Tecnología

“La IA beneficiará especialmente a las mujeres: tenemos empatía y creatividad pero nos da miedo la tecnología”

Visionarias como Nuria Oliver, Idoia Salazar, Carme Artigas, Teresa de Pedro y Asunción Gómez han impulsado la democratización de una tecnología que, según la matemática Carmen Reina, "aflorará muchas nuevas empresas".

De izq. a dcha, Nuria Oliver, Idoia Salazar, Carme Artigas, Teresa de Pedro y Asunción Gómez.
De izq. a dcha, Nuria Oliver, Idoia Salazar, Carme Artigas, Teresa de Pedro y Asunción Gómez.
Kiloycuarto.

La inteligencia artificial (IA) generativa, ¿es un riesgo o, más bien, una oportunidad? ¿Se puede analizar su potencial impacto en el mercado laboral desde una perspectiva de género?

Según un informe de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), las mujeres están más expuestas que los hombres a que sus empleos desaparezcan a golpe de prompt.

Por varias razones.

Porque en los puestos de trabajo con mayor riesgo de automatización, ellas son mayoría.

Porque están muy lejos de serlo en los trabajos relacionados con la IA y las materias STEM (ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas).

Y por los sesgos de la IA, que reproduce los que ya existen en la sociedad.

Dicho así, parece que las secretarias y recepcionistas tienen las de perder frente a un fontanero o un ebanista.

Pero, ojo, no todo son señales en contra. El envejecimiento de la población y la pandemia están inclinando la balanza a favor de las mujeres, informa The Wall Street Journal.

En Estados Unidos, el crecimiento neto del empleo en el último año procedió del sector de la salud y la asistencia social, predominantemente femenino.

El sector manufacturero —tres hombres por cada mujer— perdió empleo, acusando la política arancelaria de Donald Trump.

A las mujeres les favorecen, además, los modelos de trabajo híbridos que dejó el coronavirus y la brecha educativa.

En España, según el INE, el 55% de los graduados en educación superior en 2023 fueron mujeres. Y la tendencia va en aumento año a año.

Humanos y agentes de IA

Carmen Reina, matemática de formación, es de las que ven el vaso medio lleno y considera la IA generativa una gran oportunidad. Especialmente, para las mujeres.

Empezó a trabajar con las redes neuronales en la universidad, con modelos predictivos para detectar el cáncer de páncreas en su primer trabajo como consultora, con modelos de lenguaje en Synergic Partners —adquirida por Telefónica en 2015— y con big data y cultura del dato en Orange.

Hoy, dirige Data Quantum, una consultora especializada en soluciones empresariales de IA y data, en la que los becarios son los chatbots.

Ese es el futuro que vislumbra: “Empresas con personas y agentes de IA trabajando mano o a mano”. En un contexto con “negocios que se van a perder, otros que van a surgir y roles que no conocemos relacionados con la gobernanza de la IA en las empresas, como auditores o arquitectos de agentes“.

Para Reina, esta nueva ola tecnológica “es un habilitador, especialmente para las mujeres, porque tenemos mucha empatía y creatividad, pero tenemos miedo a la tecnología“.

Para ilustrarlo, remite a su faceta como docente: “En un taller, le pido a las mujeres que dibujen dónde se ven en tres años. En muchos casos, es con un ecommerce, algo que antes les frenaba porque necesitabas un experto y dinero. Ahora, con ChatGPT, salen de la sesión con una app”.

Por eso, la directora de IA en Femenino, un evento que busca visibilizar el papel de las mujeres en el ámbito de la IA y la transformación digital, cree que “surgirán muchas nuevas empresas porque las personas se hacen exponenciales“. Solo ve un freno: la fiscalidad, que desanima a la hora de emprender.

Cinco españolas pioneras

Con el propósito de que mujeres sean protagonistas de este “renacimiento humanista”, Reina ha escrito un libro que identifica a algunas de las visionarias que creyeron en el poder de esta tecnología y lo empujaron.

Entre ellas, Ada Lovelace, hija del poeta Lord Byron y primera programadora de la historia; las mujeres que programaron el ENIAC, la primera computadora construida en Estados Unidos; o Fei Fei Li, que busca enseñar a las máquinas a entender el espacio tridimensional, conectando la IA con la robótica y el mundo físico.

Y cinco españolas: Nuria Oliver, Idoia Salazar, Carme Artigas, Teresa de Pedro y Asunción Gómez-Pérez.

De Pedro, doctora en Ciencias Físicas ya jubilada, fue la creadora de uno de los primeros programas de IA en España y lideró uno de los proyectos pioneros del mundo en la conducción autónoma.

Culminó en 2014 cuando un Citroën recorrió 100 kilómetros entre Arganda del Rey y San Lorenzo del Escorial. Al volante, un sistema de navegación con IA conocido como Autopía. De Pedro también diseño sistemas para predecir la contaminación atmosférica en Madrid.

Ingenieras, de Telecomunicaciones y Química, son, respectivamente, Nuria Oliver y Carme Artigas.

La primera, es doctora en IA por el MIT y trabajó en Microsoft, Telefónica y Vodafone antes de cofundar Ellis Alicante, un centro de investigación en IA referente en Europa. Inventora de 40 patentes, lideró un equipo pionero en el uso de los datos y la IA para luchar contra la pandemia.

La segunda fue la primera secretaria de Estado de Digitalización e Inteligencia Artificial del Gobierno (2020-2023). Lideró, bajo la presidencia española de la UE, la negociación que dio lugar a la ley europea de IA. Es senior fellow del Belfer Center en la Harvard Kennedy School, la primera española que accede al cargo.

Asunción Gómez-Pérez, por su parte, fue la primera catedrática española en el ámbito de la IA. En 2023, se convirtió en la primera especialista en Tecnología de la Información y de la Comunicación de la Real Academia de la Lengua Española.

Del ámbito de la comunicación procede Idoia Salazar. Doctora en Periodismo, fundó y preside el Observatorio del Impacto Social y Ético de la IA (OdiseIA). Trabaja en el piloto (sandbox) de regulación de la IA en España y es miembro del grupo de expertos del Foro Económico Mundial.

Con su libro, Reina quiere concienciar sobre la necesidad de que el progreso lleve aparejado una gobernanza ética. Y sobre el poder femenino en el diseño del futuro tecnológico.