Hannah Horvath tendrá que enfrentarse a los cuarenta. HBO ha anunciado el regreso de Girls con cinco episodios que reunirán a Lena Dunham, Allison Williams, Jemima Kirke, Zosia Mamet y Andrew Rannells. La producción comenzará en 2027, diez años después del desenlace de la serie original. Todavía no hay fecha de estreno. La noticia permite, entretanto, recuperar sus seis temporadas y comprobar qué nos dicen hoy aquellas mujeres a las que vimos equivocarse tantas veces.
Aunque se está hablando de reboot, el proyecto recupera a los personajes y a sus intérpretes: Dunham será Hannah; Williams, Marnie; Kirke, Jessa; Mamet, Shoshanna, y Rannells, Elijah. Su creadora escribirá, dirigirá y ejercerá como productora ejecutiva junto a Judd Apatow, Ilene S. Landress y Michael P. Cohen. Sus cuatro compañeros de reparto serán coproductores ejecutivos.
Lena Dunham llevaba tiempo echándolos de menos, pero no lograba imaginarlos en el presente. La idea llegó alrededor de su cuadragésimo cumpleaños: “Empezaron a hablarme en la ducha”, ha explicado en el comunicado de HBO. Amy Gravitt, responsable de comedia de la cadena y HBO Max, sitúa precisamente en esa edad el nuevo interés de la serie. La trama permanece en secreto.

Qué sabemos y qué falta por confirmar
El anuncio llegó acompañado de una videollamada promocional con el reparto. La complicidad de los actores y sus gestos reconocibles bastaron para activar las expectativas. Sin embargo, ese vídeo no debe confundirse con un avance de episodios ya rodados ni permite deducir el argumento.
Adam Driver, que interpretaba a Adam Sackler, no aparece entre los nombres confirmados. Tampoco Christopher Abbott, Charlie, ni Alex Karpovsky, Ray. Eso deja abiertas sus posibles participaciones: la ausencia en este primer anuncio no equivale a una exclusión definitiva. Otra diferencia importante afecta al equipo creativo. Jenni Konner, que dirigió la serie junto a Dunham, no figura en la nueva producción.
Daniel D’Addario señala en Variety que ese cambio puede resultar decisivo. En sus memorias, Famesick, Dunham ha descrito desde su perspectiva las tensiones de aquella colaboración. El regreso permitirá comprobar cómo escribe ahora unos personajes que nacieron dentro de un trabajo colectivo y de unas circunstancias personales muy diferentes.
Los cuarenta de Lena Dunham
Dunham ha desarrollado las razones del regreso en su boletín y en su cuenta de Good Thing Going, su productora. Recuerda que presentó Girls‘ con 23 años, cuando vivía en casa de sus padres y tenía una confianza profesional que convivía con una considerable inexperiencia cotidiana. Llegar a los cuarenta le ha hecho comparar la mujer que imaginaba ser con aquella en la que se ha convertido.
“Hay muchas maneras de tener cuarenta años”, escribe. Describe a personas que siguen compartiendo piso, otras que crían hijos, amigas que atraviesan crisis matrimoniales y mujeres que vuelven a cambiar de profesión. También aparecen la perimenopausia, el deseo y el envejecimiento de los padres. Son reflexiones sobre la edad desde la que va a escribir; aún no sabemos cuáles se convertirán en historias de Hannah y sus amigas.

La autora reconoce que hubo un tiempo en el que quiso alejarse de aquellos personajes. El cariño de quienes siguieron descubriendo la serie contribuyó a que se planteara volver. Ahora quiere examinar la distancia entre las expectativas de juventud y las vidas que finalmente construimos.
Desde el final de Girls, Dunham ha dirigido películas y desarrollado nuevas series. Too Much, estrenada en Netflix en 2025, volvió a explorar la vida sentimental y las dificultades de empezar de nuevo. En Famesick ha contado, además, sus problemas de salud y adicción y el desgaste de la exposición pública. Su reciente maternidad añade otra experiencia a ese recorrido, si bien ha sido ampliamente criticada por haber recurrido a la explotación reproductiva para gestar al bebé.
La generación que ha descubierto Girls
El regreso llega después de una segunda vida de la serie entre espectadores que eran demasiado jóvenes para verla cuando empezó, en 2012. Muchos relacionan ese redescubrimiento con los fragmentos compartidos en redes, los memes y el pódcast Girls Rewatch, de Amelia Ritthaler y Evan Lazarus. Según recoge la publicación, su audiencia se duplicó entre finales de 2022 y principios de 2023.
Esa recepción permite revisar una confusión que acompañó a la ficción desde el principio: identificar a Dunham con Hannah y atribuirle las opiniones, la torpeza o el egoísmo de su personaje. De hecho, se llegó a cuestionar que la creadora comprendiera los defectos de la mujer que ella misma había escrito.
Volver a verla ayuda a reconocer mejor su humor. Hannah se atribuye una importancia desmesurada, Marnie intenta controlar vidas que se le escapan y Jessa utiliza a menudo su independencia para eludir responsabilidades. La serie observa esas conductas, expone sus consecuencias y permite reírse de ellas. Entender sus inseguridades no exige aprobar todo lo que hacen.
Amigas que también se hacen daño
La amistad es una de las mejores razones para recuperar Girls. Sus protagonistas se acompañan, pero también compiten, se aburren unas de otras y mantienen vínculos que ya no saben justificar. Dunham supo contar el momento en que una relación sobrevive por costumbre y el miedo a reconocer que la intimidad se ha perdido.
Beach House, el séptimo episodio de la tercera temporada, concentra buena parte de esa tensión. Marnie organiza una escapada con una idea muy concreta de cómo deberían comportarse sus amigas. La convivencia termina exponiendo resentimientos y distancias que el grupo llevaba tiempo evitando. El capítulo resulta divertido y doloroso porque muestra lo difícil que puede ser hablar con sinceridad entre personas que presumen de conocerse.
También merece una revisión su tratamiento del sexo. Hay deseo, incomodidad, inseguridad y relaciones en las que los participantes no esperan lo mismo. Los cuerpos aparecen fuera de la perfección habitual de la televisión y las experiencias sexuales no garantizan intimidad ni satisfacción. La desnudez de Dunham provocó una atención desproporcionada que a menudo desplazó la conversación sobre lo que estaba narrando.
Sin embargo, la escasa diversidad racial de su círculo protagonista y las limitaciones de su retrato de Nueva York siguen siendo asuntos relevantes. Las dificultades económicas de estas jóvenes tampoco borran sus privilegios culturales y familiares. Verla ahora permite examinar ambas cosas sin exigir que cuatro personajes representen a todas las mujeres de su generación.
El precedente de And Just Like That
El regreso de Sexo en Nueva York ofrece una comparación inevitable. Volver a Carrie Bradshaw permitió explorar otras edades de sus protagonistas, aunque también mostró el riesgo de acumular reencuentros y giros sentimentales hasta debilitar a los personajes.
Los cinco episodios de Girls tendrán que encontrar su propia razón de ser. Hannah y sus amigas dejaron asuntos pendientes, pero el interés estará en cómo viven ahora y en qué lugar ocupan unas para otras. Antes de conocer esas respuestas, la serie original ofrece una oportunidad menos habitual: volver a unas mujeres ficticias con más años que cuando las conocimos y descubrir que nuestra opinión sobre ellas también ha cambiado.

