FITUR 2026 ha arrancado en Madrid en un clima muy distinto al habitual. La tragedia ferroviaria registrada en Adamuz (Córdoba), a escasos días del inicio de la feria, ha condicionado de forma evidente el arranque de la gran cita del turismo mundial. Cancelaciones institucionales, actos suspendidos y un tono general de contención han sustituido al optimismo con el que tradicionalmente el sector inaugura el año.
La feria, que se celebra en IFEMA, mantiene su carácter internacional y profesional. Pero no ha podido aislarse de un suceso que ha impactado de lleno en la agenda política y sectorial previa al evento.
FITUR 2026 comienza en pleno luto nacional
El inicio de FITUR 2026 coincide con días de luto y conmoción en buena parte del país. Varias administraciones han optado por reducir su presencia pública como gesto de respeto a las víctimas. El Ayuntamiento de Sevilla ha suspendido un acto previsto en IFEMA para presentar nuevas iniciativas turísticas, explicando que la prioridad ahora es acompañar en el dolor a los afectados.
En la misma línea, la Junta de Andalucía ha decidido que sus principales responsables políticos no participen en las presentaciones oficiales del pabellón andaluz en FITUR 2026, dejando el protagonismo a perfiles técnicos y profesionales para mantener las reuniones sectoriales previstas.

El impacto de la tragedia también se ha dejado sentir en los eventos paralelos a FITUR 2026, tradicionalmente muy cargados de mensajes económicos y previsiones optimistas. El Foro de Exceltur, que debía celebrarse en el Auditorio Norte de IFEMA, ha sido suspendido. La organización explicó que la decisión responde a la necesidad de ofrecer una imagen de un sector “sensible al dolor general”.
También CCOO ha cancelado la presentación de su informe de coyuntura sobre Turismo y Empleo. El único gran encuentro que se ha mantenido ha sido la XII edición de Hotusa Explora, celebrada a primera hora del lunes, aunque en un tono mucho más sobrio de lo habitual.
El ferrocarril, en el centro del debate turístico
Más allá del impacto emocional, FITUR 2026 arranca con un debate de fondo que preocupa al sector: la dependencia creciente del ferrocarril como eje de movilidad turística. España ha apostado por el tren como pilar del turismo sostenible. Especialmente, en corredores clave como Madrid–Andalucía, una de las rutas con mayor flujo de visitantes.
Fuentes del sector reconocen que la tragedia de Adamuz, unida a los problemas ferroviarios del último verano, puede afectar a corto plazo a la percepción de seguridad y fiabilidad del sistema. Un asunto que sobrevuela muchas conversaciones en los pasillos de FITUR 2026.

El contexto en el que arranca FITUR 2026 reactiva reivindicaciones que el sector ya venía planteando desde hace meses. En su último informe anual, Exceltur reclamaba “reforzar las inversiones de Adif en el mantenimiento de las vías” para evitar retrasos e incidencias.
El propio ministro de Transportes, Óscar Puente, reconoció en septiembre que el sistema afronta dos años especialmente complejos por obras, renovación de material y problemas acumulados. Unas palabras que generaron un profundo malestar en el sector turístico.

