Durante meses, la mejora del Convenio Colectivo del fútbol fue un auténtico dolor de muelas para sindicatos y patronal. Tras una lucha encarnizada en la que AFE se bajó del barco, al fin, hace justo un año se firmó el ansiado documento que suponía muchas mejoras para las jugadoras.
El sueldo, ya pactado en 2023 sigue siendo uno de los puntos flacos, 23.500 euros anuales. Precisamente por eso los demás avances que ofrecía el documento eran tan importantes.
Entre ellas, la garantía a la hora de ser madres, uno de los puntos estrella que blindaba con al menos un año de contrato a la jugadora que quisiese crear un proyecto familiar durante su carrera como futbolista. Salas de lactancia, acompañamiento durante el postparto y servicio de guardería eran algunas de las guarniciones para acompañar el plato fuerte, el que supone la garantía de jugar un año más tras haber dado a luz.
Si antes del año 2018 no tenemos constancia de un sólo caso de madres en la Primera División, ocho años después, en 2026, aunque siguen siendo muy escasos, contamos con algunos ejemplos de futbolistas como María Alharilla que tras haber sido madre sigue jugando en el Levante.
💬 Deportivistas, Cris Martínez quere dicirvos algo 💙🤍 pic.twitter.com/wMdzhFy5Gk
— Dépor ABANCA (@RCDeportivoFem) April 15, 2025
Ainize Barea ‘Peke’ es otro de ellos, sin emabargo tras haber dado a luz en el fútbol duró muy poco. Se incorporó al Athletic en el verano de 2025, pero en septiembre anunció su retirada.
Cris Martínez es uno de los embarazos más recientes en activo. La capitana del Depor dejaba con esta noticia en abril los terrenos de juego, “ahora animaré desde la grada con doble corazón”. Madre desde el pasado noviembre, aún disfruta de su periodo de maternidad, por lo que su vuelta al fútbol, aunque es una incógnita aún, parece que se producirá a finales de temporada.
Madres no gestantes
Recientemente, Cristina Baudet del Espanyol anunció su futura maternidad, algo que también quiso compartir con sus seguidores aunque a diferencia de Martínez, es su pareja quien gesta al bebé por lo que, a diferencia de la gallega, ella no tendrá que dejar el fútbol.
Una de las pioneras fue Irene Paredes, a quien siguió la incombustible Melanie Serrano, que anunció durante sus últimos años en el Barça que sería madre junto a su pareja Lara Salmerón. Para el recuerdo quedará siempre esa celebración de gol con la pelota bajo la camiseta, que tantas veces hemos visto hacer en hombres y que acaparó todas las miradas. También la de sus compañeras, dos jovencísimas Aitana y Alexia eran parte de la instantánea. También la capitana de la Selección campeona, Ivana Andrés quien pudo ir a Australia acompañada de su hija.
Como es lógico, cuando se trata de madres no gestantes, el número de ejemplos aumenta.

¿Hay miedo?
¿Sienten miedo a las represalias, a quedarte sin trabajo después de ese año, a no volver a competir? ¿Son libres a la hora de elegir ser madres?
El estudio que puso en marcha Futpro en 2023 revelaba un rotundo sí a esta pregunta. El 46% de las futbolistas preguntadas de forma anónima afirmaba que sentían miedo de quedarse sin contrato o no poder volver tras quedarse embarazadas. Dicho estudio aportaba otro preocupante dato, el 30% de las jugadoras descartaban ser madres para proteger su carrera deportiva.

Cuando hablamos con algunas jugadoras en activo, parece que encontramos respuestas en un porcentaje de madres gestantes tan bajo:
Ellas nos cuentan que esas supuestas mejoras, que sobre el papel promete el convenio, no parecen ir de la mano con el sentir de sus clubes. Así nos lo expresan muchas. Según hemos conocido, una cosa es ese año ‘de regalo’ que promete el Convenio y otra muy distinta el cómo se tome tu equipo esa decisión de quedarte embarazada en medio de la temporada. “A los clubes no les hace gracia tener a una jugadora que vaya a ser madre”, nos reconoce una futbolista de primer nivel.
“Algunos no les dan los medios que hacen falta, la ley puede decir una cosa, pero luego no tenemos la seguridad de que el club actúe como corresponde”, añaden, con serias dudas de que el Convenio las ampare de verdad.
Si hay algo claro es que de las 300 futbolistas de Primera, las madres no representan ni el 2% del total contando las que gestan y las que no. Subirlo, por tanto, parece mucho más que urgente.
