La detención del dictador Nicolás Maduro por parte del gobierno de Donald Trump el pasado 3 de Enero ha dado un vuelco al tablero internacional tras el que los países europeos e integrantes de la OTAN buscan establecer sus estrategias de acción exterior.
Y, especialmente, España, a tenor de la visión de diplomáticos y europarlamentarios en conversación con este medio. La vinculación del ex presidente Zapatero, y de algunos dirigentes socialistas, con el régimen de Maduro y petroleras venezolanas a día de hoy son unas hipótesis que podrían cobrar fuerza tras los testimonios del ex director de los servicios de inteligencia venezolanos, Hugo “Pollo” Carvajal, o el propio Maduro ante la justicia estadounidense. ‘El Pollo’ Carvajal ya denunció ante el entonces magistrado Manuel García-Castellón unos presuntos pagos irregulares vinculados a la petrolera estatal venezolana PDVSA de los que, según sus declaraciones, podrían haberse beneficiado a actores políticos, jurídicos y empresariales españoles y europeos.
La estrategia de Sánchez
En este contexto, la urgencia del presidente de España, Pedro Sánchez, por dejar claro que su gobierno está dispuesto a llevar al Congreso la propuesta de envío de tropas en misión de paz tanto a Ucrania como a Palestina es analizado según las fuentes diplomáticas consultadas como una manera de “congraciarse con Trump”, a la vez que el Ejecutivo se desmarca con Zapatero.

El pasado 6 de Enero, por primera vez un presidente plantó al Rey en la Pascua Militar. ¿El pretexto? Asistir a la Coalición de Voluntarios para establecer la paz en Ucrania, en la que participaron más de 30 países, y a la que asistieron representantes del Ejecutivo de Trump. Allí se pactó que las Fuerzas Armadas estadounidenses actuarían como garantistas de la paz en caso de que se pusiera en marcha el proceso negociador con el presidente ruso, Vladimir Putin, para poner fin a la guerra. Sánchez, sin poner previamente en conocimiento al partido de la oposición o a sus propios socios de Gobierno, anunció desde París que haría una ronda con los partidos para plantear un plan de envío de tropas a Ucrania. Un plan que, como ha informado este medio, aún no está elaborado, pese a que el presidente afirmó que explicaría las condiciones.
Apenas dos días después, este jueves, Sánchez, desde la conferencia de embajadores organizada por el ministerio de Asuntos Exteriores, ha anunciado que también presentará en la Cámara Baja un plan para mandar tropas en misión de paz a Palestina. Unas declaraciones que también han cogido por sorpresa a las instituciones españolas.
Una propuesta que también comulga con la política exterior de Trump, ya que, dentro de su plan de paz en Oriente Próximo, se contempla en segunda fase el despliegue de tropas internacionales para monitorizar el alto el fuego y el desarme de Hamás. “Así, Sánchez se presta a aportar contribución española a todos los procesos de paz de la administración Trump”, aseguran. ” Van encajando las piezas del puzzle. Porque Sánchez va a demostrar a los americanos que es un socio fiable tanto en Ucrania como en Palestina, aportando capacidades, y a su vez, desmarcarse de Zapatero”.
Este último paso ya lo ha dado el Ejecutivo a través del ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, quien esta semana reconociera públicamente el papel del ex presidente socialista como mediador con Venezuela, pero aclarara que no opera en nombre del Ejecutivo actual.

Planes hipotéticos que dependen de Putin
Sánchez es consciente de que el envío de tropas es una acción hipotética que depende de un proceso de paz en dos escenarios bélicos en los que aún no se han terminado los procesos de paz. Y, en el de Ucrania, hasta que Putin lo acepte no habrá nada que hablar. Pero sí escenifica una tendida de mano hacia Estados Unidos, y a la vez lo acusa de no respetar las reglas internacionales para no defraudar a parte de su electorado o a sus socios de Gobierno. “El discurso antitrump es proforma”, aducen.
La oposición se reafirma en su postura
En caso de que se desarrollasen los procesos de paz con éxito, Sánchez es consciente de que tendría más apoyo por parte del partido de la oposición que de partidos que conforman su propio Gobierno, como Podemos o IU, que han pedido al Ejecutivo desmarcarse de la OTAN tras la detención de Maduro. El vicesecretario de Hacienda, Infraestructuras y Vivienda del PP, Juan Bravo, afirmó durante una comparecencia este miércoles que la posición de su partido no se definirá hasta conocer en qué consistirá el plan de envío de tropas a Ucrania, al haber que lamentó no haber recibido ninguna llamada por parte del presidente. Una postura que se ratificó tras la propuesta de envío de tropas a Palestina.

“Ni el presidente ni nadie de su gobierno ha llamado al PP para informarle del posible envío de tropas a Ucrania o Palestina”, aseveran fuentes del PP. Por lo que, reafirman, el partido liderado por Feijóo mantiene de momento “en el aire” el apoyo a dichas medidas.



