El Gobierno anticipa medidas específicas para el sector del transporte por carretera o el campo, dos de los más perjudicados por el aumento de los precios de los combustibles. Pero es uno de los escasos detalles que están dispuestos a avanzar sobre sus recetas para paliar los efectos de la guerra en Irán. Tampoco concretan plazos para actuar, más allá de afirmar que estas medidas se materializarán “en los próximos días”.
De hecho, el ministro de Economía, Carlos Cuerpo, ha evitado este jueves confirmar el anuncio de Yolanda Díaz, vicepresidenta segunda, que escasas horas antes afirmaba que el próximo Consejo de Ministros servirá para trasladar al BOE alguna de las recetas del Ejecutivo. “No puedo adelantarles el día de la aprobación”, despejó.
El titular de Economía ha comparecido en rueda de prensa desde el complejo ministerial de Cuzco, en Madrid, tras la reunión que ha mantenido con la patronal y los sindicatos, junto con las tres vicepresidentas, entre ellas Díaz.
Cuerpo ha reiterado su llamada a la “tranquilidad”, ha repetido que la situación de incremento de precios está “lejos” de la vivida en 2022, cuando comenzó la invasión de Rusia en Ucrania, y ha defendido la “total seguridad de suministros”. “Nos coge con los deberes hechos”, insistió.
Entre las certezas que puede aportar, el ministro de Economía aseguró que el “esqueleto” del plan del Gobierno incluye “medidas de corte estructural”, y otras relacionadas con la “minimización” del impacto de la guerra en los precios. Entre ellas contemplan “medidas fiscales”; políticas para compensar la subida de precios de los combustibles –“con especial atención al campo y al transporte por carretera”; y recuperar recetas del fallido escudo social, como la prohibición de corte de suministros o el bono eléctrico.
Hoy no contemplan una rebaja del IVA de los alimentos, ni tampoco una bonificación general al diésel o la gasolina. Según el ministro, “es una de las medidas que menos aconsejan” los sectores profesionales.
“Lo prioritario es trabajar para cerrar un texto con la mayor celeridad”, que recoja las aportaciones de los agentes sociales y los grupos políticos -el Gobierno está recopilando propuestas de todos, menos de Vox”-. Reconoció que ciudadanos y empresas “ya están notando” los efectos de esta crisis en Oriente Próximo. Y que habrá “afectación” en los datos de inflación de marzo y también de abril, aunque su gravedad dependerá de la duración del conflicto.
Además, argumentó que están haciendo “un análisis pormenorizado” de las medidas puestas en marcha durante la crisis por la agresión de Rusia a Ucrania. Y afirmó que el Ejecutivo está monitorizando “día a día” la evolución de los precios del diésel y la gasolina, “con técnicas avanzadas de inteligencia artificial”.
Enfría las medidas de vivienda que reclama Díaz
Desde que comenzó la guerra, en el entorno de Sumar han defendido que la prórroga por ley de los contratos de alquiler de vivienda que están venciendo estos días es una medida fundamental, aunque sus socios llevan rechazándola desde octubre. Los líderes de los dos sindicatos que acudieron a esta cita, Unai Sordo (CCOO) y Pepe Álvarez (UGT), reclamaron aplicar esta prórroga, que Díaz enarbola.
Cuerpo defendió que la respuesta en materia de vivienda debe tener el “grado de proporcionalidad” necesario, así como “un punto de flexibilidad”, y afirmó que también debe estar “acotada a los impactos de la guerra”. “Hay que perimetrar bien las medidas que se ponen sobre la mesa”, insistió.
