Entre ferias, romerías y otras celebraciones, en Ferraz y en el PSOE andaluz hace tiempo que resuenan las alarmas por la participación en las elecciones del 17-M. El Centro de Estudios Andaluces (CENTRA) anticipa “que no va a votar más del 54%” del electorado, destaca un dirigente territorial. “Diez puntos menos que en unas [elecciones] generales”.
Y la convicción de que el presidente andaluz y candidato del PP, Juanma Moreno, “no quiere” que se instale un clima de campaña, lleva a los socialistas de María Jesús Montero a buscar fórmulas para lograr exactamente lo contrario. Para tensionar y movilizar al electorado.
La candidata y exvicepresidenta del Gobierno, muy centrada en la sanidad y los servicios públicos, se apoyará especialmente en Pedro Sánchez. Entre la precampaña y la campaña al 17-M, el presidente del Gobierno prevé protagonizar hasta seis actos en Andalucía. Son dos actos más de los que programó para cualquiera de los comicios de este nuevo ciclo electoral (Extremadura, Aragón y Castilla y León) donde proyectó cuatro por cada cita con las urnas. En Ferraz dicen tener más que comprobado que Sánchez es quien más “moviliza”.
Y en el territorio afirman que el líder socialista puede jugar un papel decisivo “para polarizar” y así “activar al votante de izquierda”. A la desmovilización de la izquierda se le suma también la abstención que ya han identificado en Extremadura y Aragón, y por eso distintos dirigentes señalan que toca tensionar a propios y extraños. Una de las voces consultadas afirma que Sánchez genera cierto “rechazo” en el territorio, pero destaca que, ante todo, polariza. Y esto es lo primordial.
Como el jefe del Ejecutivo, el expresidente José Luis Rodríguez Zapatero; el vicepresidente Carlos Cuerpo, o el ministro de Agricultura, el andaluz Luis Planas, ya se han dejado ver en algunos actos, o tienen otros programados. Quien no ha aclarado si tendrá un papel activo en la campaña es el ministro de Transportes, Óscar Puente, que sí gozó de protagonismo en la anterior cita electoral en su tierra, Castilla y León (15 de marzo).
“A los militantes les pone Puente”
Ni el equipo del ministro, ni el de la candidata, ni tampoco Ferraz, aclaran si Puente participará en alguno de los mítines previstos en estas semanas electorales. De momento “no está previsto”, afirman en la sede socialista, aunque todavía aseguran estar cerrando agendas. Se trata de uno de los ministros más combativos del Ejecutivo, uno de sus perfiles más políticos.
En Andalucía hay interlocutores que lo consideran un “elemento de movilización interna”. “A los militantes les pone”, afirman. Otro interlocutor afirma que esta capacidad de Puente “cuenta más” que su gestión del grave accidente ferroviario en Adamuz (Córdoba), en el que perdieron la vida 46 personas. La propia candidata a la Junta ha defendido su gestión de este siniestro y en el PSOE siguen haciendo lo propio.
De hecho, de cara a la campaña castellanoleonesa, en el equipo del candidato Carlos Martínez transmitieron que el rol que jugara Puente antes de las elecciones sería muy indicativo de cómo se percibía a la interna su salud política. El exalcalde de Valladolid y ministro estuvo muy presente en los actos de la única campaña que se ha saldado con un buen resultado para el PSOE en este ciclo electoral.

Montero empieza a remontar en las encuestas y ya creen que parte de su suelo histórico
Las campañas, afirma uno de los dirigentes andaluces consultados, tienen mucho que ver con estrategia, pero también con las “sensaciones” que se perciben en la calle. “Y la calle no está tan mal con nosotros”, sostiene. Si hace algunas semanas las encuestas internas apuntaban a que Vox adelantaría al PSOE en tres y hasta cuatro provincias, hoy el crecimiento de la formación ultraderechista se ha ralentizado y reducido.
Los últimos sondeos internos, según distintas fuentes socialistas, apuntan a que Montero podría partir del resultado que ya es el suelo electoral de sus siglas en Andalucía, los 30 escaños hasta los que descendió Juan Espadas en 2022. El CIS preelectoral andaluz, conocido el viernes, les sitúa en una horquilla de entre 27 y 34 escaños.
Hace un par de meses la lectura era catastrófica. Hoy no es buena, pero ya no pulverizan su peor registro. De hecho, destacan que más del 20% de los votantes eligen la papeleta en las últimas dos semanas, durante la campaña. A esto se suma que el PSOE andaluz “se activa en la última semana”. Si Montero cae o sube uno o dos escaños, no habrá sorpresa ni tampoco movimientos internos, anticipa una fuente con galones en Ferraz.
No obstante, un cargo público andaluz sostiene que es pronto para anticipar el futuro de la exvicepresidenta, porque en gran medida su desempeño va a depender de “cómo se movilizan los alcaldes”. El parón de Vox puede beneficiar al PP, “también al PSOE”, aunque es aún más relevante la predisposición de los cargos públicos socialistas en las 8 provincias andaluzas, apunta.
La conversación ya no está tanto en el perfil de Montero como candidata -“El problema es que el partido está desestructurado”-, y si en otro perfil más pegado al territorio y alejado de Ferraz o de Moncloa tendría más opciones. Sí lo está en factores como los pactos de gobierno PP-Vox, o en cómo influirá la regularización de migrantes.

Los pactos PP-Vox no ayudan a Moreno: “Tiene mucho voto prestado del PSOE”
Entre los factores externos, hay voces que aceptan que la regularización extraordinaria de migrantes podría ayudarles a polarizar con la derecha, aunque también les restaría algunos votos en provincias como Almería o Huelva. En la primera, el riesgo de que Vox les adelante sigue siendo considerable, reconocen.
Por otro lado, ven que la mayoría absoluta (54 actas) de Moreno no está garantizada. El CIS le sitúa en una horquilla de entre 51 y 59 escaños. Entre los socialistas destacan que él mismo “dice que no se puede dar nada por hecho”. “En Andalucía, por un punto y pico pasas de 57 a 51”, abundan.
También sostienen que los acuerdos de gobierno PP-Vox, en Extremadura y Aragón, “no le vienen bien” a Moreno, empeñado en gobernar sin necesitar a la ultraderecha: “Tiene una mayoría de voto prestado del PSOE. Hay votantes que no van a aceptar eso”.
