La izquierda a la izquierda del PSOE busca nuevo rumbo. Una filtración precipitó el anuncio, el martes, del acto del 21-F, en el que los partidos de Sumar presentarán la reedición de su alianza para las próximas elecciones generales. Doce horas antes, un dirigente de peso en la izquierda alternativa reflexionaba sobre las intenciones de Gabriel Rufián, portavoz de ERC, que ha convocado un coloquio con el dirigente de Más Madrid Emilio Delgado, tres días antes de la cita marcada en rojo para la coalición de Yolanda Díaz.
Entonces, aún no estaba previsto dar a conocer la iniciativa de IU, Más Madrid, Comunes y Movimiento Sumar, que los partidos querían anunciar más tarde. Y que prevén cocinar a fuego lento: “La prisa no es buena si no hay un adelanto electoral“, repiten distintos interlocutores de Sumar a Artículo14.
A una semana del acto, ya han enviado invitaciones a todos los partidos a la izquierda del PSOE. Podemos inclusive, aunque la ha recibido con desdén. En la cúpula socialista, por su parte, siguen los acontecimientos con interés, y aunque hay voces que se pronuncian sobre cuestiones concretas, a menudo repiten la misma : hay que ser “muy cuidadosos”. Evitar “interferir, para que no salga mal”.
Díaz aún no ha confirmado su asistencia, que distintos dirigentes ven más que probable. La previsión es que los otros cuatro ministros de Sumar también asistan, si logran cuadrar sus agendas. En principio, estarán sentados entre el público del Salón de Columnas del Círculo de Bellas Artes de Madrid. Y serán los líderes de los cuatro partidos, u otros dirigentes de primer nivel, quienes tomen la palabra. Todavía no han podido cerrar los contenidos del acto.
Se espera cierta dosis de autocrítica tras varios varapalos electorales, pero también un repaso a algunas de las medidas impulsadas desde el Gobierno. O en trámite, como la prestación universal de 200 euros por hijo a cargo; una dosis de propuestas -como el impuesto para ultrarricos planteado a la UE el viernes-; dardos contra el PSOE por su inmovilismo y numerosas llamadas a la unidad de la izquierda. Sin olvidar las alusiones a la ola ultraderechista que avanza desde EEUU, y que en España va ligada al auge de Vox.
También habrá esfuerzos por vender que esta vez sí lograrán instaurar una metodología de trabajo político y organizativo eficiente, sin que las urnas vuelvan a arrollarles y a forzar un acuerdo de urgencia, entre cúpulas. Como pasó el 23-J de 2023, con el adelanto electoral.
Yolanda Díaz interviene en el pleno del Congreso, el miércoles.
“Nadie” mejor situado que Díaz
Distintos dirigentes celebran que hayan copado titulares durante toda la semana, y que la izquierda “haya empezado a moverse”. El marco del que intentan escapar, sin embargo, es que buena parte de las preguntas de los medios y los titulares de la prensa tienen que ver con el elefante en la habitación: la decisión de la vicepresidenta sobre su futuro político. Toca hablar del “qué”, y no del “quién”, recitan, porque el debate de los candidatos no beneficia a la izquierda.
Fuentes del entorno de Díaz trasladan a Artículo14 que todavía no descarta ningún escenario, y que desvelará “más pronto que tarde” si aspira a revalidar el liderazgo de la izquierda alternativa. Hay dirigentes que anticipan que tirará la toalla, otros que prevén que aspire a seguir en el puente de mando. Y un tercer grupo advierte de que hoy no hay “nadie” con capacidad de lograr mejor resultado que la vicepresidenta, pese a la erosión de su capital político.
Pablo Bustinduy, ministro de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030, es el más señalado como potencial sucesor por los partidos de este espacio, si bien él mismo se ha descartado en público y en privado. Los líderes del resto de partidos tampoco lograrían despertar consenso: Antonio Maíllo (IU) ya es candidato en Andalucía y no es opción para partidos como Más Madrid; Mónica García, ministra de Sanidad, vuelve a sonar como potencial candidata de su espacio en las autonómicas de 2027. Y otras potenciales sucesoras, como la coordinadora de Movimiento Sumar, Lara Hernández, son descartadas por el resto de fuerzas.
