Milano Cortina

Ana Alonso da la sorpresa con el bronce en el sprint de esquí de montaña

La esquiadora granadina inaugura el medallero para la delegación española subiéndose al tercer escalón del podio

Ana Alonso y María Costa se clasifican a la semifinal

La española Ana Alonso ganó el bronce en la prueba sprint de esquí de montaña de los Juegos Olímpicos de Milán-Cortina d’Ampezzo (Italia) que se disputó este jueves en la estación de Bormio, donde la suiza Marianne Fatton se proclamó primera campeona olímpica de la historia.

Tras una remontada épica en los metros decisivos, la esquiadora se cuela en la historia como primera medalla para España en estos Juegos además de marcar un gran debut para nuestra delegación en la primera participación del skimo en un torneo olímpico.

‘Anita’, nacida hace 31 años en Granada, que hace cuatro meses fue atropellada en Sierra Nevada por un coche mientras entrenaba en bicicleta, sufriendo graves lesiones, cumplió el sueño de su vida al acabar tercera, en una prueba en la que la francesa Emily Harrop ganó la plata.

La granadina, según el parte médico -entre otras lesiones y dolencias en la zona izquierda del cuerpo- sufrió la rotura de los ligamentos cruzado anterior y colateral interno con edema óseo en la rodilla, fisura de maléolo y luxación acromioclavicular, pero prefirió no operarse -de momento- para hacer realidad su sueño olímpico. Y ese sueño se hizo realidad.

Seis medallas en la historia de los JJOO

La de Alonso supone la sexta medalla olímpica invernal española de toda la historia.

El madrileño Francisco Fernández Ochoa -el inolvidable ‘Paquito’-, hasta ahora único campeón olímpico invernal español, ganó el eslalon de esquí alpino de los Juegos de Sapporo’72 (Japón) protagonizando uno de los mayores bombazos en la historia del esqui alpino.

Veinte años después, su hermana Blanca Fernández Ochoa se convirtió en la primera mujer española en ganar una medalla olímpica -en Juegos de invierno y de verano- al capturar bronce en la misma disciplina que su hermano mayor en los Juegos de Albertville’92 (Francia); apenas cuatro años después de haberse caído, tras haber ganado la primera manga, en el gigante de los de Calgary (Canadá).

Tuvieron que pasar otros 26 años para que España lograse otro trofeo, pero en los Juegos de PyeongChang (Corea del Sur), de golpe, llegaron dos: uno en la nieve y otro en el hielo. El ‘rider’ ceutí de la federación andaluza Regino Hernández ganó bronce en el boardercross de snowboard y sólo dos días después el madrileño Javier Fernández repetía ese metal en patinaje artístico.

La cadencia aminoró y en las siguientes dos citas invernales ha vuelto a haber medallas olímpicas.

La barcelonesa Queralt Castellet -que en estos Juegos era la deportista española con más participaciones olímpicas invernales (seis)- se convertía en la segunda mujer en ganar una, al capturar la de segundo más valor hasta ese momento: la plata, en el ‘halfpipe’ de snowboard.

Y, en estos Juegos, hubo que esperar hasta el tramo final, pero este jueves, Alonso -que se recuperó de las graves lesiones sufridas al ser atropellada por un coche hace cuatro meses capturó bronce en el sprint de esquí de montaña, que debutó en el calendario olímpico.

La alegría aún puede ser doble -nunca mejor dicho- en la XXV edición de los Juegos invernales, porque Cardona apuntará, a continuación, a una segunda medalla, en el sprint masculino

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