Fue secretario general del PSOE durante 23 años (1974-1997) y el presidente del Gobierno que modernizó España (1982-1996), una figura en mayúsculas de la historia de nuestro país. Pero el PSOE de Pedro Sánchez ha perdido todo apego por Felipe González, quien, a sus 83 años, no encuentra razones para disimular lo que piensa ni tiene inconveniente en anunciar que no va a votar “a los que no me representan”. “Votaré en blanco”, anunció esta semana en alusión a la distancia que siente respecto a Sánchez y a su manera de gobernar.
Las palabras de González han herido al Sanchismo, que, lejos de buscar algún tipo de conciliación con el expresidente del Gobierno, ha optado por contraatacarlo como si se tratara de una carrera de relevos. La última en pasar cuentas con el histórico dirigente del PSOE ha sido la ministra de Igualdad, Ana Redondo, que se valió de la propia metáfora que Felipe hizo famosa en 1996. “Hay jarrones chinos que lamentablemente ya no quedan bien en las estanterías”, dijo la ministra.
Fue González, decíamos, quien acuñó el símil a la salida de su largo gobierno: “Los expresidentes son como grandes jarrones chinos en apartamentos pequeños. Se supone que tienen valor y nadie se atreve a tirarlos a la basura, pero en realidad estorban en todas partes”.
Lo mandan a reflexionar
Pero Redondo solo es una más en la larga lista de dirigentes sanchistas que no han dejado sin respuesta el ataque a su líder. La ministra de Vivienda y Agenda Urbana, Isabel Rodríguez, llegó a pedir a González que “reflexione” sobre su permanencia en el PSOE porque “no conoce bien la España de hoy, a la sociedad de hoy, ni la política de hoy”. Pero el expresidente ya dejó claro que no se le pasa por la cabeza dejar su propio partido: “Si alguien quiere dejar el PSOE, que lo deje el que lo destroza”.
Recordando a Rubalcaba
Uno de los más contundentes en el ataque sin tregua contra González ha sido el ministro de Transportes, Óscar Puente, que afirmó que “el PSOE ya no pertenece a sus dirigentes históricos, sino a sus militantes”. Y criticó ferozmente las apariciones de Felipe González en medios conservadores, considerando su actitud “una vergüenza”.
El ministro de Política Territorial, Ángel Víctor Torres, también se lanzó contra el expresidente, en este caso valiéndose de una conocida frase de otro líder del PSOE, Alfredo Pérez Rubalcaba: “Cuando quieres que pierda el líder de tu partido, piensa qué haces tú en ese partido”. Torres, después de traer a colación a Rubalcaba, añadió que le “apena” escuchar las críticas de Felipe González “porque nosotros nos fajamos por él”.
Quizá quien más desconsideración ha mostrado en el PSOE por Felipe González ha sido su portavoz parlamentario, Patxi López, al afirmar que “dejó hace mucho tiempo de ser una referencia para el PSOE” e incluso le acusó de “comprar el argumentario del PP”.
Facturas del pasado
Otro que no ha dejado pasar la ocasión de embestir contra González ha sido Rafael Escuredo, expresidente de la Junta de Andalucía, aunque en su caso hay que recordar el contexto de los años 80. Escuredo dimitió como presidente andaluz en 1984 alegando falta de apoyo del PSOE. Pero el trasfondo es que la dirección del PSOE desaprobaba al entonces presidente andaluz por su “aburguesamiento” (se había comprado un lujoso chalé en Mairena del Aljarafe, en Sevilla).
Más de 40 años después, Escuredo encontró motivos para seguir con su particular venganza a través de sus redes sociales:
Ay!!! Felipe de mi alma ¿por qué no te retiras de una vez y nos dejas en paz? Y no porque nos hagas daño, sino porque nos das pena.
— Rafael Escuredo Rodriguez (@fuentedelrey) February 11, 2026
Otra histórica del PSOE andaluz, Amparo Rubiales, ex consejera de la Presidencia de Andalucía (1982-1984), también se sumó a la ofensiva contra González: “Ser militante es voluntario, no se pierde la libertad de crítica ni ninguna otra, pero si se vota a quien el partido decide, si no lo quieres hacer, te callas, y si eres honesto deja de ser militante“.
