Qué comer

¿Dónde cenamos hoy? Casa Felisa tiene la respuesta (y está en Las Salesas)

Cocina de siempre con un toque actual, un ambiente lleno de encanto y ese punto de sofisticación que convierte una cena cualquiera en un plan especial. En pleno barrio de Las Salesas, Casa Felisa tiene todos los ingredientes para hacerse un hueco en nuestra lista de restaurantes favoritos de Madrid

Todo empieza con un mensaje en el grupo de WhatsApp: “Chicas, ¿quedamos a cenar?”. Hasta ahí, todo perfecto. El problema llega cuando alguien pregunta dónde, empiezan a repetirse los restaurantes de siempre y nadie termina de decidirse. Porque encontrar un sitio bonito, donde se coma bien, se pueda conversar sin levantar la voz y la sobremesa no tenga prisa no siempre resulta tan fácil. Por suerte, Madrid sigue escondiendo direcciones capaces de ponérnoslo un poquito más sencillo. Una de ellas es Casa Felisa, en el número 15 de la calle Beneficencia.

Ubicado en el elegante URSO Hotel & Spa, pero con personalidad propia, Casa Felisa es una mezcla del espíritu de las antiguas casas de comidas madrileñas con una puesta en escena más sofisticada. Manteles blancos, mesas cuidadas, flores, una iluminación cálida y una atmósfera tranquila en la que los protagonistas son la comida y la compañía.

Aquí no hay que elegir entre un restaurante bonito y uno donde se coma bien, la idea es disfrutar de ambas cosas sin que la experiencia resulte excesivamente formal. Una comida con amigas que acaba convirtiéndose en sobremesa, una cena en pareja o una celebración improvisada encuentran su sitio en un espacio que apuesta por recuperar el placer de sentarse a la mesa. Y aunque el nombre pueda evocar una casa de comidas de toda la vida, la cocina está lejos de quedarse anclada en el pasado.

Casa Felisa atraviesa una nueva etapa de la mano del chef madrileño Rafael Cordón, que ha tomado el relevo de Antonio del Álamo con una filosofía muy clara: respetar el producto, recuperar las recetas que forman parte de nuestra memoria y darles una mirada actual sin perder su esencia.

Un restaurante para alargar la sobremesa (y apuntar en favoritos)

Para empezar, es difícil resistirse a las empanadillas caseras de Casa Felisa (12 euros), uno de los platos más personales de esta nueva etapa. Inspiradas en las que preparaba la madre del chef, recuperan esa combinación tan familiar de atún, huevo y tomate que demuestra que las recetas sencillas, cuando están bien hechas, no necesitan demasiadas explicaciones. Tampoco faltan las croquetas artesanas de jamón ibérico (15 euros), la clásica ensaladilla rusa de la casa (16 euros) o unas patatas soufflé con salsa brava (14 euros), que aportan un punto más refinado a uno de los grandes placeres del tapeo madrileño. Y como compartir siempre hace más divertida la experiencia, la mejor estrategia puede ser pedir varios entrantes y dejar que los platos circulen por la mesa.

La carta también reserva un lugar importante a las verduras y al producto de temporada. Ahí aparecen los puerros asados con setas y nata reducida (19 euros), la escalivada con salsa romesco (17 euros) o las alcachofas a la brasa con migas crujientes y velo de papada ibérica (22 euros). Para continuar, las opciones son igual de apetecibles: arroz marinero con carpaccio de gamba roja (28 euros), steak tartar clásico con huevo frito y patatas soufflé (27 euros), Wellington de carrillera con puré de patata (28 euros) o rodaballo a la brasa con su bilbaína y pimiento rojo asado (35 euros).

También hay espacio para algún guiño internacional, como los mejillones a la marinera con toque tailandés, aunque el hilo conductor sigue siendo esa cocina reconocible que reivindica el sabor por encima de las modas. En el postre encontramos filloa con helado de vainilla, milhojas de nata con frutos rojos, flan de huevo con chantilly o ganache de chocolate con sal y aceite de oliva, todos por 10 euros. También una tarta de limón con eneldo y cardamomo para quienes prefieran un final más fresco.

La ubicación suma puntos. Las calles de Salesas están llenas de pequeñas tiendas, cafeterías, galerías y rincones con encanto, perfectos para pasear antes de la cena o aprovechar una comida de fin de semana.

Además, cuenta con una bodega de vinos españoles y una selección de champanes para acompañar esos brindis que empiezan celebrando cualquier pequeña noticia y terminan repasando todos los acontecimientos de los últimos meses.

También es una excusa para reencontrarse, desconectar de la rutina, celebrar la vida cotidiana y regalarse unas horas sin demasiadas obligaciones. Y si después de comer apetece quedarse un rato más, mejor todavía. Así que, ante la pregunta en el grupo de WhatsApp… sólo falta encontrar una fecha en la que todas podamos.

Casa Felisa

Calle de la Beneficencia, 15. Madrid.
Precio medio: 50 euros por persona, sin bebidas.
Menú del día: 35 euros.
Horario: todos los días, de 13:00 a 17:00 y de 19:00 a 23:00.
Reservas: 914 475 111.
Web: https://casafelisamadrid.com/
Instagram: @casafelisamadrid

TAGS DE ESTA NOTICIA