El presidente de Aragón en funciones, Jorge Azcón, ha defendido acelerar las negociaciones con Vox para formar Gobierno antes del próximo 3 de mayo, fecha límite para evitar una repetición electoral en la comunidad.
Durante su participación en un evento, Azcón ha asegurado que el objetivo es no apurar los plazos y aprovechar el contexto político marcado por las elecciones andaluzas del 17 de mayo. “Lo lógico es que no agotemos hasta el 3 de mayo“, ha afirmado, subrayando la conveniencia de avanzar en la investidura antes del inicio de la precampaña.
El dirigente popular ha insistido en que no existe una alternativa viable a un Ejecutivo del Partido Popular con el apoyo de Vox, aunque ha reconocido que el punto clave de la negociación radica en el papel que quiera asumir la formación de Santiago Abascal dentro del futuro Gobierno.
“Abascal dice que están dispuestos a entrar en los gobiernos, pero la cuestión es qué responsabilidades quieren asumir“, ha señalado Azcón, apuntando a carteras como Sanidad, Cultura o Turismo como ejemplos de áreas con distinto nivel de complejidad.
En este contexto, el presidente aragonés ha apostado por mantener la discreción en las conversaciones, defendiendo que la exposición pública de los detalles puede dificultar el avance de las negociaciones. “Estar permanentemente hablando de la negociación dificulta la negociación“, ha advertido, insistiendo en que el diálogo debe centrarse en programas y en la distribución de áreas de gobierno.
Más allá de la investidura, Azcón también ha abordado el impacto del denominado “caso Forestalia“, relacionado con presuntas irregularidades en proyectos de energías renovables, que ha calificado como una “pésima noticia”.
El líder del PP en Aragón ha mostrado su disposición a colaborar con la Justicia y ha defendido que se esclarezcan los hechos. “Todo lo que se tenga que saber, que se sepa“, ha afirmado, al tiempo que ha abierto la puerta a reactivar la comisión de investigación en las Cortes autonómicas.
No obstante, Azcón ha advertido del riesgo de que estos casos puedan afectar negativamente al desarrollo del sector energético en la comunidad, clave para la atracción de inversión industrial. “El precio de la energía es fundamental para atraer empresas. Si ponemos en riesgo ese atractivo, perderemos una oportunidad histórica”, ha señalado.
En este sentido, ha alertado de que la posible desconfianza generada por estos episodios podría frenar el impulso de las energías renovables y, con ello, las oportunidades de crecimiento económico en Aragón.
