Desde Génova 13

VOX pone contra las cuerdas a Guardiola: o cumple o elecciones

Guardiola se ha visto dos veces con VOX en los últimos días. Existe debate en el partido de Abascal sobre si entrar finalmente en su Gobierno

Siempre es importante mirar la letra pequeña. Ahí encontramos los matices, la verdad. Hace unos días, el líder de VOX, Santiago Abascal, sorprendió con unas declaraciones en las que aseguraba que su intención es volver a formar parte del Gobierno de Extremadura. Horas después, el propio Abascal puso un tuit en el que la última frase era la que contenía esa “letra pequeña”: “Entraremos en los gobiernos si se acuerdan partes sustanciales de nuestro programa”. Ese “si”, ese condicional, es la clave de todo.

En términos de juego de mus, lo que Abascal ha hecho es “envidar más” como respuesta a las críticas del PP por la reticencia de VOX a querer gobernar. Es una reacción a las presiones ejercidas desde la cúpula nacional popular, al que acusan a Abascal de mirar los toros desde la barrera para no desgastarse: “Sin gobernar le irá bien durante un tiempo, pero no todo el tiempo”, ha llegado a decir el presidente del PP, Alberto Núñez Feijóo.

En este punto, el problema para los populares es que VOX sí lleva cartas. Por ejemplo, el acuerdo firmado entre ambas formaciones en la Comunidad Valenciana. Ese pacto sirve a Abascal para negociar a “máximos”, para partir de una posición muy fuerte a la hora de exigir determinadas políticas. “Parece que no nos conocen. Si envidan, nos lanzamos”, aseguran en la sede de la calle Bambú.

Es precisamente lo que VOX está haciendo en Extremadura. O lo que pretende. Abascal podría hacer exigencias desproporcionadas al PP de María Guardiola que le sirvan como “justificación” para quedarse fuera del Ejecutivo.

Por eso, esta semana han insistido en la idea de que lo importante son las políticas que se pacten y no los “sillones”. “Entrar en el gobierno no es la cuestión principal para nosotros. Si Guardiola está en disposición de respetar parte importante de nuestro programa habrá acuerdo, y si no que decidan si cambian el candidato o vamos a elecciones”, ha dicho Abascal durante su gira en plena precampaña aragonesa.

María Guardiola y Santiago Abascal.
KiloyCuarto

Lo cierto es que la opción de entrar en el Ejecutivo de Guardiola está generando división de opiniones dentro de la formación de Abascal. Están los que defienden no entrar bajo “ningún concepto” y los que se abren a ello únicamente bajo esas “condiciones durísimas” para los populares. “Igual hay que sacrificarse entrando en Extremadura aunque nos dé reacción. Como cuando una vacuna contra un virus te da fiebre”, reflexionan en la sede nacional del partido. Esa “reacción” sería el desgaste propio de gobernar. Hay que recordar que VOX se salió de los ejecutivos autonómicos porque estaban bajando mucho en las encuestas, y, desde que están fuera, crecen sin techo aparente.

Otra cuestión no menor es lo que la popular puede permitirse “tragar” de cara a la negociación. VOX no se lo va a poner fácil, y si ella les ofrece todo lo que quieren podría perder su esencia política. Ella se ha labrado un perfil de centro y moderado. Guardiola quedaría muy debilitada.

Lo que nadie duda es que si, finalmente, VOX acaba entrando en el Ejecutivo de Guardiola es muy posible que haya una crisis de Gobierno más pronto que tarde. VOX ya se las apañaría para salirse -antes de las elecciones generales- culpando a Guardiola por no cumplir lo pactado.

Semana clave en Extremadura

Mientras tanto, los contactos entre VOX y PP se han acelerado en los últimos días. Ha habido dos reuniones presenciales. Los encuentros se están realizando con la máxima discreción. Por parte del PP, la presidenta de la Junta de Extremadura en funciones, María Guardiola, y el secretario general del PP de Extremadura, Abel Bautista. Por parte de VOX, Monserrat Lluís, secretaria general adjunta y Óscar Fernández, el candidato de VOX.

Según fuentes de la negociación, VOX ha pedido la reducción a la mitad de diputados del parlamento autonómico, para reducir el gasto público. En el caso de la Asamblea de Extremadura se pasaría de los 65 escaños actuales a solo 33. Tras las elecciones del 21 de diciembre, la suma de los escaños del PP (29) y VOX (11) alcanza los 40 diputados, por lo que sería viable reformar la ley electoral. También se estaría negociando la designación del senador autonómico.

En este punto, fuentes de la cúpula de VOX señalan que aún queda lo más importante: “Que asuma lo que queremos de programa y presupuestos. Sin eso no podremos pilotar el cambio que han pedido en las urnas y que queremos. Lo que no vamos es a entrar (al Gobierno) a impulsar las políticas de Guardiola”, sentencian.

Así, este próximo martes nos dará una pista de cómo van las relaciones entre ambas formaciones. Ese día se constituye la mesa de la Asamblea. VOX ha conseguido hacerse con la presidencia de todos los parlamentos autonómicos en los que ha gobernado con el PP. Menos allí. Será la primera prueba de fuego.

María Guardiola y Jorge Azcón.

Azcón pone límites a VOX

Después, la investidura de Guardiola tiene de fecha límite hasta el 19 de febrero. Antes ya sabremos qué ha ocurrido en las elecciones aragonesas y lo que allí pase podría ser determinante para la fase final de la negociación con Guardiola.

En este sentido, el presidente aragonés, Jorge Azcón, conoce muy bien a VOX y sabe que actúan en bloque. Al contrario que Guardiola, el aragonés no ha invitado a VOX a formar parte su Ejecutivo y ha dejado claro que quiere gobernar en solitario, como dijo en una reciente entrevista en Artículo14. Busca evitar que la negociación en Extremadura pueda contaminar una futura negociación suya.

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