La Feria de Abril empieza mucho antes de que se levanten las casetas. Se intuye en los tejidos, en los detalles… y en el calzado. Este año, las alpargatas vuelven a ocupar un lugar central como símbolo de identidad, estilo y funcionalidad.
Detrás de esta vuelta con fuerza hay una historia de oficio. Star Love nace del legado de una empresa familiar riojana con más de cuatro generaciones dedicadas al calzado, y lo convierte en una marca que reivindica lo hecho a mano como valor real. En la entrevista, su cofundadora y diseñadora Silvia Viguera lo resume desde el respeto al proceso y a los materiales, pero también desde el reto de sostener la artesanía.
P – Silvia, eres la cuarta generación de una familia artesana del calzado. ¿Qué parte de ese legado sientes que te pertenece y cuál has tenido que conquistar tú sola?
R – El legado que siento como propio es el respeto por el oficio: trasmitir el calzado como algo artesanal, el tiempo que necesita cada proceso y la calidad de los materiales. Esto lo he aprendido en casa, viendo como la artesanía es una identidad.
He tenido la suerte de no estar sola, cuento con el apoyo de mi hermano y juntos hemos tenido que transformar una herencia familiar en una marca contemporánea, con visión internacional.
P – ¿En qué momento decidiste que Star Love no iba a ser “continuidad”, sino tu propia visión dentro de la tradición?
R – Desde el principio sentí que Star Love tenía que ser algo distinto. No quería seguir con una identidad heredada, sino crear una imagen mucho más actual para poder transmitir mis propios diseños.
P – La artesanía hoy se reivindica, pero también se encarece y se ralentiza. ¿Qué es lo más difícil de sostener un proceso hecho a mano en 2026?
R – Lo más difícil es sostener el propio oficio. En los últimos años han cerrado muchos talleres y cada vez cuesta más encontrar gente que quiera trabajar en el sector artesano. Es un trabajo que requiere tiempo, aprendizaje y compromiso, y hoy no siempre es fácil que eso encaje con el ritmo actual.”
P – ¿Qué le dirías a una mujer que compra por estética, para que entienda el valor real (humano y económico) de una pieza artesanal?
R – Le diría que detrás de esa estética hay personas, tiempo y saber hacer. Que una pieza artesanal no es solo cómo se ve, sino todo el trabajo humano que la sostiene y le da valor real.
P – La alpargata está ligada al flamenco, a la feria, al movimiento. ¿Qué te inspira del sur y cómo lo conviertes en diseño?
R – Soy riojana, pero una apasionada del flamenco y de las sevillanas. Me inspiran los trajes de flamenca, los mantones, la luz del sur, la alegría del baile y su artesanía, y todo eso lo intento llevar a una alpargata que puedas ponerte en tu día a día.
P – Para Feria de Abril de este año apostáis por el color. ¿Qué significa el color para ti: alegría, carácter, libertad, identidad?
R – Sí, exactamente el color para mí significa todo lo que mencionas alegría, carácter, libertad e identidad…pero además Star Love te hace sentir guapa y cómoda, ¿qué más se puede pedir?
P – ¿Consejos para ser la mejor vestida en la feria este año?
R – La mejor vestida es quien elige un traje de flamenca que refleje su propia personalidad. Verse guapa, segura y cómoda es siempre el mejor punto de partida. En cuanto a tendencias, este año hemos tenido el privilegio de acompañar con nuestras alpargatas a grandes diseñadores en pasarela We LoVe Flamenco y no sabría elegir qué vestido me gustaba más.
Lo que sí tengo claro es que unas alpargatas son imprescindibles porque te dan carácter, son comodísimas y te permiten disfrutar de la feria sintiéndote auténtica y cómoda.
P – Como mujer al frente de una empresa familiar ¿ Qué obstáculos (visibles o silenciosos) te has encontrado al liderar y tomar decisiones?
R – Aunque muchas mujeres sí se han encontrado con obstáculos visibles o invisibles al liderar empresas, especialmente familiares, en mi caso personal no lo he vivido así. Al frente de la empresa no estoy sola: comparto liderazgo y toma de decisiones con mi hermano Diego, y esto ha hecho que mi camino haya sido muy acompañado. Es verdad que el sector de la fabricación de calzado ha sido tradicionalmente muy masculino, sobre todo hace años pero curiosamente en algunos momentos eso ha jugado a favor. Me he sentido escuchada, respetada y valorada por mi criterio profesional, tanto dentro de la empresa como en el entorno industrial.
Creo que la clave ha sido construir relaciones basadas en la confianza, la experiencia y el trabajo bien hecho, más allá del género. Eso no invalida otras realidades, pero sí refleja la mía: un liderazgo compartido y un entorno que, en general, ha sido facilitador.
P – ¿Qué ha sido lo más duro del relevo generacional, cambiar cosas o sostenerlas sin que se rompan?
R – Ambas cosas han sido duras, y creo que ahí está precisamente la complejidad del relevo generacional. Sostener lo que viene de una empresa familiar no es solo mantener una estructura o una forma de trabajar, es también sostener un legado humano y conceptual. Cuando mi abuelo fabricaba, no existía la marca como la entendemos hoy: no había publicidad, no había tendencias y los modelos eran tres a varios colores. El contexto era otro, las reglas del juego eran completamente distintas. Hoy no solo tienes que proteger esa esencia, sino reinventarte constantemente para que siga teniendo sentido. El reto no es elegir entre cambiar o conservar, sino saber qué debe permanecer y qué necesita transformarse sin que se rompa. Y ese equilibrio, sin duda, es lo más exigente del relevo generacional.
P – ¿Qué personaje famoso te gustaría que llevase tu marca?
R – Siempre he soñado con que nuestra Reina Letizia, a quien le encantan las alpargatas, eligiera unas Starlove para alguno de sus looks. Sería un orgullo enorme. Pero si busco un poco más dentro de mí y soy completamente sincera, lo que más me gustaría es que miles de mujeres eligieran mi marca. Que se sintieran al ponérselas como yo me siento cuando diseño un nuevo modelo: felices, cómodas y conectadas con algo hecho a mano con cariño.
