Durante más de una década, Apple ha convertido septiembre en una especie de liturgia tecnológica. Salvo contadas excepciones, los nuevos iPhone han llegado en ese mes, con presentación, campaña global y salida al mercado casi encadenadas. Pero todo apunta a que el iPhone plegable podría romper esa costumbre y alterar uno de los calendarios más reconocibles de la industria.
La filtración que más ruido ha hecho en los últimos días sostiene que Apple no iniciaría los envíos de su primer modelo plegable hasta diciembre de 2026, varios meses después del lanzamiento habitual de la familia iPhone.
La información procede de una nota del analista Tim Long, de Barclays, recogida por varios medios tecnológicos especializados. Conviene tratarla con prudencia, porque Apple no ha confirmado nada y, por ahora, se mueve en el terreno del rumor. Pero el dato encaja con una idea que lleva meses circulando: el iPhone plegable sería un producto lo bastante singular como para escapar del guion tradicional de la compañía.
Apple podría mantener la presentación en septiembre, pero retrasar la llegada a tiendas
La clave no está tanto en si Apple enseñará o no el iPhone plegable en septiembre, sino en cuándo podrá ponerlo realmente en manos del público. Según esa filtración, el dispositivo podría anunciarse junto a los iPhone 18 Pro, pero no empezar a distribuirse hasta diciembre. Sería una estrategia conocida en Cupertino: mantener el gran escaparate de otoño y separar después la salida comercial del modelo más complejo o más delicado de fabricar.

No sería, además, una anomalía absoluta dentro de la historia reciente de Apple. En 2017, el iPhone X se presentó en septiembre junto al iPhone 8, pero no llegó a las tiendas hasta noviembre. También hubo modelos como el iPhone XR o el iPhone 14 Plus que se comercializaron algo más tarde que el núcleo principal de la gama. La diferencia es que ahora no hablaríamos de un retraso menor dentro de una familia ya conocida, sino del aterrizaje del primer iPhone plegable de la historia de Apple, una categoría completamente nueva para la marca.
Un producto nuevo, una fabricación mucho más exigente
Ese posible cambio de calendario tiene sentido por una razón obvia: fabricar un iPhone plegable no es lo mismo que producir un iPhone convencional. Las filtraciones más recientes insisten en que Apple está trabajando en una pantalla diseñada para reducir al máximo la arruga central, uno de los grandes puntos débiles de los móviles plegables actuales. Según 9to5Mac, esa pantalla estaría a punto de alcanzar un hito importante de producción, con la entrada en fase de fabricación en masa.
A eso se suma otra filtración conocida en las últimas horas, según la cual Apple estaría probando una nueva estructura de vidrio de doble capa para minimizar el pliegue visible y mejorar la durabilidad del panel. Sigue siendo información no confirmada, pero refuerza la sensación de que el iPhone plegable no será un experimento improvisado, sino un dispositivo en el que Apple quiere resolver antes de tiempo varios de los defectos que siguen marcando a esta categoría.
Las filtraciones del diseño apuntan a que el proyecto sigue avanzando
Aunque el calendario se mueva, no parece que el proyecto esté descarrilando. Al contrario. En marzo se filtraron archivos CAD que, según varios medios especializados, mostrarían un diseño ya bastante definido del iPhone plegable. Esos renders apuntan a un formato tipo libro, con una silueta más ancha y compacta cuando está cerrado, dos cámaras traseras y una bisagra que condiciona claramente la forma del dispositivo.

MacRumors, en su recopilación de rumores publicada este mismo mes, sostiene además que Apple prepara un modelo con pantalla exterior de unas 5,5 pulgadas y panel interior cercano a las 7,8 pulgadas, con un diseño muy fino y una arruga menos visible que la de otros rivales. Todo esto sigue formando parte del ecosistema habitual de filtraciones de Apple, así que no conviene convertirlo en verdad cerrada. Pero sí dibuja una tendencia: el iPhone plegable estaría entrando en una fase más avanzada y concreta del desarrollo.
