Entre las amenazas de escalada y de empeoramiento de las relaciones comerciales entre dos bloques, que hasta la llegada de Trump a la Casa Blanca se comportaban al unísono, se esconde un gran vencedor en cuanto a inversiones se refiere: los activos refugio. En el día de ayer se cumplió un año desde que el magnate accediera por segunda vez a la presidencia de los EEUU. Durante ese periodo, caracterizado por un contexto de gran incertidumbre y volatilidad, las bolsas europeas han repuntado entre un 3% -en el caso del índice francés Cac-40- y un 18% -en el selectivo británico FTSI-. Sin embargo, en ese mismo periodo de tiempo, y salvando la excepción del Ibex-35 (+45%), los activos refugios como el oro y la plata se han revalorizado más de un 70 y un 200%, respectivamente.
Ahora, con el tono de confrontación entre los principales líderes europeos y la administración de Washington -con posturas enfrentadas, ya que los primeros defienden la soberanía de Groenlandia y los segundos aspiran a apropiarse de la isla del ártico, propiedad de Dinamarca-, el comportamiento de los valores defensivos y la inversión bursátil es completamente antagónico. Así, en la jornada de ayer los principales parqués europeos volvieron a cerrar en rojo, mientras que los instrumentos más seguros como el oro se alzaron por encima del 3%, marcando un nuevo máximo histórico al ascender ayer por encima de los 4.700 dólares la onza.
Caídas de hasta el 3%
Los ajustes a la baja se extendieron ayer de forma generalizada entre los principales selectivos del Viejo Continente. En esta ocasión, el Ibex-35 se llevó la peor parte. El índice nacional acabó la sesión en 17.429 puntos, un 1,34% por debajo de como la inició. Lo que sumado al lunes supone una caída del 1,6%. Solo el FTSE 100 tuvo un descenso más moderado en términos semanales y cae un 1,07%. Sin embargo, París y Frankfurt no corren la misma suerte. El Cac-40 y Dax alemán acumulan una caída muy pareja que ronda el 2,7% en tan solo dos días.
Si bien las caídas en Bolsa podrían hacer presagiar un alza en la demanda de renta fija como letras del Tesoro o bonos gubernamentales, como a lo largo de la historia ha acostumbrado hacer la relación entre ambos, los intereses de estos últimos dibujan una tendencia completamente distinta. El rédito anual de los bonos a 10 años anotó ayer un incremento pronunciado, con el estadounidense (+1,5%) y el japonés (+4,95%) a la cabeza, pese a la caída de las bolsas.
Los porqués del alza en renta fija
Este comportamiento puede explicarse por varios factores interrelacionados en el contexto actual. Por un lado, la preocupación por un posible repunte de la inflación a consecuencia de las represalias arancelarias hace que los inversores exijan mayores rendimientos por mantener deuda a largo plazo. Al mismo tiempo, las políticas monetarias de los principales bancos centrales, que apuntan a mantener o incluso endurecer las tasas oficiales, elevan los intereses exigidos en los mercados de deuda.

Además, aunque en ellos se busque seguridad, la incertidumbre geopolítica y económica hace que los inversores exijan un ‘premio’ mayor para asumir riesgos soberanos en determinadas regiones. A todo ello se suman los elevados niveles de deuda sobre PIB que acumulan estos países, con Estados Unidos rondando el 125% y Japón superando el 250%, lo que aumenta la percepción de riesgo y refuerza la demanda de mayores rendimientos incluso en activos tradicionalmente seguros.
Este escenario es precisamente el motivo por el cual tanto los inversores privados como los propios estados acumulan, desde hace ya tiempo, activos refugio como el oro y la plata. Lo que ha disparado su valor al emplearse como complementos defensivos dentro de las carteras de inversión.
Una reunión esperanzadora
En aras de reconducir la relación entre miembros de la propia Organización del Tratado Atlántico (OTAN), Trump anunció ayer que mantendrá una reunión con “las distintas partes” implicadas en Davos, Suiza, donde tendrá lugar el Foro Económica Mundial. Lo que podría dar una tregua a los mercados financieros. No obstante, el dirigente americano no cede en su empeño y en el mismo mensaje en el que corroboró el encuentro remarcó que “no hay vuelta atrás. La isla es fundamental para la seguridad nacional y mundial”. Y destacó que Estados Unidos “es la única potencia que puede garantizar la paz en todo el mundo. Y eso se logra, sencillamente, con la fuerza“.
No obstante, la amenaza prevalece. Trump aseguró que cumplirá “al 100%” su propósito de imponer nuevos gravámenes a los ocho países europeos, incluido Dinamarca, que han enviado tropas a Groenlandia si no alcanza un acuerdo con los líderes de estos países. Desde el otro lado de la mesa de diálogo que se establecerá en Davos, la Comisión Europea también prepara mecanismos de respuesta como el instrumento ‘anticoerción’ que reclamó usar recientemente Macron. Entre tanto, los inversores, temerosos de que se entre en un espiral inflacionario como el vivido con China en la primavera pasada, siguen apostando por activos refugio. Lo que consolida al oro y la plata como baluartes frente a un escenario económico y político cada vez más imprevisible.


