Transportes confundió el lugar exacto del accidente en Adamuz y se puso a investigar en otro sitio

Un error de localización desvió la investigación inicial del accidente en Adamuz, situando el foco lejos del punto exacto

Óscar Puente, durante la rueda de prensa ofrecida este miércoles en Madrid.
EFE/Kiko Huesca

La investigación del accidente en Adamuz, el siniestro ferroviario más grave desde la liberalización de la alta velocidad en España, arrastra un error clave desde sus primeras horas. El Ministerio de Transportes situó oficialmente el punto exacto del descarrilamiento en un lugar que no coincide con donde se produjo el fallo que desencadenó la tragedia en la que murieron 45 personas el pasado 18 de enero.

Ese desfase, de apenas doce metros, ha tenido consecuencias relevantes. Durante días, tanto los comunicados oficiales como las primeras diligencias técnicas se apoyaron en una localización que no coincide con el punto donde se encontraba la soldadura defectuosa y el carril fracturado que centran todas las investigaciones del accidente en Adamuz.

Doce metros que cambian el foco de la investigación

Un día después del accidente en Adamuz, el Ministerio de Transportes informó de que el siniestro se había producido en el punto kilométrico 318,693 del corredor Madrid–Andalucía. Esa referencia fue asumida como válida por la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF) y también por la Guardia Civil, que abrió una investigación paralela con fines judiciales.

Sin embargo, como revela El Mundo, el punto crítico no se encuentra ahí. La soldadura que falló —y que provocó la salida de las ruedas del tren Iryo— está situada en el kilómetro 318,681, es decir, doce metros más cerca de Madrid. Ese detalle invalida la localización oficial inicial del accidente en Adamuz y desplaza el epicentro real del siniestro.

Qué ocurrió realmente en el tramo de vía

El día del accidente en Adamuz, el tren Iryo 6189 circulaba en dirección Madrid cuando, al atravesar ese punto concreto, se produjo el fallo. Según la hipótesis técnica más sólida, la soldadura que unía dos tramos de vía con más de tres décadas de diferencia en su fabricación —uno de 1989 y otro de 2023— no resistió el esfuerzo.

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Agentes de la Guardia Civil inspeccionan la vía accidentada.
Europa Press/GUARDIA CIVIL

Al entrar en el tramo más nuevo, las ruedas del coche 6 del convoy se salieron de la vía. Ese descarrilamiento inicial acabó provocando la colisión con un Alvia de Renfe que circulaba en sentido contrario, dando lugar al accidente en Adamuz.

La CIAF reconoce la imprecisión inicial

En el expediente 08/2026 abierto por la CIAF, el punto kilométrico del accidente en Adamuz figura todavía como el 318,693, un tramo que se encuentra intacto. Preguntada por esta discrepancia, la Comisión reconoció que esa referencia se utilizó como una “primera aproximación geográfica”.

“La localización inicial sirve para situar el lugar del accidente, pero cuando se analicen en detalle las distancias se incorporarán los datos definitivos y verificados en el informe final”, explicó la CIAF en una comunicación oficial. Mientras tanto, la investigación real se centra en la soldadura situada doce metros más atrás.

Una soldadura en el centro de todas las responsabilidades

La soldadura se ha convertido en el eje técnico y judicial del accidente en Adamuz. Así lo ha confirmado Iñaki Barrón, presidente de la CIAF, que ha señalado que esclarecer por qué falló ese punto concreto es clave para determinar responsabilidades.

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El ministro de Transportes, Óscar Puente.
Efe

Las conclusiones pueden apuntar directamente a Adif, gestor de la infraestructura, que junto a su aseguradora QBE ya prepara su defensa ante el juicio que previsiblemente se abrirá por el accidente en Adamuz.

El papel de las empresas implicadas

El ministro Óscar Puente ha insistido en que todas las hipótesis siguen abiertas. Entre ellas, la posible responsabilidad de las empresas que integraban la UTE encargada de renovar el tramo de vía donde se produjo el accidente en Adamuz.

En este contexto, Redalsa, empresa controlada por Adif especializada en trabajos ferroviarios, aclaró públicamente que la soldadura aluminotérmica localizada en el punto 318,681 no fue realizada por ellos. Según explicó la compañía, Redalsa solo ejecuta soldaduras eléctricas y no utiliza procedimientos aluminotérmicos, dejando el foco sobre la UTE responsable de la obra.

Mientras las investigaciones avanzan, el error inicial en la localización del accidente en Adamuz añade una nueva capa de complejidad a un caso que ya acumula contradicciones, rectificaciones y un enorme impacto político y judicial.

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