El delegado del Gobierno en Madrid, Francisco Martín, ha solicitado al alcalde de la capital, José Luis Martínez-Almeida, que reconsidere la celebración de grandes eventos en el espacio Iberdrola Music mientras no se garanticen las condiciones adecuadas de seguridad para los asistentes.
La petición se ha formalizado a través de una carta remitida al Ayuntamiento en la que el representante del Ejecutivo central advierte de que aún existe margen para adoptar las medidas necesarias que permitan adecuar el recinto a este tipo de espectáculos o, en su defecto, trasladarlos a otros espacios que sí cumplan con los requisitos exigidos.
Según trasladan desde la Delegación del Gobierno, la solicitud responde a la necesidad de asegurar aspectos clave como la accesibilidad, la movilidad y la seguridad en eventos de gran afluencia, especialmente en un contexto en el que están previstos conciertos de gran formato en los próximos meses, como los de la artista Shakira.
En este sentido, Martín ha recordado que esta reclamación no es nueva y que existen antecedentes recientes que ya ponían en duda la idoneidad del recinto para albergar este tipo de eventos multitudinarios. Entre ellos, ha aludido a los problemas registrados en citas como Mad Cool o el concierto de Harry Styles, que evidenciaron deficiencias en la organización y en los accesos.
El delegado ha apelado a la “responsabilidad” de las administraciones implicadas y ha subrayado que todavía hay tiempo para introducir mejoras que garanticen unas condiciones adecuadas para el público. “No puede ser que ahora estén facilitando que en un espacio como Iberdrola Music se celebren eventos de esta magnitud sin haber resuelto previamente estas cuestiones”, ha señalado.
Asimismo, ha instado tanto al Ayuntamiento como a la Comunidad de Madrid a “tomarse muy en serio” la seguridad de los asistentes y a actuar con previsión para evitar situaciones similares a las vividas en eventos anteriores.
En caso de no poder garantizar dichas condiciones, la Delegación del Gobierno plantea la posibilidad de trasladar estos espectáculos a otros espacios de la ciudad que sí cuenten con infraestructuras adecuadas para acoger eventos masivos con garantías.
La controversia se produce en un momento en el que Madrid continúa reforzando su papel como sede de grandes citas musicales, lo que ha reabierto el debate sobre la planificación y gestión de este tipo de eventos en entornos urbanos.
