En una noche definida por los hitos, Autumn Durald Arkapaw ha hecho historia en la 98ª edición de los Premios de la Academia al convertirse en la primera mujer en ganar el Oscar de Mejor Fotografía. Su victoria por la película Los pecadores pone fin a una sequía de cien años para las directoras de fotografía en la categoría. Arkapaw, que es de ascendencia filipina y afroamericana criolla, también se distingue por ser la primera mujer de color en recibir este galardón.
Este triunfo es el resultado de su trabajo en la obra épica de Ryan Coogler ambientada en el Misisipi de los años treinta, un relato que desafía los géneros al fusionar vampiros, música blues y el perdurable poder del arte negro. Los pecadores inició la noche como una fuerza imparable tras asegurar un récord de dieciséis nominaciones al Oscar, superando la marca anterior de catorce alcanzadas por películas como Titanic y La La Land.
El logro de Arkapaw no ha sido una mera victoria para la representación, sino también un reconocimiento a su inmensa ambición técnica. Ha hecho historia en la producción como la primera directora de fotografía en rodar en los formatos Imax de 65 mm y Ultra Panavision. Tanto la crítica como el público se han visto cautivados por la secuencia de la película conocida como “atravesar el velo”, un momento surrealista en el que la cámara se eleva a través de un tejado en llamas para capturar una toma exterior expresionista.
Durante su emotivo discurso de aceptación, la directora de fotografía, de 46 años, pidió a todas las mujeres de la sala que se pusieran de pie, afirmando que no estaría allí sin su apoyo. Agradeció específicamente al director Ryan Coogler su confianza, en la que supone su segunda colaboración tras Black Panther: Wakanda Forever. Arkapaw también rindió homenaje a su colega, la directora de fotografía Rachel Morrison, que en 2018 se convirtió en la primera mujer nominada en la historia de la categoría.

La victoria ha supuesto, en cierto modo, el triunfo de alguien que no partía como favorita en el circuito de premios; pese al dominio de la película, Arkapaw se había ido con las manos vacías en varias de las ceremonias importantes previas, incluidos los BAFTA y los premios de la American Society of Cinematographers. Sin embargo, al final ha prevalecido frente a un formidable campo de nominados que incluían a Darius Khondji y Michael Bauman.
Para Arkapaw, el proyecto era profundamente personal. Nacida en California y con raíces familiares en Luisiana y Misisipi, señaló que la trama de Los pecadores le “tocaba de cerca”. “Hay mucho significado en eso y quieres hacer que tus ancestros estén orgullosos”, subrayó acerca del enfoque de la película.
Al derribar una de las últimas barreras de género en las categorías técnicas, Arkapaw ha redefinido el panorama de la industria. Tal y como dio a entender en su discurso, su éxito es un hito compartido: “He sentido muchísimo cariño de todas las mujeres que han participado en esta campaña. Siento que momentos como este son posibles gracias a gente como vosotras”.
