El enfado con Hacienda es mayúsculo. Y no sólo proviene de las comunidades gobernadas por el PP, como era esperable. Únicamente Cataluña acepta como tal el nuevo modelo de financiación autonómica presentado por Hacienda. La reunión del Consejo de Política Fiscal y Financiera se saldó con la foto de la tensión y del fracaso. Hacienda no logró dividir a las comunidades en un primer momento, aunque fía su éxito a una pantalla posterior, a negociar y conseguir el visto bueno de sus socios al sistema de financiación pactado con ERC.
Una cita de cuatro horas de duración en la que el malestar no tenía tanto que ver con siglas políticas, porque los reproches vinieron también de dos de los tres territorios gestionados por el PSOE. Las comunidades no dudaron en rechazar el plan de Hacienda: optar por implementar el sistema pactado con Oriol Junqueras (ERC) o apostar por mantener el que se encuentra en vigor actualmente. Ante esa iniciativa, las comunidades del PP se rebelaron durante sus intervenciones. No se votó, pero el malestar de la mayoría de consejeros fue evidente.
“¡Si no le gusta la Constitución, cámbiela!”, llegó a responder la consejera de Hacienda de Extremadura, Elena Manzano, a la vicepresidenta y ministra del ramo María Jesús Montero, tal y como relatan fuentes presentes en el encuentro a Artículo14. Desde las comunidades del PP censuraron que con el nuevo modelo, que a su entender sólo respeta el principio de ordinalidad para el reparto de fondos estatales a Cataluña, se rompe con el principio de igualdad de todos los españoles, patente en la Carta Magna.
Esta crítica no fue la única que pudo oír la ministra Montero durante la reunión. “Esta propuesta del modelo es tan buena que nadie la defiende. Nadie”, le espetó el consejero de Aragón, Roberto Bermúdez de Castro, según las mismas fuentes. “Este modelo nace del chantaje”, le reprochó a puerta cerrada el titular de Hacienda de Castilla-La Mancha, Juan Alfonso Ruiz Molina -del PSOE- a la vicepresidenta.
El consejero de García-Page protestó en la reunión ante el hecho de que el Gobierno no aportara “ningún documento” ad hoc que aportara luz al nuevo modelo de financiación. Esa queja fue unánime, salvo en el caso de Cataluña. “Nos ha traído el modelo Junqueras”, denunció -también cara a cara con Montero- la consejera de Hacienda de la Comunidad de Madrid, Rocío Albert.
Asturias rebaja posiciones: es un “punto de partida”
Desde Asturias, comunidad gobernada por el socialista Adrián Barbón, rebajaron el tono tras escuchar a la ministra. Valoraron la propuesta como un “punto de partida”, y se abrieron a un proceso de negociación en el que “defenderán sus intereses”.
“Es una trampa”, resolvían salir al del edificio ministerial varias comunidades gestionadas por los populares .Durante la cita, la ministra de Hacienda ofreció a todas las comunidades una serie de reuniones bilaterales de carácter técnico para profundizar en el modelo con los territorios.
Unos encuentros a los que el PP no acudirá, según ha podido confirmar este periódico por distintas fuentes territoriales. “¿Qué sentido tiene ir a más reuniones sin información?”, se preguntan. Desde Castilla-La Mancha, según las fuentes consultadas, tampoco se sentarán con Montero sin papeles previos.
De fondo, las comunidades del PP arguyen que Hacienda trataba de “dividirlas” al darles la opción de elegir si adoptar el nuevo modelo. Y es que Andalucía o la Comunidad Valenciana son dos de los territorios que podrían verse beneficiados si se acogen a la fórmula Montero. Concretamente, el nuevo sistema de financiación asigna a Andalucía 4.846 millones adicionales en 2027 respecto a los que obtendría con el modelo vigente.
La Comunidad Valenciana, por su parte, también sería una de las agraciadas por el criterio de población ajustada, para ganar 3.669 millones más. Si bien estas comunidades evitan aclarar si se acogerían o no a este sistema a preguntas de este diario, desde la Comunidad Valenciana denunciaron el “chantaje” al que creen que Hacienda les ha tratado de someter. Los matices en el PP respecto a la propuesta de Hacienda también se escuchan desde las Islas Baleares, donde se abren a negociar. Aunque fijan como línea roja el respeto a la autonomía fiscal del archipiélago.
