FÚTBOL

“No podía levantarme del suelo”: Chloe Kelly cuenta su batalla más difícil fuera del campo

La futbolista inglesa comparte su experiencia con el desgaste emocional, la ansiedad y cómo logró reconstruirse lejos del foco mediático.

Chloe Kelly
@chloekelly

Chloe Kelly, una de las grandes figuras del fútbol actual, ha dado un paso al frente para mostrar una faceta poco conocida de su vida. En el podcast Happy Place, presentado por Fearne Cotton, la internacional inglesa dejó a un lado los focos y los éxitos deportivos para hablar con franqueza sobre su salud mental.

Habitualmente asociada a momentos de gloria con la selección inglesa, en esta ocasión Kelly se aleja de esa imagen para poner el foco en lo que no se ve: la presión constante, la ansiedad y el desgaste emocional que conlleva competir al máximo nivel. Su testimonio, directo y sin adornos, deja al descubierto la cara menos visible del éxito en el deporte profesional.

Ganar también tiene un coste

Chloe Kelly parte de una idea clara: llegar a lo más alto no significa encontrar estabilidad. Tras protagonizar algunos de los momentos más importantes del fútbol inglés reciente, la victoria en la Eurocopa 2025, la jugadora admite que lo verdaderamente complicado llega después: “Después de algo muy grande, parece que tienes que caer otra vez. Es difícil mantener ese equilibrio”.

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Las jugadoras de Inglaterra celebrando la Eurocopa

La internacional inglesa explica que, tras la euforia inicial, aparece una sensación difícil de gestionar. Las celebraciones dan paso a un vacío que obliga a reenfocar la mente rápidamente para no perder el control: “Disfruté ese momento, pero sabía que tenía que pasar página y enfocarme en lo siguiente”.

Ese choque entre la imagen de éxito que se proyecta hacia fuera y lo que ocurre a nivel interno fue el inicio de una etapa marcada por la incertidumbre y la exigencia emocional.

La ansiedad en lo cotidiano

Lejos de los estadios, Kelly empezó a notar que algo no iba bien. La ansiedad dejó de ser algo puntual para instalarse en su rutina diaria, afectando incluso a situaciones que antes le resultaban naturales: “Había días en los que cosas tan simples como salir de casa o ir a una tienda se me hacían cuesta arriba”.

Lo que comenzó como una sensación aislada fue creciendo hasta alterar su vida cotidiana. La futbolista explica que ese malestar ya no aparecía solo en momentos de máxima exigencia, sino también en espacios donde siempre se había sentido cómoda: “No entendía por qué me sentía así. Era algo que no podía controlar”.

Esa falta de control fue uno de los aspectos más difíciles de gestionar en una etapa en la que su día a día quedó condicionado por la ansiedad.

Cuando todo se rompe

El testimonio de Chloe Kelly alcanza su momento más impactante cuando recuerda la etapa en la que todo se desbordó. La situación dejó de ser manejable y pasó a convertirse en un problema que afectaba por completo a su día a día: “Llegó un momento en el que no podía ni levantarme del suelo del baño”.

La crudeza de la imagen refleja hasta qué punto la ansiedad había tomado el control. Ya no se trataba solo de una cuestión emocional, sino de un bloqueo físico que le impedía reaccionar con normalidad: “Sentía que mi cuerpo no respondía como debía”.

Según explicó, no fue algo puntual, sino una etapa prolongada en el tiempo, marcada por un desgaste continuo que terminó por llevarla al límite.

La delantera del Arsenal, Chloe Kelly
Ballerleague

El cuerpo avisa

Uno de los momentos más reveladores del testimonio de la futbolista llega cuando explica cómo su estado emocional empezó a reflejarse físicamente. La ansiedad acumulada no solo afectaba a su mente, sino que también dejó huellas visibles en su cuerpo: “Empecé a notar cambios físicos y ahí fue cuando entendí que algo no iba bien”.

La caída del cabello fue una de las señales más evidentes de ese desgaste, un aviso que la llevó a detenerse y tomar conciencia de la situación. Ese instante marcó un antes y un después en su proceso personal: “Tuve que aprender a escucharme y a entender qué necesitaba”.

A partir de ahí, la futbolista inició un camino de recuperación apoyado en terapia, herramientas para gestionar la ansiedad y un mayor conocimiento de sí misma, claves para empezar a reconstruirse.

Un giro necesario

Tomar la decisión de cambiar no fue fácil, pero resultó imprescindible. Kelly comprendió que, para salir de esa situación, debía modificar su entorno y priorizar su bienestar por encima de todo: “Tenía que cambiar algo en mi vida. No podía seguir así”.

El regreso a Londres y el reencuentro con su círculo más cercano marcaron un punto de inflexión en su recuperación. Volver a casa significó recuperar sensaciones que había perdido: “Estar cerca de mi familia me ayudó a volver a sentirme bien”.

Ese retorno a lo básico le permitió reconstruirse poco a poco, alejándose de aquello que le generaba malestar y acercándose a lo que realmente necesitaba.

El apoyo que marcó la diferencia

La inglesa destacó el papel fundamental de su entorno en los momentos más difíciles. El respaldo de su familia y su pareja fue clave para sostenerla cuando más lo necesitaba: “Hubo gente que no se fue en los momentos difíciles, y eso es algo que siempre voy a valorar”.

Además, subrayó la importancia de dar el paso de hablar y expresar lo que sentía, algo que, aunque complicado al principio, resultó determinante en su recuperación: “Hablar fue un paso clave. Guardárselo todo solo lo empeora”.

Tras esa etapa, la futbolista ha aprendido a gestionar mejor sus emociones, evitando los extremos y buscando estabilidad en su día a día: “Intento mantenerme en un punto estable, sin subidas ni bajadas tan fuertes”. Ese nuevo enfoque, basado en reconocer señales y anticiparse a los momentos difíciles, le permite mantener el equilibrio y afrontar la presión con mayor control.

El valor de pedir ayuda

Consciente del alcance de su historia, la delantera del Arsenal quiso aprovechar su testimonio para dirigirse a quienes atraviesan situaciones similares. Su mensaje es claro: no afrontar el problema en silencio: “Si estás pasando por un momento difícil, habla. No te lo guardes”.

La futbolista insiste en que pedir ayuda no es una señal de debilidad, sino un paso imprescindible para avanzar: “Incluso en los momentos más oscuros, pueden llegar cosas buenas”.

La delantera inglesa del Arsenal FC, Chloe Kelly

Encontrar la felicidad real

En la actualidad, Chloe Kelly asegura haber encontrado un equilibrio que le permite disfrutar de su vida dentro y fuera del fútbol. Tras una etapa complicada, la jugadora reconoce que su bienestar ya no depende únicamente de lo que ocurre en el terreno de juego: “Ahora me siento feliz de verdad, no solo de cara al exterior”.

El foco ha cambiado. Más allá de los resultados, su estabilidad está ligada a su entorno más cercano y a los momentos cotidianos: “Estar con mi familia, en casa, es lo que más me llena”.

Su experiencia ofrece una mirada distinta al deporte de élite y subraya la importancia de cuidar la salud mental. Un testimonio que trasciende el fútbol y conecta con cualquiera que haya atravesado momentos difíciles.