Una de cada siete plazas, aproximadamente, la ocupa una mujer. De los 1.600 alumnos y alumnas que se incorporan hoy a la formación militar para ser soldados profesionales, 217 son mujeres, en torno al 13,6 %. Llegan al Centro de Formación de Tropa (CEFOT 1) de Cáceres, que apenas dos semanas antes había despedido a la primera promoción de 2026, y, como novedad, a la Academia de Infantería de Toledo.
“Siempre hay más y eso motiva muchísimo”
Entre las aspirantes está Sucaina Ramet, que declaró a RTVE “Da mucha ilusión ver cómo las chicas nos atrevemos a hacer este tipo de cosas, ya que se dice que son cosas de chicos, pero siempre hay más y eso motiva muchísimo”, cuenta. Su caso ilustra un cambio que los propios mandos militares resumen en una cifra: hace casi veinte años, las mujeres eran solo el 8 % de las Fuerzas Armadas, y hoy superan ligeramente el 12,5 % de la plantilla. En la promoción que ha entrado hoy, el porcentaje es algo mayor.
Más solicitudes de mujeres cada año
El dato de hoy encaja con la tendencia que recoge el informe anual de Defensa. En 2025, las Fuerzas Armadas recibieron casi 30.000 solicitudes para incorporarse como tropa y marinería, y 6.103 correspondieron a mujeres. Ellas representan el 15 % de los nuevos militares de ese año. El Ejército de Tierra concentró 549 nuevos militares de carrera, la Armada 265 y el Ejército del Aire y del Espacio 255. Son las plazas a las que aspiran los alumnos que llegan ahora, y por eso el paso por Cáceres y Toledo es la puerta de entrada a toda la tropa.

Cinco meses para ser soldados
La formación dura cinco meses y se divide en fases. la primera recoge la disciplina militar y la adaptación a la vida en los ejércitos; la segunda parte se encarga de la formación general, en la que pesan la preparación física y el manejo de armamento; siguiendo con la tercera fase en el cual, los alumnos juran bandera, uno de los actos más simbólicos del proceso, en el que demuestran su compromiso con la defensa del país; por último, reciben una instrucción específica de los destinos que han elegido, en Infantería o en Caballería, antes de incorporarse como soldados profesionales a las unidades que prefirieron.
De los 1.600 aspirantes, 1.200 se forman en el CEFOT y 400 en Toledo. El motivo es que las instalaciones cacereñas están en obras de mejora y no tienen espacio para todos. Según explicó a RTVE el brigada Rafael Medinabeitia, jefe de Protocolo del CEFOT, la formación será la misma en ambos sitios, porque depende de la Jefatura de Estudios del acuartelamiento de Santa Ana y seis profesores del centro se han desplazado a Toledo para que sea “exactamente la misma que se da aquí”.
Un alumnado cada vez más preparado
Medinabeitia calcula que alrededor del 96 % de los aspirantes completa la formación. Además, cada vez llegan con más estudios, desde grados medios de FP hasta carreras universitarias. “Ya entran con la idea de cuál es su proyección”, dice, y muchos pretenden presentarse más adelante a las escalas de suboficiales o de oficiales.