Aunque sea como “mal menor”, aunque Maíllo pida su relevo, Díaz sigue estando presente. Que “afloren” nuevos liderazgos, afirma un dirigente, es difícil hasta que ella misma no despeje esta incógnita. Reconoce que están ante la pescadilla que se muerde la cola, aunque vende que aún tienen tiempo de sobra para encontrar la salida del laberinto.
Díaz escenificará con Sánchez el acuerdo para subir el SMI cinco días antes del 21-F
La también ministra de Trabajo, que lleva semanas volcada en su agenda de viajes internacionales -el último le ha llevado a Chipre- llegará a la cita tras recibir un balón de oxígeno. Esto es, tras escenificar, junto con Pedro Sánchez y los sindicatos, la firma del acuerdo para la subida del Salario Mínimo Interprofesional (SMI).
Es uno de los pocos éxitos que puede hoy vender, en un contexto de extrema debilidad parlamentaria y de disputa con sus socios del PSOE sobre las medidas a abordar en materia de Vivienda. Y después de que el presidente ignorara su exigencia de una crisis de Gobierno, que ella esperaba para enero, a más tardar.

“Es imposible que el acto del 21-F genere ilusión”
Exdirigentes de los partidos de este espacio reflexionan sobre qué puede aportar el acto del 21-F. “Es imposible que el acto genere ilusión. Puede servir para dotarse de métodos de trabajo, [establecer] una colaboración más estrecha y alianzas que perduren en el tiempo”, argumenta una de ellos. Puede ser útil para las relaciones entre los partidos, pero difícilmente puede insuflar ánimo a sus potenciales votantes, apunta.
Un dirigente territorial denuncia la pasividad de estas fuerzas durante meses. Y la primera reconoce que recuperar la “credibilidad” requerirá de tiempo, esfuerzo y política a pie de calle. Tampoco ven sentido a hablar de una “propuesta programática de mínimos”, porque lo consideran contradictorio con el mensaje de que las fuerzas de izquierdas, también Podemos, ya comparten “el 80% del programa”. “Como si eso cancelase las diferencias en cuestión de estrategia, de táctica o en materia discursiva. Ir a mínimos es perder identidad para estas organizaciones”.
Un tercero evoca la época en la Díaz era la ministra más valorada del Gobierno; había logrado salvar por la mínima la reforma laboral, pero ya podía presumir de alguno de sus efectos. Era reconocida por su empeño para impulsar los ERTE durante la pandemia, frenando la destrucción de empleo. Años después de esta fotografía, las cifras de paro se han reducido drásticamente, pero la vicepresidenta ha perdido este halo, como reflejan las encuestas publicadas. Las internas, según su entorno, siguen mostrándola “fuerte”. A algunos esto les hace presagiar que dará la batalla.
La aparente reconversión de Gabriel Rufián y su órdago a ERC
En público y en privado, los primeros espadas de Sumar han celebrado el esbozo de propuesta de Rufián para unir a todas las izquierdas de cara a las próximas elecciones generales. Esta ausencia de concreción, sin embargo, es leída por fuentes de Sumar en el Ejecutivo como un indicio de que plantea “una iniciativa muy individual”.
Desde la estructura de uno de los partidos de Sumar en los territorios, interpretan que el portavoz de ERC ha lanzado un órdago a su partido, ante la incertidumbre sobre su destino en el próximo ciclo electoral. Creen que busca una posición de fuerza desde la que garantizar su futuro, y no tanto postularse a dirigir la reunificación de todas las izquierdas a nivel federal.
Este dirigente destaca que Rufián, que se reconoce “independentista”, puede estar mutando su discurso para primar en sus palabras el concepto de clase, que sí podría facilitar su futurible salto a unas generales. “Para mí la clase trabajadora de Cornellá y de Vallecas es la misma. Y si puedo llegar a representar a esa gente, como lo he hecho estos seis años, es un orgullo y no me hace menos independentista”, aseguró el portavoz republicano en El País, el viernes.
Todas las izquierdas están pendientes de sus próximos movimientos, como lo están sobre cualquier novedad en el frente de Sumar. O sobre las intenciones de la que ha sido la principal referencia de la izquierda alternativa al PSOE durante casi cinco años.
