Mariasun Quiñones es una incombustible de nuestro fútbol. Compañera de Selección de futbolistas actualmente concentradas como Alexia Putellas, la que fuese portera de la Roja reside desde junio en Ankara donde juega para el ABB Fonget.
Entiende la incertidumbre que pueden estar viviendo sus compañeras a la hora de viajar a Turquía para disputar el encuentro ante Ucrania. Por ello quiere mandar un mensaje de calma a sus ex compañeras.
“Aquí estamos entrenando normal, viviendo en un clima de tranquilidad”, cuenta de su día en el ABB Fomget “estoy en contacto con Adriana (Nanclares) con la que tengo mucha relación y me preguntaba cómo estábamos aquí, ya les he dicho que normalidad al cien por cien“. “Sí que estamos pues un poco atentas a las noticias que aparecen, pues sobre todo con ese misil interceptado ayer en en zona este de Turquía”. Aunque por supuesto, cree que la seguridad es lo primero, y entendía que la UEFA se hubiese planteado anular el encuentro “Sea como sea, estará bien tomada la decisión“.
Turquía, una gran sorpresa
De su vivencia estos meses, nos explica una experiencia en un país en el que se ha encontrado con “un trato amable, acogedor, muy cercano” y en donde se vive el fútbol femenino con muchas garantías “me sorprendió muy gratamente, siempre están dispuestos a cogerte el teléfono si necesitas cualquier cosa, cualquier hora del día y los servicios que tienen son muy buenos. Nos vienen a recoger en autobús, nos llevan a las instalaciones, que además son nuevas, entrenamos en césped natural“, relata de unas condiciones que no siempre se encuentran en España.
“Estoy muy contenta de haber dado este paso, y desde aquí, ver el fútbol desde otro prisma”, asegura la portera. Además resalta el trato y la visión que hay fuera de nuestras fronteras de las jugadoras nacionales. “Las jugadoras españolas estamos muy muy bien valoradas eh en el extranjero. Yo desde el primer día me he sentido super valorada”, recalca.
“Muchas veces las jugadoras españolas no sabemos lo que en otros países lejanos hay a nivel de fútbol femenino”, nos comenta de una Ankara que le tiene fascinada. “Sobre todo a nivel de seguridad y de que es una ciudad de ocho millones de habitantes donde no hay sensación de caos. Pensé que el hecho de ser mujer rubia me iba a sentir insegura o más observada pero para nada”.
Compañera de Jenni, de Alexia o de Sonia
Mariasun Quiñones pertenece a una generación bisagra entre las Vero Boquete y Sonia Bermúdez y las Alexia, Jenni o Irene Paredes. Sabe lo que es vivir una Euro, un Mundial, levantar la Copa de la Reina, pero realmente ahora en Turquía es donde está viviendo el sueño de ser profesional del fútbol y mantenerse más que dignamente con ello.
“Cuando cobrábamos 400 euros no pensábamos que nos dedicásemos a ello, más bien pensábamos que nos pagaban por nuestro hobby”, rememora de sus primeros años en el fútbol.
