Guardias civiles alertan de las condiciones en las que estudian los aspirantes a guardias civiles que son hijos de miembros del Instituto Armado. Estos jóvenes, conocidos como “polillas”, preparan su acceso al Cuerpo en el Colegio de Guardias Jóvenes “Duque de Ahumada”, en Valdemoro, donde se enfrentan a una situación que tildan de “hacinamiento”.
La Asociación Escala de Suboficiales de la Guardia Civil (ASESGC) advierte de que los jóvenes aspirantes estudian en unas condiciones “impropias del siglo XXI”. La organización denuncia que la Jefatura de Enseñanza se ha desentendido del problema al no considerar a estos alumnos como parte de su responsabilidad. También critican que la Asociación Pro-Huérfanos tampoco “invierta en los hijos del Cuerpo”.
Las imágenes y el análisis técnico difundidos por la asociación de suboficiales muestra aulas con hasta 55 alumnos, que tienen que estudiar en pupitres de tres lo que, subrayan “reduce el espacio personal y dificulta la concentración”. Y es que, el mobiliario que consta de sillas de madera y mesas antiguas obliga a los estudiantes a permanecer entre diez y doce horas diarias en condiciones que la asociación califica de “nocivas para la salud postural” , pese a que las familias pagan 400 euros al mes por la estancia y formación de sus hijos.

También subraya la falta de climatización que agrava el problema. Y es que, las aulas no cuentan con aire acondicionado, lo que convierte los meses de calor en un obstáculo añadido para el rendimiento académico.
Los guardias civiles no solo denuncian los problemas del mobiliario sino también la brecha tecnológica que tildan de “incomprensible”: el centro prohíbe el uso de tablets y ordenadores durante las horas de estudio, pese a que los test online son hoy esenciales para superar la oposición. Destacan que su uso queda relegado a “fines de semana y tiempo libre, comprometiendo el descanso de los alumnos”.
Material “precario”
Asimismo, al asociación de escala de suboficiales también carga contra el material docente que subraya no está “a la altura”. En lugar de contenidos propios y actualizados, los estudiantes “reciben fotocopias en blanco y negro del BOE, muy por detrás de los recursos interactivos que emplean academias externas, cuya publicidad, paradójicamente, aparece en la propia web del Colegio”.
Asesgc reclama una “reforma urgente” del centro donde apuestan por ratios de 25 a 30 alumnos por aula, eliminación de los pupitres de tres, mobiliario ergonómico, espacios de estudio flexibles y autorización del uso de dispositivos digitales durante las horas de estudio. “La Guardia Civil no puede tratar así a los hijos del Cuerpo. No se lo merecen”, concluye la asociación. “El Colegio tiene la obligación de ofrecer unas condiciones materiales y pedagógicas excelentes para cumplir con su objetivo: preparar de forma eficaz a sus alumnos para aprobar la oposición de ingreso en el Cuerpo”, afirman.
