HOGAR

El efecto psicológico del azul en la cocina: Por qué te quita el hambre

¿Por qué decorar tu cocina de color azul? La psicología y el diseño de interiores se dan la mano en la respuesta

Una cocina estilo escandinava con colores azules
PVProductions

El bienestar suele venir de la fuerza de voluntad, pero también puede influirse por algo tan poco asociado como el diseño de interiores.

Hasta hace poco, el color blanco imperaba en la mayoría de cocinas, especialmente por su limpieza y pulcritud. No obstante, hay hogares que han llevado el color azul a esta sala con el fin de aportar un toque diferente. Y no sólo en lo estético, sino en la relación directa con la alimentación.

Descubre la ciencia detrás de las paletas de este color y por qué tantas familias están pintando las paredes (e incluso los muebles) con él.

La piscología del color azul aplicada a la cocina

La mesa azul
“La mesa azul” de Isabel Quintanilla
Museo Thyssen-Bornemisza

El rojo y el naranja son tonos cálidos, los cuales se asocian más al apetito. Por eso, tantas cadenas de comida rápida presentan estos colores en sus establecimientos. En la psicología del color, el azul contrarresta estos colores, y por ello termina funcionando como un supresor del apetito.

Si se piensa a conciencia, hay más bien pocos platos de comida de color azul. Al menos, los compuestos por ingredientes más naturales y comunes. Por lo tanto, el cerebro no asocia tanto el gusto de “comer por comer” donde hay mucha presencia de azul

En el entorno de la cocina, donde se suelen preparar e ingerir las comidas, los tonos azules puede aportar múltiples beneficios. Así lo indican los expertos de Cosentino y del IFOE.

Por ejemplo, pueden reducir el estrés, algo especialmente efectivo mientras se preparan los alimentos. Además, da sensación de higiene y de amplitud, al asociarlo al color del agua y del cielo. Y no sólo eso, pues diferentes estudios sugieren que puede controlar los impulsos y favorecer unas comidas más pausadas y conscientes.

Combinaciones y consejos para aplicar los tonos a tu cocina

Una cocina con colores azules incorporados
Freepik

Una vez conocido el impacto del color azul en la cocina, es importante tener en cuenta que no todos los tonos de este color transmiten las mismas sensaciones.

Las paletas más efectivas según cada caso son:

  • Azul marino: Transmite profundidad y versatilidad. Puedes usarlo tras los muebles con oro cepillado o latón, y aplicarlo en mármol o cuarzo. Es ideal en cocinas clásicas reformadas.
  • Azul cobalto: La energía que da es positiva y con mucha personalidad. Se puede combinar con las paredes blancas y los suelos grises u oscuros. Queda especialmente bien con el acero inoxidable y los cristales esmerilados, y encaja con las cocinas minimalistas o industriales.
  • Azul petróleo/teal: Parecen casi vedes, y hacen sentir el ambiente más orgánico. Combínalo al gusto con mimbre y otras fibras, o bien con maderas más claras. En los azulejos con acabado brillante, la luz reflejada es preciosa. Sienta muy bien en cocinas nórdicas o más del estilo boho-chic.

Si buscas el impacto visual del azul para que te ayude en tu alimentación, pero sin que llegue a saturar el espacio, los expertos de Cosentino sugieren la regla del 60-30-10.

Es decir, que el 60% de tu cocina tenga un color dominante neutro (blanco o gris claro). Un 30% puedes dedicarlo al azul de tu elección, especialmente en la isla central y/o en otros muebles. Y el 10% restante debe ser el color de acento de los metales o la madera de utensilios, sillas y otros.

Finalmente, ten presente que el azul es un color que absorbe mucha luz. Si tu cocina no tiene mucha iluminación natural, es preferible optar por azules más pálidos. En caso de preferir tonos oscuros, puedes incorporar lámparas colgantes o tiras LED bajo los armarios. Esto evitará la sensación de opresión.

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