La operación Valencia no es sencilla. No lo fue antes, cuando el PP se enfrentaba al relevo de Carlos Mazón como presidente de la Generalitat, ni tampoco es fácil ahora, cuando el partido debe prepararse para las elecciones autonómicas de 2027 en una Comunidad golpeada por la DANA.
Cuando se cumplen dos meses de la dimisión de Carlos Mazón al frente de la Generalitat, en Génova son conscientes, porque así lo han testado, de que hay “una guerra civil” por el poder, en palabras de una fuente al tanto de las tensiones internas que se viven en el PP valenciano. Y de ahí que la dirección nacional parece decidida a no echar más leña al fuego y prefiere dilatar la celebración del congreso valenciano para elegir al candidato a las próximas elecciones autonómicas.

Una reflexión que también comparten sobre el territorio, según las fuentes consultadas. De hecho, interpretan que no será hasta que culmine este ciclo electoral cuando Génova ponga el foco en el Congreso valenciano. “Mientras que haya elecciones todo el mundo quieto”, explican una fuente de peso.
Los dirigentes populares valencianos consultados por Artículo14 también ven acertado que se espere a que concluya el ciclo electoral para abrir el melón valenciano. De hecho, las mismas fuentes encajan el congreso regional ocho o nueves meses antes de las elecciones autonómicas de 2027, esto es, en otoño de 2026 o, incluso, en verano. “Será cuando a Génova le convenga”, resume otra fuente valenciana. Otro dirigente pide esperar a después de Navidades para ver “cómo se activa y el papel que tiene la gestora”.
La gestora
Y es que Génova ha optado por una “comisión transitoria” dirigida por Juanfran Pérez Llorca. Una decisión que rectifica la primera intención de Alberto Núñez Feijóo, que era la de oficializar a Llorca como presidente del PP valenciano por la vía de la Junta Directiva Nacional o del comité ejecutivo regional. En el PP explican que la comisión era la “decisión de consenso por parte del PP valenciano”, y que fue Llorca quien le propuso al presidente del PP esta modalidad, como también a su secretario general, Carlos Gil, diputado nacional. “Tenemos que tener el partido armado”, responden su entorno.
Lo sorprendente de esta gestora es el comité electoral que lo conforma. Es ahí donde Génova ha buscado el control de la comisión al nombrar dentro de la misma un comité electoral, presidido por Esteban González Pons y del que también forman parte Macarena Montesinos, adjunta del PP en el Congreso y muy próxima Carlos Mazón; el expresidente de la Generalitat, Alberto Fabra; o la vicepresidenta de Les Corts, Magdalena González de la Red. Además, son vocales los tres vicepresidentes de la Generalitat, Susana Camarero, José Diez y Vicente Martínez Mus, entre otros.

Más allá de estos movimientos, la pregunta en el PP valenciano sigue siendo la misma. ¿Quién liderará el nuevo partido y lo llevará de nuevo a la Generalitat en 2027? Esa será la verdadera batalla en los próximos meses y por la que se sustenta esa “guerra civil” dentro del PPCV. “Todos van a guardar sus armas hasta que llegue el momento”, opinan fuentes populares al tanto que, además, señalan, “todos los posibles candidatos tienen rango institucional”.
Sobre la mesa, varias opciones. Génova sigue apostando por María José Catalá, alcaldesa de Valencia. En la dirección nacional no ocultan que su nombre gusta, pero se evita dar más detalles de cara al futuro. Catalá, sin embargo, se ha descartado en multitud de ocasiones. De hecho, en su entorno aseguran a este diario que sus esfuezos pasan por “apoyar” a que Pérez Llorca “haga un buen trabajo”.
Sectores del PP dudan de la “vía Catalá”
Varios sectores en el PP dudan de la opción Catalá de cara a 2027 e incluso algunas fuentes niegan que sea “la opción de Feijóo”. No se refuta, eso sí, que su nombre estuviera en la cabeza del presidente, antes de la dimisión de Mazón, cuando estuvo sobre la mesa el escenario de la repetición electoral. Estas fuentes dan por seguro que el líder gallego habría nombrado directamente a la alcaldesa como candidata en esas circunstancias.
No es el único nombre en liza, en estos momentos. El actual presidente de la Generalitat ya ha ido trasladando a sus allegados que es posible que quiera repetir tras esta experiencia interina. En la ronda de entrevistas que ha dado en los últimos días tampoco lo oculta. Tiene a su favor toda la visibilidad que le ofrece la presidencia de la Generalitat y en los últimos días está dejando claro que quiere distanciarse totalmente de la era Mazón. Ha visitado Utiel y también más localidades de la zona cero de la DANA para ver el avance de las obras de reconstrucción.

Quienes habitualmente transitan por Génova no dan por descartado que Feijóo, finalmente, opte por Llorca como candidato. “La demoscopia dictará la ley”, aseguran convencidos de que el líder popular medirá el nivel de aceptación y de conocimiento de todos los políticos con opciones. De hecho, creen, que el presidente gallego acabará decidiéndose por la opción que “en el momento en el que decida sea la mejor”. “Hoy puede serlo Catalá y en 2026 no, o sí”, zanjan.
Camps quiere ser candidato
Pero también hay más candidatos en la casilla de salida. Como los tres presidentes provinciales,Vicente Mompó (Valencia), Toni Pérez (Alicante) y Marta Barrachina (Castellón). El primero se ha descartado en varias ocasiones, sobre todo después de que su nombre sonara como posible candidato en 2027 en una reunión con Mazón y Llorca -sin el conocimiento de Génova- y que desembocó en la dimisión del expresidente.
El expresidente de la Comunidad Valenciana, Francisco Camps, también quiere entrar en esa tanda de candidatos para presidir el PP valenciano. Por él, según fuentes de su entorno, el congreso regional debería celebrarse en el mes de mayo del año que entra.