Hoy por hoy, en Génova ven ganado el pulso a Hacienda, al no haber logrado romper la unidad de acción. Y es que ven asegurado el cierre de filas de sus comunidades porque la propuesta del Gobierno no cuenta con los apoyos necesarios en el Parlamento. De ahí que los territorios populares no quieran exhibir fisuras en cuanto al modelo de financiación. “Tiene que pasar el filtro del Congreso”, zanjan fuentes de la dirección nacional consultadas. Y ahí, aventuran, decaerá por falta de apoyos.
La vicepresidenta sale en tromba en público (y en privado)
Desde Hacienda aseguran que ésta es sólo una batalla, aunque todavía aspiran a ganar la guerra. Pese a la negativa de las comunidades del PP, el equipo de Montero prevé citar a las comunidades a estas nuevas reuniones bilaterales, protagonizadas por perfiles más técnicos y menos políticos.
Aspiran a seguir concretando el modelo, pero también a negociar también aspectos puntuales: “Se está dispuesto a lo que se necesite para sacar adelante el modelo”, aseguró.
Montero acusó al PP de no tener motivos concretos para oponerse a su propuesta, más allá del rol jugado por ERC en su confección -Moncloa confirmó el martes otras dos reuniones presenciales entre Pedro Sánchez y Junqueras- . También afeó a los conservadores que estas comunidades no hayan sido capaces de pactar criterios comunes, mientras se permiten “el lujo de criticar” las recetas de otros. “Nunca, jamás, hemos conocido una propuesta con números del PP”.
Es una idea repetida desde meses en privado por la ministra de Hacienda Sus argumentos, como explican fuentes presentes en la reunión, han sido similares en público y en privado, hasta el punto de reprochar a las comunidades autónomas que no hubieran dejado el “argumentario” en la puerta de la sala de reuniones.
La vicepresidenta tenía muchas ganas de defender con uñas y dientes su receta. Al fin y al cabo, como ella misma aseguró, encauzar el sistema de financiación, que requerirá de meses de trámites en el Gobierno antes de partir rumbo al Congreso (antes de verano), es casi su último acto de servicio para el Consejo de Ministros.
Desafía el relato de ERC y se borra de la presentación de los PGE: “No estaré aquí seguro”
“No sé cuándo se convocan las elecciones autonómicas en Andalucía pero los periodos máximos hacen pensar que cuando se presente el nuevo Presupuesto General del Estado, ya no estaré aquí seguro”. Esta frase de Montero en rueda de prensa venía a modificar la hoja de ruta que ha afirmado tener hasta la fecha.
Desde el entorno de la vicepresidenta siempre se ha estimado que saldría del Ejecutivo para volcarse en su campaña a la Junta de Andalucía después de encarrilar el modelo, pero también tras rubricar las cuentas públicas y verlas aterrizar en la Cámara Baja.
Que Montero aguardara durante su tramitación (mínimo mes y medio), no entraba en los cálculos. Y menos, habida cuenta de que tiene muy difícil lograr sus votos para su aprobación. Pero su deseo, hasta la fecha, era mantenerse en el Consejo de Ministros hasta encarrilar ambas normas, aunque otros se pusieran después los futuribles galones.
La otra novedad es que la vicepresidenta, por primera vez, ha confrontado claramente el relato de Junqueras sobre lo que supone el nuevo modelo para Cataluña. Hace una semana, en privado, desde el entorno de la ministra de Hacienda señalaban que ella no se había referido a la “ordinalidad” del modelo en su primera presentación. También destacaban que lo aprobado no tenía nada que ver con sacar a Cataluña del régimen común, como reclama Junts o como aspiraba el propio Junqueras.
“Estamos hablando de una reforma del modelo común. Así que todos los titulares, insinuaciones, afirmaciones sobre mi persona y sobre el presidente, sobre que estábamos pactando un cupo separatista, son mentira”, aseguró en público.
Además, tildó de “falso” que el sistema que plantea tenga ordinalidad, aunque reconoció que este principio “sí se cumple” para algunas comunidades, como Cataluña. Rebatió punto por punto casi cada uno de los argumentos, para prometer que seguirá dando la batalla.



