Golpe al chavismo

Delcy Rodríguez asume el poder sin tener que convocar elecciones en seis meses

La Constitución venezolana permite que supla a Maduro durante 90 días, un plazo que la Asamblea puede prorrogar otros 90 más, lo que abre un margen legal de hasta seis meses

La presidenta interina de Venezuela, Delcy Rodríguez.

Venezuela vive una situación inédita desde la madrugada del 3 de enero, cuando Estados Unidos bombardeó Caracas y estados aledaños, capturó a Nicolás Maduro y a su esposa Cilia Flores, a quienes trasladó a Nueva York donde este lunes comparecerán por primera vez ante un tribunal federal por cargos de narcotráfico.

Ese día el país tuvo dos presidentes; Maduro hasta esa madrugada y al final del día a su vicepresidenta ejecutiva, Delcy Rodríguez, con quien Estados Unidos, según Donald Trump, liderarán una transición para llevar al país suramericano, y el que tiene las mayores reservas petroleras del mundo, hacia la democracia.

Hoy a las 2.00am (hora española), la presidenta interina ha usado sus redes sociales para lanzar un mensaje conciliador a EE.UU: “Extendemos la invitación al Gobierno de los EE UU a trabajar conjuntamente en una agenda de cooperación, orientada al desarrollo compartido, en el marco de la legalidad internacional y fortalezca una convivencia comunitaria duradera.

De esta manera, Delcy Rodríguez realiza su primera maniobra oficial después de que la Sala Constitucional del Tribunal Supremo de Justicia venezolano se reuniera el mismo 3 de enero en la noche y decidiera que Rodríguez sea la presidenta encargada, para “garantizar la continuidad administrativa y la defensa de la nación”, explicó la magistrada Tania D’Amelio (una de las tantas fichas del chavismo en los poderes públicos).

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La vicepresidenta ejecutiva de Venezuela, Delcy Rodríguez
Efe

“Ausencia forzosa” de Maduro

Los magistrados hablaron de la “ausencia forzosa” de Maduro, una palabra que no está en la Constitución venezolana, que solo califica las faltas temporales o absolutas del presidente de Venezuela y tiene los mecanismos para decidir qué ocurre en cada contexto.

El artículo 234 de la Carta Magna establece que las faltas temporales de un presidente “serán suplidas” por el vicepresidente por un lapso de 90 días, que la Asamblea Nacional, el Poder Legislativo, puede prorrogar por otros 90 días más; es decir, le da hasta seis meses a este funcionario a ejercer el poder.

Ese mismo artículo señala que “si una falta temporal se prolonga por más de 90 días consecutivos, la Asamblea Nacional decidirá por la mayoría de sus integrantes si debe considerarse que hay falta absoluta”.

De momento, este 5 de enero debe instalarse la nueva Asamblea Nacional del país, producto de las elecciones regionales y parlamentarias de mayo de 2025. Como el actual Legislativo, el chavismo mantendrá el control de este poder. Tras los comicios, que la oposición mayoritaria encabezada por María Corina Machado boicoteó, obtuvieron 253 de los 282 diputados; es decir, una pequeña fracción opositora y considerada como aliada a Maduro apenas logró 29 escaños.

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María Corina Machado saluda a sus seguidores junto al exdiputado venezolano Juan Pablo Guanipa
EFe

Quién decide cuándo hay una falta absoluta

Es esta Asamblea la que deberá juramentarse este lunes ante una situación como la de la captura de Nicolás Maduro y Cilia Flores y con una presidenta encargada, con la que Estados Unidos, en palabras de Marco Rubio, están dispuestos a trabajar.

“La diferencia es que la persona que estaba a cargo (Maduro), aunque no legítimamente en el pasado, no era alguien con quien se pudiera trabajar. Simplemente no podíamos trabajar con él”, aseguró el secretario de Estado estadounidense en una entrevista este mismo domingo.

Sobre la situación de María Corina Machado, que este sábado reclamó liderar la transición venezolana y se proclamara a Edmundo González Urrutia como el presidente legítimo del país, Rubio dijo que ella “era fantástica”, pero de momento tienen “asuntos urgentes” que atender en el país suramericano y ni ella ni el exdiplomático se encuentran dentro de Venezuela.

Un reconocimiento tácito a que ninguno de los dos líderes opositores tiene control sobre la estructura de poder que sigue intacta en Caracas, con el chavismo al mando de todas las instituciones, tanto en el Ejecutivo como el Legislativo, el Poder Judicial y sobre todo en control de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana.

Delcy Rodríguez bajo la presión de EE UU

Volviendo a la Constitución, el artículo 233 contempla qué hacer si la falta del presidente del país es absoluta. Si ocurre antes de que tome posesión deberá asumir el país el presidente de la Asamblea Nacional y convocar elecciones en los siguientes 30 días; si es antes de la mitad del periodo presidencial, asume la vicepresidenta, que también deberá llamar a elecciones en un mes.

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Fotografía del presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, saludando a la vicepresidenta, Delcy Rodríguez
Efe

Aunque Estados Unidos dice que están dispuestos a trabajar con Delcy Rodríguez, de momento o en público ella no ha dado muestras de que exista tal colaboración. En una entrevista con “The Atlantic”, Trump lanzó una amenaza no tan velada contra ella al asegurar que “si no hace lo correcto, pagará un precio muy alto, probablemente más alto que Maduro”.

Es ella quien por ahora tiene el papel de asumir la conducción del Estado, en una situación similar a la que vivió Maduro desde finales del año 2012 cuando Hugo Chávez recayó de su enfermedad y viajó a Cuba, país del que regresó muerto tras un cáncer agresivo que terminó con su existencia.

Diosdado Cabello
Diosdado Cabello habla en su programa semanal de televisión ‘Con El Mazo dando’
Efe

En ese momento, el chavismo maniobró, siempre bajo control de las instituciones, sin que hubiese necesidad de declarar a Maduro como presidente encargado de Venezuela. En ese entonces, el papel fue el de la continuidad administrativa y él ejerciendo como vicepresidente en papel, aunque en teoría y después de que el 8 de diciembre de 2012 Chávez lo ungió como su sucesor, en la realidad era el presidente.

Mucho antes, en abril de 2002, la oposición venezolana logró por 48 horas hacerse de forma efímera del poder. Un golpe de Estado desalojó brevemente del poder a Chávez. Los militares fueron claves en ese entonces; el ministro de la Defensa de ese momento anunció en cadena nacional la renuncia del líder de la revolución bolivariana, pero a las 48 horas volvió al poder ante un movimiento insurreccional que no tenía el apoyo militar necesario y rompió el orden constitucional del país.

¿Y Cabello y Padrino?

No hubo en ese entonces la necesidad de juramentar al vicepresidente como encargado del país, cargo que en ese momento desempeñaba Diosdado Cabello, hoy ministro de Interior que Maduro nombró en agosto de 2024 en medio de la feroz represión que desataron contra los que protestaron por su cuestionado triunfo en las presidenciales del 28 de julio.

Este domingo, el ministro de la Defensa, Vladimir Padrino, reconoció la autoridad de Delcy Rodríguez como presidenta encargada, lo que por ahora mantiene la unidad del chavismo, con sus principales figuras aún ejerciendo el control sobre Venezuela: el poder militar en manos del general en jefe; el político que tiene ahora la presidenta encargada y el policial que administra Cabello. Una tríada a la que le corresponderá trabajar de la mano con EE UU, que tras la captura de Maduro se abrogó el papel de controlar a la nación con las mayores reservas petroleras del mundo.