En las paredes del Hospital Universitario de Toledo, lazos negros cuelgan de las paredes: “A vuestro lado con cariño, respeto y solidaridad”.
Los Reyes han llegado a este centro por la entrada de urgencias, a las 15:30 horas -media hora después de lo previsto para no interferir en los turnos-, para visitar a los heridos en el trágico accidente ferroviario sucedido en Urda el pasado martes 28 y en el que, hasta la fecha, han perdido la vida 69 personas.
Con semblante serio y preocupado, Don Felipe y Doña Letizia han descendido del coche y, tras un breve saludo a la prensa congregada, se han dirigido hacia el interior del hospital para dar consuelo a los damnificados. La titular de Educación, Formación Profesional y Deportes, Milagros Tolón, ha sido la ministra de jornada del Gobierno que ha acompañado a los Reyes durante la visita.
Una hora y media han estado los Reyes en el hospital universitario de Toledo. A la salida, el Rey se ha dirigido a los 164 periodistas que esperaban su salida, a los que se ha dirigido desde el micrófono que ha instalado el hospital. “Queríamos dedicar un tiempo razonable a las familias y heridos”, ha afirmado, como educada justificación por el que han esperado tanto tiempo los medios a la salida.
“Ante esta angustia y tragedia que todos sentimos por la tragedia queremos mostrar nuestro respeto y pesar por las familias. En este momento es lo más importante, acompañar y dar cariño”, ha afirmado.
Felipe VI ha querido dar “las inmensas gracias a las personas que han entendido la emergencia y a quienes siguen trabajando por rescatar e identificar”.
“Volvemos a sufrir un durísimo golpe”
“Como sociedad volvemos a sufrir un durísmo golpe, pero hay que seguir avanzando sin olvidar la herida de las personas que nos saltan a todo el país”, ha dicho el Monarca, que ha querido lanzar un mensaje de fuerza y unidad: “Sigamos adelante y hagámoslo unidos con dignidad y rigor”.
En ese sentido, el Rey ha aseverado que hay “una investigación en marcha” que debe determinar “cómo y por qué ha sucedido esta catástrofe”, y “qué medidas se van a tomar para que esto no vuelva a suceder”.

En la entrada del centro esperaban, además de la ministra del ramo, el presidente de Castilla La Mancha, Emiliano García Page, y el consejero de Sanidad de la Comunidad, Jesús Fernández Sanz. Según datos del SESCAM, 110 heridos se encuentran distribuidos en hospitales de la comunidad, de los que 60 han sido dados de alta y 50 se encuentran en los hospitales. Cuatro códigos rojos evolucionan bien. En la capital, 27 fueron atendidas.
En concreto en este centro, a lo largo del día del martes ingresaron 38 personas, de las que 15 se encuentran en la UCI y 5 en planta. Los Reyes se reunirán con el equipo sanitario que atendieron a los heridos, y después visitarán a heridos y familiares.
Don Felipe y Doña Letizia, nueve meses después del terrible accidente de Adamuz, en el que perdieron la vida 46 personas, han vuelto a desplazarse a un centro hospitalario. Al igual que en esta ocasión, los Reyes atendieron a los heridos, pero después no mantuvieron un aparte porque el quipo psicológico aconsejó no hacerlo dado que los ánimos se encontraban muy alterados, según pudo saber este medio.

Cuando el accidente tuvo lugar, este martes a las 08.50, Don Felipe se encontraba en Bétera (Valencia), en un ejercicio castrense. Antes de que compareciera ante los medios, la Casa del Rey envió un tuit en el que calificó de “terrible” el accidente”. Sobre las 12:00 horas, compareció ante los medios para transmitir a las familias “nuestro pésame, nuestra tristeza, nuestro apoyo, nuestro cariño, en una situación tan difícil”. En ese momento, aún no había hablado con el presidente del Gobierno del accidente, sólo con el presidente de Castilla La Mancha, Emiliano García Page. Tras su mensaje, se dirigió a Madrid y la Casa anunció que la agenda de los Monarcas había sido suspendida.

