Alberto Núñez Feijóo trata de disputar la bandera económica al Gobierno. El líder del PP sabe perfectamente que Pedro Sánchez quiere jugar con esa la baza en la recta final de la legislatura, y de ahí el ascenso de Carlos Cuerpo a vicepresidente. Y ante la acción, reacción. Este jueves, se reunirá con autónomos en Toledo y ya la semana pasada hizo lo propio con otra cumbre económica sobre impuestos.
La estrategia de Feijóo es clara: acercarse a la clase media con una nítida receta fiscal de bajada de impuestos. En Toledo, se verá con “un nutrido grupo” de autónomos” para “escuchar de primera mano la situación límite que viven”. Y también para plantearles “soluciones”. “Seguiremos muy de cerca todo lo relacionado con la fiscalidad”, avanzan fuentes populares a Artículo14. “No lo soltaremos”, anticipan.

De hecho, en las próximas semanas continuarán citas con “colectivos afectados” por las políticas económicas del Gobierno. El encuentro de Feijóo con los autónomos llega en un momento clave para este colectivo, justo después de que el Gobierno haya decidido elevar un 42 % su base mínima de cotización. Ante eso, desde ATA confían que el PP, Vox y Junts sean capaces de paralizar con sus enmiendas en el Congreso esa subida, que supondría un incremento de 135 euros al mes la cotización de los autónomos colaboradores.
Nadal y Bravo
Así, más allá de la apabullante actualidad política, Feijóo quiere fortalecer su figura económica, como ya avanzó este periódico. La pasada semana, se comprometió a una bajada general de impuestos en su primer año como presidente del Gobierno. Si no lo hace, dijo, se apartaría de la presidencia.

A su lado, un equipo económico que no piensa cambiar. Su vicesecretario de Hacienda, Juan Bravo, lleva meses inmerso en una gira autonómica con empresarios y autónomos para recoger las propuestas del sector. A la par, el vicesecretario de Economía, Alberto Nadal, hace lo propio con reuniones asiduas con los empresarios.
Objetivo: la clase media
De fondo, en el PP no ocultan un objetivo político detrás de esta agenda. Sintonizar con el votante transversal que no le llega al PP por la ofensiva contra la corrupción del Gobierno. Conquistar a la clase media que ha visto como ha ido perdiendo poder adquisitivo con el tiempo. Y aseguran que cuentan con información demoscópica que avala esta estrategia.
Datos recopilados por el PP, a los que ha tenido acceso este diario, señalan que en 2018 solo un 3% se consideraba clase pobre, y en la actualidad ese número se ha incrementado hasta el 18,5%. Otro ejemplo: en 2019, las rentas bajas con un sueldo de 14.000 euros no pagaban IRPF y ahora, con un salario de 17.612 euros al año, hasta 745 euros.

Cabe recordar que el presidente del PP ya presentó a principios de años un conjunto de medidas dirigidas a que 1,4 millones de autónomos no paguen el IVA con menos de 85.000 euros y tarifa cero el primer año y ampliarlo al segundo.
Ahora, coincidiendo con el arranque de la campaña de la renta, Feijóo inauguró la semana pasada una campaña con la que denunció que la recaudación de impuestos por parte del Gobierno no es acorde con los servicios públicos prestados a los ciudadanos. “Cada español paga de media 3.650 euros más al año”, se revolvieron.
