 que haga tambalear la mayoría absoluta.
“La abstención blanda es el mayor riesgo que tenemos”, advierten en el equipo de Moreno. Ellos analizan los trackings diarios y avisan de que la mayoría absoluta está “muy difícil” pese a que ese sea el objetivo. De ahí que, pasado el primer fin de semana de campaña, se insista en trasladar “cautela” ante quienes dan ya la partida por ganada.

De hecho, se recuerda que eso precisamente es lo que “pasó factura” a Alberto Núñez Feijóo en 2023, cuando hubo en el PP quienes se vieron ya en el Consejo de Ministros. Entonces, se dio por hecho que podía llegar a los 150 escaños, guiándose de las encuestas que llegaban a su despacho. En el entorno del líder gallego se reconoció tiempo después que creerse en esas encuestas es lo que hizo no movilizar lo suficiente a los suyos.
“La sensación de que estamos en la mayoría puede hacer que la gente no vote”, se diagnostica ahora en el equipo de campaña de Moreno. La denominada “abstención blanda”. “La gente no puede ver que ya está ganado”, advierten. “Nuestra mayor amenaza es el exceso de confianza”, suele repetir en privado Moreno.

Así, tanto desde el PP andaluz como en Génova se llama a “pedir hasta el último voto”. Es el mensaje que también trasladó Alberto Núñez Feijóo en el comité de dirección de este lunes, tras asistir el domingo a un acto de campaña en Jerez. “La mayoría no está ganada, hay que pelearla”, inciden también en la dirección nacional.
En el PP creen que la mayoría absoluta no podrá verse hasta la “foto finish” del domingo 17 de mayo. Y se recuerda que,en las últimas elecciones, la mayoría “cayó de golpe” con cuatro escaños. “Los restos van a ser clave. Está en juego el último diputado de cada provincia”, explican en Génova. Y en esta batalla no solo juega el PP, también entran en liza los partidos pequeños.

Para alcanzar esa mayoría absoluta, Moreno continuará lanzando un mensaje transversal, también tratando de llegar al votante socialista descontento. Así, apostará por ignorar a Vox y “no mirar por el retrovisor”. Una consigna que también ha trasladado a Feijóo y que, de momento, está respetando. La orden es centrar la campaña en la “gestión” de la última legislatura.
Cosa distinta es el PSOE. En el PP están convencidos de que el caso de las mascarillas puede desgastar a María Jesús Montero. De hecho, según las encuestas populares, “el votante socialista está totalmente desmovilizado” y la presencia de Pedro Sánchez “no será suficiente para sacarlos de la abstención”. De ahí ese mensaje transversal y moderado por parte de Moreno.
Feijóo en campaña
“Todo apunta bien”, en palabras del vicesecretario de Análisis Electoral, Elías Bendodo, quien confirmó una alta presencia de Núñez Feijóo en campaña, como ya publicó Artículo14. “Va a estar en Andalucía de cabo a rabo”, aseguró. Este miércoles participará en un mitin en Granada, el jueves estará en Cádiz y el domingo protagonizará el acto central de la campaña con Juanma Moreno, en Málaga.
La concurrencia de Feijóo en campaña tiene también un objetivo, testar la primera vuelta de las generales. “Andalucía será la gran última meta volante antes de la victoria de Feijóo en las generales”, explican.
