Tras años de insistencia de las asociaciones profesionales, el Ministerio de Defensa ha decidido tomar cartas en el asunto. Este miércoles, el departamento liderado por Margarita Robles iniciará oficialmente los trámites para que la carrera militar sea catalogada como profesión de riesgo, una medida que busca saldar la deuda histórica con los efectivos de las Fuerzas Armadas.
El anuncio, difundido inicialmente a través de las redes sociales del Ministerio, se materializará durante la próxima reunión del Consejo de Personal de las Fuerzas Armadas (COPERFAS), que se realizará el miércoles en la mañana. Este órgano es el punto de encuentro clave en el que Defensa y las asociaciones militares negocian las condiciones de vida y de trabajo de los uniformados.

La propuesta ministerial no es un hecho terminado, sino el inicio formal del procedimiento administrativo. Aun así, representa un giro político esperado por los militares, que llevan décadas reivindicando que su labor diaria encaja a la perfección en esta categoría.
¿Qué cambiaría para los militares?
Actualmente, aunque parezca una paradoja, los militares no comparten el estatus que sí tienen otros cuerpos de seguridad. Es importante mencionar que la declaración de profesión de riesgo no es solo una cuestión de prestigio, sino que también conlleva beneficios tangibles.
Esos privilegios se traducirán en que permitirán a los militares adelantar su jubilación sin ver reducida su pensión, compensando así el esfuerzo y la dedicación a lo largo de sus carreras. Asimismo, en el ámbito de la seguridad social, donde se mejorará las coberturas y compensaciones en caso de accidente o incapacidad.
El descontento de las asociaciones
A pesar de considerarse una excelente noticia, fuentes de la ATME han expresado su inconformidad con la forma en que se ha gestionado esta situación. Inicialmente mencionaban que el año pasado, en 2025, ya se había presentado una propuesta y que permanecía en lista de espera, lo que actualmente genera dudas sobre si en esta ocasión va a suceder lo mismo.
De igual manera, “No entendemos por qué razón, si desde el Ministerio de Defensa han repatriado a los militares en Irak por el riesgo que estaban sufriendo. Nuestra profesión no se considera de riesgo”, menciona la ATME.

Por otro lado, Asfaspro hizo mención del organismo Observatorio de la Vida Militar, donde hace menos de un mes el presidente hizo un llamado en el Congreso de los Diputados, señalando que “la profesión de los militares debe ser considerada una profesión de riesgo“. Ante este tema, el ministerio aseguró que se discutiría, pero no obtuvo resultados.
Desde las asociaciones se alza la voz exigiendo los mismos derechos que los que recibe un ciudadano. Donde denuncian que “todos nuestros derechos están coartados“. Exigiendo la libertad de expresión, que muchas veces se ve perjudicada.
El factor Oriente Próximo
La presión por este cambio ha aumentado en los últimos meses debido a la inestabilidad internacional. Las asociaciones de militares recordaron recientemente la vulnerabilidad de las tropas españolas en misiones internacionales.
La peligrosidad real vivida por los militares desplegados en Irak y la tensión constante que viven los militares españoles en la base Miguel de Cervantes en el Líbano han servido como catalizador para que el Ministerio acelere un trámite que, hasta hace poco, parecía estancado en los despachos.
