Nadie ha olvidado las escenas de dolor e indignación que se vivieron en Valencia durante el funeral de Estado por las víctimas de la dana el pasado 29 de octubre, coincidiendo con el primer aniversario de la catástrofe. Moncloa teme que los gritos de “dimisión” y “asesino” que se dirigieron ese día contra Carlos Mazón (entonces presidente de la Generalitat Valenciana) se dirijan ahora contra el Gobierno con motivo del homenaje laico por las víctimas del accidente ferroviario de Adamuz (Córdoba).
De ahí que Moncloa estuviera tomando el mayor número de precauciones para organizar un funeral de Estado que tenía fecha (sábado 31 de enero) pero que ayer dejó de tenerla. Según el Gobierno, es preferible aplazarlo puesto que “a un número importante de las familias les resultaría imposible asistir al Homenaje de Estado el 31 de enero y muchas otras prefieren que se celebre más adelante”.
“Ante esta situación -añadieron fuentes de Moncloa- el Gobierno y la Junta de Andalucía han acordado posponer la celebración de dicho Homenaje a una nueva fecha a fin de contar con el mayor número posible de familiares”.
Fuentes conocedoras de la organización de la ceremonia, que ya estaba en marcha, aducen otras razones: “Están muy preocupados por la reacción de las familias y de la calle”, aseguran a este periódico. En concreto, algunas víctimas han lamentado que la ceremonia propuesta por el Gobierno fuera laica y no religiosa y también han lanzado críticas hacia Renfe y Adif. “El ambiente se ha calentado bastante”, subrayan dichas fuentes.
Los trabajos de Moncloa
Lo cierto es que personal de Moncloa ya había recibido instrucciones de organizar el funeral en Huelva con una clara consigna: la de crear las condiciones para contener al máximo posibles críticas al Ejecutivo. “Lo quieren todo muy restringido, sitios más reducidos que los planteados como polideportivos y con limitación de acceso”, según las fuentes consultadas por Artículo14.
Oficialmente, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y el presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno, solo habían acordado la fecha inicial del funeral de Estado (31 de enero) y la ciudad de Huelva para celebrarlo (26 de los fallecidos son de allí, aunque el accidente tuvo lugar en Córdoba). Los Reyes iban a presidir la ceremonia.

Esa conversación entre Sánchez y Moreno se produjo el jueves y, desde entonces, sus equipos empezaron a trabajar. Pero teniendo claro que el funeral “está organizado por el Gobierno, al ser de Estado, y en consecuencia las decisiones las toman ellos”, subrayan las fuentes consultadas. Por eso se decidió que vaya a ser laico y no religioso.
De hecho, Moncloa ya había enviado personal a la capital onubense y esta semana se iba a avanzar en el emplazamiento, con le premisa de que fuera “restringido” y con todas las garantías de seguridad, según remachan a este periódico.
Las quejas de las víctimas
A Sánchez, sobre todo, y también a la vicepresidenta primera del Gobierno, María Jesús Montero, no se les escapa la pesadilla que han vivido las familias de las víctimas de Adamuz, ni la desesperación que han atravesado después de 48 e incluso 72 horas sin tener confirmaciones oficiales sobre el desenlace de sus seres queridos. “Ya es demasiada espera, es demasiado tiempo, no es normal que no tengamos noticias“, relataron familiares a Artículo14 en Adamuz.
“Renfe es lo peor de lo peor, todos los chavales que han estado ahí han trabajado, pero en el momento que dependían de Madrid o de las esferas altas, asquerosos. Todo lo han ralentizado”, expusieron otros familiares dando muestra de la indignación que hay con el aparato del Estado y de la intención de acudir a los tribunales en busca de alguna reparación (por insuficiente que sea).

Todo ello amenazaba con estallar este sábado en Huelva, donde también debían estar presentes el Rey Felipe VI y la Reina Letizia, puesto que las agendas también se han realizado contando con la Casa Real. Los Reyes, tras la tragedia de la dana, dieron su consuelo a los familiares de las víctimas sin hallar rechazo tanto en la catedral de Valencia (en diciembre de 2024) como en el funeral de Estado celebrado en un espacio de la calle Mayor del Museo Príncipe Felipe (octubre de 2025).
Pero el Gobierno temía correr exactamente la suerte contraria, puesto que, primero la pesadilla del proceso de reconocimiento de las víctimas mortales, y luego desafortunadas escenas de protagonismo político (como la de Montero haciéndose sitio junto a los Reyes) “han calentado los ánimos”, corroboran las distintas fuentes consultadas por este periódico.
Así, Moncloa ha decidido aplazar el homenaje de Estado sin concretar una nueva fecha mientras que en la Junta de Andalucía se declaran a la espera. El próximo jueves sí habrá una misa funeral en Huelva a la que asistirá Juanma Moreno.



