Las comunidades del Partido Popular escenificarán unidad ante María Jesús Montero, a pesar de que su oferta de financiación autonómica genera debate interno. “No caeremos en la trampa”, afirma un barón territorial. “Habrá unidad” pese a las singularidades, coinciden los presidentes consultados por Artículo14. Tras esa cita en Hacienda el miércoles, el propio Alberto Núñez Feijóo se verá con sus barones en Aragón el domingo 18 para escenificar ese cierre de filas.
Génova, a través de su vicesecretario de Economía, Juan Bravo, coordina la respuesta con sus barones de cara a la reunión del Consejo de Política Fiscal y Financiera que este miércoles dará luz verde al pacto de financiación autonómica pilotado entre el Gobierno y ERC.
La reunión con Hacienda
Según ha podido saber este diario, Bravo ha mantenido varios contactos con los consejeros de Hacienda de las comunidades del PP con el objetivo de mantener prietas las filas frente a la propuesta del modelo de financiación autonómica que, según reconocen fuentes populares, busca dividir a sus barones.
No se descarta que en las próximas horas puedan mantenerse más contactos para coordinar la estrategia de cara a la citada reunión. En otras convocatorias de este foro, las comunidades del PP optaron por plantar a Hacienda. De momento, volver a levantarse de la mesa es una decisión que no está tomada, y de hecho genera discusión interna. “Iremos y pediremos explicaciones”, aseguran en el PP.

De fondo, la financiación singular vuelve a reabrir un debate interno en el PP. Los populares no cuentan a día de hoy con una posición única sobre la iniciativa sino con un planteamiento común contra el cupo independentista. El debate es espinoso porque sobre los criterios de reparto de financiación a las comunidades, no hay una opinión unánime, sino hasta once, que son el número de comunidades que gobierna el PP.
En Génova reconocen que el debate “sigue ahí” y no ocultan que ahora mismo, abrir ese melón, supondría un brete para el propio Alberto Núñez Feijóo y sus barones –con urnas a la vista-. Implicaría exhibir en público las diferencias en materia autonómica y un balón de oxígeno para el Gobierno central, según admiten en el PP.

Desde Galicia y Aragón, por ejemplo, se defiende que la distribución de recursos se calcule en cuenta que está condicionada, según su criterio, por la despoblación, la dispersión y el envejecimiento. Andalucía, la Comunidad Valenciana, la Región de Murcia, presionan porque prime el criterio de población ajustada. En otro grupo, la Comunidad de Madrid y las Islas Baleares apremian para dar mayor peso a la población y a la ordinalidad. Pese a las diferencias entre comunidades, sí coinciden la mayoría en señalar que “si se sientan todas, llegarán a un consenso”. La fórmula correcta, dice un barón, será cuando “cada presidente defienda los intereses de sus ciudadanos pero mirando a los ojos a las otras comunidades”.
Ante las diferencias –por la idiosincrasia de cada territorio- en Génova recuerdan siempre que Feijóo pactó con sus barones abordar la financiación autonómica de “manera multilateral”. Y en eso, tal y como se escucha en cada territorio, hay consenso.
El pacto del PP
Hace un año y medio –en un foro apodado “cumbre de Presidentes”- rechazaron a través de un manifiesto la financiación singular para Cataluña y cualquier negociación bilateral con el Estado sobre esta cuestión. El documento, que lleva por título “Por un modelo de financiación solidario, igualitario y negociado por todos”, recoge, en esencia, ese compromiso de los presidentes autonómicos a abordar entre todos el modelo de financiación. “Feijóo tiene la firma de sus barones”, se blindan en Génova ante la posibilidad de que algún presidente diera el visto bueno a la financiación extra.
Un cierre de filas que se reeditará de nuevo el próximo domingo, en la nueva cumbre convocada por Feijóo con sus barones. Será en Aragón, que tiene elecciones en 8 de febrero. “No puede ser que un señor que no quiere ser español nos diga cómo hemos de repartir el dinero de todos los españoles”, se revolvió Feijóo este sábado, en una reunión a puerta cerrada con los suyos en la Interparlamentaria que se está celebrando en La Coruña.

El PP, de hecho, se remite al manifiesto que rubricaron en su día todos los barones. “Son las bases con Feijóo”, señalan. En ese texto, todos los presidentes se oponían a negociaciones bilaterales, pedían la creación de un fondo transitorio para paliar la infrafinanciación, que Hacienda autorizase los 18.000 millones de euros los fondos europeos Next Generation para “garantizar la cogobernanza”. Así mismo, exigían blindar el respeto a la autonomía fiscal de las comunidades.
Esa unidad de acción contra el modelo pactado entre el Gobierno y ERC ha podido verse estos días. Todas las comunidades denuncian en público y en privado que el modelo presentado por Hacienda es “injusto” porque no mejora el sistema de financiación y solo “beneficia” a una comunidad concreta. “Tiene muy poco de redistributivo”, apuntan desde la Xunta de Galicia a este diario. Desde el Gobierno de Andalucía prometen “ir juntos” contra el modelo de financiación singular, aunque evitan dar más detalles.
Desde las Islas Baleares rechazan “trajes a medida antes de empezar y cartas marcadas”. “No es justa, ni atiende al territorio”, responden desde Castilla y León. Más ambiguos son, por ejemplo, desde la Comunidad Valenciana, donde quieren ver la “letra pequeña” del acuerdo, antes de decidir.



