La primera sentencia del Tribunal Supremo sobre la trama del caso Koldo se interpreta en el ámbito penal de manera unívoca: la colaboración con la Justicia tiene rédito desde el punto de vista del confidente, siempre y cuando sea “eficaz” desde el punto de vista de la investigación. Víctor de Aldama resulta condenado por delitos de organización criminal, continuado de cohecho y tres de cohecho, a los que se ha aplicado una rebaja de dos grados en la pena por su participación activa en el esclarecimiento de los hechos. En consecuencia, aunque el conjunto de los delitos suman 4,5 años de prisión, ninguno de ellos supera los dos años de forma individual, por lo que el empresario no entrará en prisión.
Un fallo elocuente en cuanto al resto de los investigados: se impone una pena de 24 años para José Luis Ábalos y de 19 años para Koldo García. El exministro de Transportes cumplirá el próximo mes de diciembre 67 años y su mano derecha en la trama, 57 años, el próximo mes de enero.
“Víctor de Aldama ha aportado a la causa documentación sobre viajes, ingresos económicos a los otros acusados y contratos de arrendamientos de inmuebles referenciados en los anteriores
hechos, que han sido objeto de análisis y pericia para corroborar sus manifestaciones, reconociendo su participación en los hechos y afirmando las de los otros acusados. Igualmente, documentación que se ha unido a la causa y que ha sido remitidas a otros juzgados para su investigación”, reza el fallo judicial de la Sala de lo Penal del Alto Tribunal.
“Espero que los que vienen detrás colaboren”

Tal y como publicó ayer Artículo14, la pena atenuada para Víctor de Aldama sitúa en el punto de mira a Julio Martínez, el presunto testaferro de José Luis Rodríguez Zapatero. La posición que adopte marcará el futuro del expresidente, ya que como advierten los penalistas este precedente resulta muy “tentador”. Coloquialmente ya se habla del miedo del líder socialista de que “Julito se marque un Aldama”.
Algunas fuentes apuntan a que se habría producido un intento de negociación de Zapatero con su hombre en España antes de la declaración ante el juez José Luis Calama del pasado miércoles 17 de junio. “Es un amigo y luego he tenido una relación profesional con él. Por cierto, que jamás me pidió ni me insinuó nada que tuviera que ver con una situación de ilegalidad, jamás”, insistió el expresidente.
Junto a Julio Martínez, el ‘fontanero’ de Zapatero y el caso más evidente, otros dos perfiles pueden estar tentados a colaborar en relación con el funcionamiento de las llamadas cloacas del PSOE: Santos Cerdán y su fontanera: Leire Díez. Una investigación en la que la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil identifica una presunta actividad criminal con tendría como “objetivo principal la protección de los intereses afectados por diversas causas judiciales que, directa o indirectamente, presentaban afectación a miembros del PSOE o del Gobierno”.
Aviso a navegantes
⚖️ El Tribunal Supremo condena por unanimidad al exministro José Luis Ábalos a 24 años de prisión y a su exasesor Koldo García a 19 años por delitos de organización criminal, cohecho, malversación y tráfico de influencias
📄 Nota resumen de la sentencia: https://t.co/Y3ytsJkTze pic.twitter.com/XDCJTFAUxy
— Poder Judicial (@PoderJudicialEs) June 22, 2026
Ante las dudas y tras conocer el fallo, el propio Víctor de Aldama afirmó: “Espero que los que vienen detrás colaboren”, aseguró a su salida del Supremo, al tiempo que agradeció a la justicia y aseguró que “la colaboración en este país sirve”.
Para María de la Torre, socia de penal en GovCom Abogados, “la sentencia es pedagógica y marca una senda muy clara, socialmente correctiva en el sentido de que quienes han mantenido su posición y no han expresado remordimiento ni reconversión ven caer el peso de la ley. Es una especie de libro de buen hacer: al malo le castigo y al confidente arrepentido le beneficio”. En este sentido, explica a Artículo14 que esta posición se explica desde la realidad de que “es imposible destruir una organización criminal si no se cuenta con alguien dentro”.
“El Tribunal Supremo está lanzando un aviso a navegantes y no solo se puede interpretar así en este caso, sino en general. Cuando colaboras con la Justicia, evidentemente, tiene un beneficio. En este caso, se ha entendido que su colaboración ha sido fundamental para el esclarecimiento de los hechos”, incide en declaraciones a Artículo14, Víctor Sunkel, abogado penalista y fundador de Sunkel & Paz. En su opinión, es un precedente relevante si alguien estuviera pensando en colaborar con la Justicia.
El reloj corre en contra del confidente: ¿Leire o Cerdán?

En una situación similar a Julio Martínez, en el caso de las cloacas del PSOE, el claro perfil del confidente es Leire Díez. Cabe recordar que la UCO sitúa a la fontanera del PSOE en un segundo nivel ejecutivo, como mano derecha del exsecretario general del partido, entonces, Santos Cerdán.
“Para Díez, el antecedente de Aldama puede resultar también atractivo. Es un perfil al que supuestamente podría resultarle interesante colaborar con la justicia”, señala Víctor Sunkel. En este sentido, Sunkel destaca la importancia de que la colaboración sea “eficaz”, de ahí que el último en “cantar” pierda su oportunidad. Es lo que le ocurrió a Luis Bárcenas, a quien la oferta de colaboración y reconocimiento de los hechos en 2021 no le valieron una rebaja de la condena de la Fiscalía Anticorrupción. Según señaló en su momento el Ministerio Fiscal, cuando planteó su propuesta aportaba “escasas novedades, ninguna sustancial”.
Para Santos Cerdán, quien tiene la misma edad de Koldo (cumplió el pasado mes de mayo 57 años), colaborar con la Justicia puede resultar tentador frente al riesgo de una sentencia que como en el caso de las mascarillas implique salir de prisión como un anciano.
“Un año de privación de libertad equivale a cinco años de vida normal de una persona”, apunta la penalista María de la Torre.
El perfil psicológico del colaborador

Para María de la Torre, en el perfil psicológico de la persona que pasa a colaborar con la justicia explica su decisión. En el caso de Víctor Aldama, en noviembre de 2024, el juez de la Audiencia Nacional (AN) Santiago Pedraz, magistrado que instruyó el ‘caso Koldo’ aceptó su puesta en libertad tras las diferentes confesiones en su declaración voluntaria. Para esta penalista, a priori sería más probable que Julio Martínez opte por la vía Aldama que Leire Díez considerando su perfil psicológico.
El empresario amigo de Zapatero parece una persona introvertida, a quien se le ha visto abatido en sus declaraciones públicas, frente a una Leire Díez que hasta ahora se ha mostrado segura de sí misma. Prueba de ello, es la rueda de prensa que convocó poco más de un año. En esta comparecencia, irrumpió precisamente Aldama, que amenazó la fontanera con consecuencias por sus “mentiras”. Además, hizo extensibles esas amenazas al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y al exsecretario de Organización del PSOE, Santos Cerdán.
¿Y entre Leire Díez o Santos Cerdán? En el plano teórico, De la Torre también considera más probable la figura de Díez. En una organización criminal, será diferente según tu posición, explica. Santos Cerdán ocupaba un cargo de liderazgo y, aunque desde el punto de vista de la criminología no es un perfil tipo, hasta la fecha, el ex dirigente socialista ha negado de forma “absoluta y radical” cualquier delito. Además, se ha desligado de la presunta trama delictiva del caso Leire Díez.
Bajo la premisa de quien juega primero tiene la mano, Díez y Cerdán están, con toda probabilidad, valorando cuándo jugar su carta.

