Hay algo en las melenas de las modelos de Victoria’s Secret que nunca pasa de moda. Ese volumen que parece surgir de manera espontánea, las ondas que caen con naturalidad sobre los hombros y un brillo que acompaña cada movimiento. Desde Adriana Lima y Alessandra Ambrosio hasta Gigi Hadid o Candice Swanepoel, el cabello siempre ha sido parte fundamental de esa imagen sofisticada y sensual que caracteriza a la pasarela.
Pero detrás de esas melenas que parecen peinadas sin esfuerzo hay mucho más trabajo del que imaginamos. Y, curiosamente, el secreto no está en las herramientas más modernas ni en dominar la tenacilla. La clave se encuentra en una de las técnicas más tradicionales de la peluquería: el brushing con secador y cepillo redondo. Así lo explica José Sánchez, director de la Hair Boutique de Oramai, que lleva más de dos décadas trabajando con el cabello y defendiendo la importancia de las técnicas clásicas para conseguir resultados naturales, elegantes y duraderos.

El brushing, el verdadero secreto de las melenas con volumen y movimiento
Aunque las planchas y las tenacillas se han convertido en herramientas habituales para crear ondas, el experto tiene claro que no consiguen exactamente el mismo resultado que un buen brushing. “Llevo más de 20 años dedicándome a la peluquería y siempre he defendido el trabajo con secador y cepillo como la mejor técnica para conseguir un cabello con movimiento, brillo y un acabado natural”, explica José Sánchez.
La diferencia está, principalmente, en cómo se trabaja el cabello. Mientras que las tenacillas permiten marcar ondas y dar forma a los medios y las puntas, el brushing actúa desde la raíz, elevando el cabello y aportando cuerpo sin restarle soltura. “A diferencia de las planchas o las tenacillas, el brushing permite trabajar el cabello desde la raíz, aportando volumen, soltura y una mayor duración al peinado”, señala el peluquero. Y es precisamente ese movimiento lo que distingue a las melenas que vemos sobre la pasarela. El objetivo no es conseguir unos rizos perfectamente definidos, sino un cabello que conserve su naturalidad, que se mueva al caminar y que tenga volumen sin resultar rígido.

Cómo conseguir en casa las ondas de Victoria’s Secret, según un peluquero
Recrear ese efecto de melena de pasarela es posible sin necesidad de recurrir a un equipo de estilistas, aunque requiere prestar atención a algunos detalles que pueden marcar la diferencia. Para José Sánchez, el primer paso es preparar bien el cabello. “Apostaría por una primera preparación con secador, utilizando productos específicos que ayuden a elevar la raíz y aportar cuerpo al cabello”, recomienda. Una vez preparada la melena, llega el momento de trabajarla con secador y cepillo redondo, dividiéndola en secciones y prestando especial atención a la raíz. De esta manera se consigue la base de volumen que después permitirá que las ondas tengan un aspecto más ligero y natural.
El siguiente paso consiste en dar forma a los medios y las puntas. Aquí sí pueden entrar en juego otras herramientas. El experto recomienda utilizar una tenacilla de diámetro grande para perfeccionar algunas zonas o recurrir a técnicas tradicionales como los rulos y las anillas. Pero hay un gesto especialmente importante: dejar que el cabello se enfríe antes de soltarlo. Este pequeño detalle ayuda a que la forma se fije y el peinado mantenga su movimiento durante más tiempo.
Y el último paso, aunque pueda parecer contradictorio después de haber trabajado las ondas, consiste en cepillar la melena. “El toque final consiste en cepillar suavemente la melena para deshacer las ondas demasiado marcadas y conseguir ese efecto de cabello suelto, pulido y con movimiento”, explica Sánchez. El resultado es ese acabado característico de Victoria’s Secret: una melena con cuerpo, ondas amplias y un movimiento que parece completamente espontáneo.
¿Han vuelto los peinados con secador y cepillo?
En un momento en el que las herramientas térmicas permiten crear ondas en pocos minutos, resulta curioso que una técnica tan tradicional siga siendo la favorita de muchos profesionales. Sin embargo, José Sánchez no considera que estemos asistiendo exactamente a su regreso. “En realidad, no creo que el brushing haya vuelto, porque nunca se ha ido”, afirma. Según explica, la popularización de las planchas y las tenacillas ha llevado a muchas nuevas generaciones de peluqueros a priorizar herramientas más rápidas y sencillas de utilizar, dejando en segundo plano una técnica que requiere práctica y conocimiento del cabello. “Para mí sigue siendo una de las bases fundamentales de nuestra profesión y una técnica imprescindible en el salón”, asegura.
Y es que, más allá de las tendencias, el brushing tiene una ventaja difícil de conseguir con otras herramientas: permite trabajar el cabello desde la raíz hasta las puntas y crear una forma global, en lugar de limitarse a marcar determinadas zonas. El resultado, según el experto, es una melena más brillante, suelta y con un movimiento que suele mantenerse durante más tiempo.
El truco definitivo para una melena de pasarela: que no parezca demasiado peinada
Si hay algo que define el cabello de las modelos de Victoria’s Secret es ese equilibrio entre sofisticación y naturalidad. El volumen está presente, las ondas están trabajadas y el brillo es evidente, pero el resultado nunca debería parecer excesivamente rígido o artificial. Para conseguirlo, José Sánchez insiste en la importancia de no buscar ondas perfectas. De hecho, el cepillado final es lo que permite romper esa uniformidad y conseguir un acabado más favorecedor.
“El objetivo no es conseguir una onda perfectamente marcada, sino una melena con cuerpo, movimiento y un acabado elegante, pero sin que parezca excesivamente trabajada”, concluye. Eso sí, conviene recordar que no todo el volumen que vemos sobre la pasarela depende exclusivamente del peinado. El experto señala que las extensiones también pueden desempeñar un papel importante para aportar densidad y conseguir esas melenas especialmente abundantes.
La conclusión es que, para conseguir un cabello con efecto Victoria’s Secret, no hacen falta unas ondas perfectas, sino una buena preparación, volumen desde la raíz y un cepillado que aporte movimiento. Y quizá el mayor secreto de estas melenas sea precisamente ese: que cuanto menos elaborado parece el resultado, más técnica puede esconder detrás.

