La salud femenina siempre ha tenido menor consideración que la de masculina: menos investigación, menos dedicación, menos avances…
Recientemente, la institución UN Women, dedicada al empoderamiento femenino, la igualdad y los derechos de las mujeres dentro de la ONU, ha compartido seis preguntas o datos “incómodos” sobre la salud de la mujer.
A través de estos, esperan poder concienciar sobre la necesidad de mejorar múltiples aspectos relacionados con este asunto a nivel mundial.
Seis preocupantes datos sobre salud femenina de la ONU

Los síntomas femeninos de algunas enfermedades no se tienen en cuenta
Actualmente, la principal causa de fallecimiento en las mujeres es el fallo cardíaco. Es un problema preocupante a nivel general, pero los síntomas más conocidos son los que afectan a los hombres. En las mujeres, al ser diferentes, no siempre se identifican a tiempo.
En este sentido, UN Women indica que un ataque al corazón puede ser más mortal para las mujeres que para los hombres. Al no presentar el cuadro común, muchas abandonan la consulta tras los primeros síntomas sin reconocimiento o tratamiento alguno. Y esto es algo que sucede también con otros padecimientos.
El infradiagnóstico medio supera la década
Las estadísticas indican que cerca de 190 millones de mujeres en el mundo sufren endometriosis. La mayoría de ellas no reciben un diagnóstico entre 4 y 12 años después de empezar a padecerla.
Este es uno de los datos sobre la salud de la mujer más alarmantes, pues la mayoría tienen que vivir con padecimientos mientras se les dice que son normales.
La ONU insiste en que el dolor sigue siendo “descartado, atrasado o infradiagnosticado” cuando se trata de la población femenina. Y esto suele tener graves consecuencias en su salud.
Las enfermedades que afectan exclusivamente a las mujeres tienen muchas menos investigaciones
UN Women indica que, mientras el síndrome premenstrual afecta a la gran mayoría de mujeres, este recibe muchos menos fondos de investigación que la disfunción eréctil masculina, que afecta a un porcentaje mucho más reducido de hombres.
Muchas enfermedades que afectan principal o exclusivamente al sector femenino no han recibido las suficientes investigaciones científicas. Por ello, la institución de la ONU reclama más visibilidad y mayor énfasis en los estándares de salud de la mujer, abandonando tabúes innecesarios.
En este sentido, señalan como ejemplo la baja por menstruación dolorosa que funciona en España desde 2023. Si bien es un avance, aseguran que muchas mujeres españolas no toman este permiso aunque lo necesiten por los estigmas sociales. Y esto debe empezar a cambiar bajo su punto de vista.

Apenas hubo ensayos clínicos en mujeres hasta 1993
Gran parte de los ensayos clínicos no empezaron a incluir a las mujeres hasta el año 1993, según indica la ONU.
Durante décadas, simplemente se asumió que los tratamientos médicos eran efectivos tanto para hombres como para mujeres. Las consecuencias fueron que millones de mujeres desconocieron ciertos síntomas y efectos secundarios, o bien recibieron dosis insuficientes o excesivas.
Algunas investigaciones recogidas por la ONU apuntan a la importancia de la integración femenina en los ensayos, con el fin de asegurar que los nuevos tratamientos son seguros y efectivos para todos y para todas.
Un examen ginecológico es prácticamente igual al de hace 150 años
Las exploraciones en la zona pélvica se hacen usando con un espéculo, una herramienta que tiene prácticamente el mismo diseño que en el siglo XIX.
Teniendo en cuenta los múltiples avances tecnológicos desde ese momento, hay expertas que consideran que ya va siendo hora de cambiar a un procedimiento menos doloroso e intrusivo.
De hecho, ya hay startups y tecnológicas que han presentado diferentes alternativas más cómodas, seguras y respetuosas… aunque parece que tardarán en llegar a los sistemas públicos de salud de todo el mundo.
Ellas viven más… pero en peores condiciones
De acuerdo con los datos de la ONU sobre la mujer, la población femenina vive un 25% más de tiempo que la masculina en peores condiciones de salud.
Es decir, ellas viven hasta 5 años más de media, pero en condiciones de fatiga, dolores crónicos, enfermedades sin diagnosticar… Incluso en países altamente desarrollados, las mujeres se enfrentan a este tipo de problemas en el último tramo de sus vidas.
Por ello, UN Women hace hincapié en mejorar la atención médica hacia la mujer de la tercera edad.
