Estados Unidos

Marco Rubio afirma que las elecciones en Venezuela serían “prematuras” en este momento

El secretario de Estado expresa que Machado es "fantástica", pero argumenta que EE UU se está enfrentando a la "realidad inmediata" de que "la gran mayoría de la oposición ya no está presente en Venezuela"

El secretario de Estado y el presidente de Estados Unidos, Marco Rubio y Donald Trump.
EFE

El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, ha declarado en una entrevista en el programa Meet the Press, de la cadena NBC, que las elecciones en Venezuela “serían prematuras” en este momento. Preguntado por qué el país norteamericano está trabajando con la presidenta interina de la nación sudamericana, Delcy Rodríguez, y no con la líder de la oposición, María Corina Machado, Rubio ha expresado que Machado es “fantástica”, pero que EE UU se está enfrentando a la “realidad inmediata” en la que “la gran mayoría de la oposición ya no está presente en Venezuela”.

El jefe de la diplomacia estadounidense ha dicho que “todos los problemas” que existían cuando Nicolás Maduro estaba en el poder siguen ahí, los cuales “deben ser abordados”. “Vamos a dar a la gente la oportunidad de abordar esos problemas, pero hasta que se aborden, seguirán enfrentándose a la presión de Estados Unidos”, ha añadido sobre la cuestión de unos futuribles comicios. Algo que ha rematado señalado lo siguiente: “Nos importa la democracia, nos importan las elecciones, pero lo que más nos importa es la seguridad de Estados Unidos“.

El secretario de Estado ha precisado que su país está trabajando ya en un proceso de transición, aunque ha declarado su deseo de que, con Maduro fuera de la ecuación, es posible que mejoren las relaciones con el poder actual en Venezuela.

Ataques a embarcaciones

En este contexto Rubio ha insistido en que la nación dirigida por Donald Trump no está “en guerra con Venezuela”, sino “contra las organizaciones de narcotráfico”, además de afirmar que ya han dado un “gran avance” en este sentido con la captura de Maduro, al que la Administración Trump acusa de liderar el Cartel de los Soles.

En la entrevista de NBC ha confirmado que su país continuará atacando a embarcaciones supuestamente relacionadas con el narcotráfico dentro de la campaña antidrogas que Washington realiza en el Caribe, y ha insinuado que seguirían confiscando petroleros sancionados. Según el secretario de Estado de EE UU, estas acciones servirán para que Caracas “resuelva” sus problemas.

No hay tropas sobre el terreno

Además, Rubio ha asegurado que Estados Unidos no mantiene tropas en territorio venezolano. “No tenemos fuerzas estadounidenses sobre el terreno en Venezuela. Solo estuvieron por cerca de dos horas cuando fueron a capturar a Maduro”, ha concretado.

Cabe recordar que Trump expresó este sábado que estaba preparado para lanzar una segunda oleada de ataques contra Venezuela “mucho mayor que la primera”, aunque no dará la orden si Delcy Rodríguez hace lo que EE UU quiere.

La imputación de Maduro

La fiscal general del país norteamericano, Pamela Bondi, también anunció este sábado que Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, están acusados de múltiples delitos en el Distrito Sur de Nueva York. “Maduro ha sido imputado por Conspiración de Narco-Terrorismo, Conspiración para la Importación de Cocaína, Posesión de Ametralladoras y Dispositivos Destructivos, y Conspiración para Posesión de Ametralladoras y Dispositivos Destructivos contra Estados Unidos. Pronto enfrentarán toda la furia de la justicia estadounidense en suelo estadounidense en tribunales estadounidenses”, indicó Bondi.

De entrada, el exmandatario venezolano permanecerá en Manhattan, donde está la sede de la agencia antidroga (DEA), que será quien se encargue de argumentar los delitos de narcotráfico que se le atribuyen. Ya será este lunes cuando comparezca ante un tribunal federal.

Washington sostiene que el chavismo ha operado durante años como una estructura criminal incrustada en el Estado. Es más, entre las acusaciones que se le atribuyen figura la de haber proporcionado pasaportes diplomáticos del país sudamericano a narcotraficantes y haber facilitado “cobertura diplomática para aviones utilizados por lavadores de dinero para repatriar ganancias del narcotráfico hacia Venezuela”.