Familia Beckham

Cruz Beckham tiende la mano a su hermano Brooklyn… ¿reconciliación o estrategia?

Un simple carrusel de fotos antiguas ha desatado en la prensa británica especulaciones sobre una posible tregua en el culebrón familiar más mediático del Reino Unido

La prensa inglesa no habla de otra cosa. El último gesto de Cruz Beckham, compartiendo en Instagram imágenes de su infancia junto a su hermano mayor Brooklyn Beckham, ha sido interpretado como un movimiento cargado de intención en medio de las tensiones que, según varios tabloides, atraviesa el clan.

Medios como The Sun y Daily Mail subrayan que las fotografías, en las que aparecen los hermanos de pequeños, sonrientes y cómplices, llegan después de semanas marcadas por rumores de distanciamiento. Para algunos comentaristas británicos, el momento elegido no es casual; un mensaje silencioso pero poderoso, sugiriendo que Cruz habría decidido intervenir públicamente en un conflicto que hasta ahora parecía enquistado. De hecho, The Sun lo formula de manera directa al describir el gesto como que Cruz extends an olive branch (tiende la mano) a Brooklyn.

La reacción de Victoria Beckham no ha pasado desapercibida. La diseñadora respondió con corazones y emojis cargados de emoción, gesto que los diarios británicos interpretan como una señal inequívoca de apoyo a la reconciliación.

Aunque los Beckham han proyectado durante años una imagen de unidad férrea, la prensa británica lleva meses alimentando rumores de fricción interna. Parte de la narrativa gira en torno a la creciente independencia de Brooklyn y su nueva vida lejos del núcleo familiar, así como decisiones personales que, según diversas crónicas, no siempre habrían contado con el beneplácito del entorno. En las últimas semanas, esa narrativa se ha vuelto aún más concreta en la prensa. Se habla de bloqueos en redes, de mensajes cruzados y hasta de gestos simbólicos como cambios o cover-ups de tatuajes, interpretados como señales de distancia o de lealtades reordenadas.

Según los tabloides británicos, el conflicto familiar no es un incidente aislado, sino una suma de capas que se han ido acumulando desde que Brooklyn consolidó su vida con Nicola Peltz: mudanza, independencia, menos presencia en celebraciones familiares y, sobre todo, una sensación, según su propio relato, de que su relación ha sido cuestionada o “saboteada” desde dentro. El pasado mes, The Guardian aseguró que Brooklyn decía no querer reconciliarse y que atribuía el choque a “intentos” de sus padres de “arruinar” su relación, además de que le cansaban los gestos de postureo en redes y los eventos familiares.

Los hermanos Beckham

¿Mensaje espontáneo o movimiento calculado?

En ese escenario, el gesto de Cruz se ha interpretado de dos formas. Para unos, se trata de un intento sincero de acercamiento entre hermanos. Para otros, es una jugada estratégica en una batalla mediática donde cada publicación, cada like y cada silencio cuentan.

Los tabloides británicos son expertos en convertir los detalles digitales en titulares de alto voltaje. Que la publicación incluya recuerdos de la infancia, una época asociada a la armonía familiar, no parece anecdótico. Y no solo son “recuerdos”.

Sin embargo, voces más escépticas sugieren que el gesto podría formar parte de una estrategia de imagen. En una familia donde la exposición pública es constante y el relato mediático tiene un peso enorme, cada movimiento es analizado al milímetro.

Lo cierto es que, reconciliación genuina o maniobra calculada, Cruz ha logrado algo innegable y es reactivar el interés internacional en la saga familiar. Y en el universo Beckham, donde lo privado y lo público conviven en permanente tensión, incluso una foto de la infancia puede convertirse en el capítulo más comentado del momento.

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