La ministra de Defensa, Margarita Robles, ha comentado este lunes que pidió a Naciones Unidas que interviniera ante Israel para garantizar la seguridad de los cascos azules desplegados en Líbano en el marco de FINUL, de los que 670 son españoles, en el marco del intercambio de ataques entre el Tel Aviv y el partido-milicia chií Hezbolá.
En una videollamada con el contingente español en Líbano desde la base de El Goloso (Madrid), Robles ha precisado que contactó con el secretario general de la ONU, António Guterres; el secretario general adjunto de Operaciones de Paz, Jean-Pierre Lacroix -que estaban juntos en Líbarto-; y con el actual jefe de la misión, el general italiano Diodato Abagnara, este fin de semana para solicitarles que dijeran al Estado hebreo que hay que”garantizar la seguridad” de los miembros de la operación.
“Exigimos y pedimos que cesen el intercambio de agresiones y que la FINUL pueda llevar a cabo su trabajo, pero no en la situación preocupante en la que estamos ahora”, ha incidido.
Asimismo, la ministra trasladó a Lacroix el compromiso de España con este país de Oriente Próximo y le garantizó que España permanecerá hasta el final de la misión de la ONU, cuyo mandato concluye a finales de 2026.
“Es una misión esencial y fundamental“, ha ahondado la ministra.
Los militares españoles se encuentran en la base Miguel de Cervantes, el principal destacamento español en territorio libanés. Está ubicado en el ala este, que está liderado por España. A raíz de la situación insostenible, los militares bajo las órdenes del general Antonio R. Bernal han tenido que suspender las patrullas y obligarse a permanecer en los búnkeres del cuartel general.
Robles ha destacado la “complicada y difícil situación” de la FINUL, que se encuentra en medio de los ataques que diariamente se intercambian Israel y Hezbolá, pero ha dejado patente el “orgullo” que siente por los militares españoles desplegados allí. Aunque pasan “muchas horas” bunkerizados debido a las “agresiones permanentes”
“, los soldados tienen “la moral alta”.
La ministra de Defensa ha vaticinado que a la misión aún le quedan “meses duros”, pero ha insistido en trasladar un mensaje de “tranquilidad” a las familias de los desplegados porque “la prioridad” es la seguridad de los hombres y mujeres de la FINUL.
De su lado, el general jefe de la BRILIB XLIV, Antonio R. Bernal Martín, ha informado a la ministra de que el personal español en Líbano está “bien” y”con mucho ánimo y ganas” de que la situación se normalice “para volver a llevar a cabo sus cometidos”.
No obstante, ha puesto el foco en que “el intercambio de cohetes” es “diario” y los militares tienen que llevar a cabo labores de “interceptación” y especial cuidado con “elementos que están en el suelo” que les ponen “en peligro”. Ha cifrado en entre 60 y 70 las acciones aéreas y ataques de artillería entre Israel y Hezbolá, pero ha insistido en que la misión de la ONU no es el objetivo de la agresiones.
Asimismo, el jefe del Estado Mayor del Ejército de Tierra, Amador Enseñat y Berea, comentó su preocupación, “es muy difícil cumplir la misión, hoy el eje principal debe ser la protección de la fuerza, la prudencia en todas las actividades y la preocupación constante por los hombres y mujeres
“Creemos en la paz y en la seguridad”
La ministra ha vuelto a anunciar que España ha descartado su participación en una eventual misión de la Unión Europea para mantener abierto el estrecho de Ormuz. Afirmando que la fragata Cristóbal Colón ya se ha desplegado en coordinación con Francia y aliados para la misión defensiva en Chipre y asegurando que no va a haber otra misión de esa índole.
“Nos planteamos la exigencia de que la guerra termine porque no tiene ningún sentido, es ilegal y está produciendo muchos muertos, el objetivo tiene que ser que la guerra termine”, ha dicho Margarita Robles.
