La Asamblea Nacional de Venezuela aprueba la ley de amnistía por unanimidad

Opositores y ONG sostienen que la legislación es "excluyente, insuficiente y sesgada". Delcy Rodríguez sostiene que hay que "saber pedir perdón y hay que recibir el perdón"

La presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez.
EFE

La ley de amnistía aprobada este jueves por unanimidad en un debate histórico en la Asamblea Nacional de Venezuela es presentada por el chavismo como la posibilidad de sentar las bases para un nuevo futuro político en el país suramericano, mientras que varias ONG y opositores exponen dudas sobre la posibilidad de una reconciliación.

La presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, ha dicho sentirse “muy complacida” con la aprobación de la ley que, a su juicio, abre una puerta para que los ciudadanos se reencuentren y para que el país aprenda a convivir pacífica y democráticamente.

Para que Venezuela se despoje del odio, de la intolerancia, que primen los derechos humanos, que prime el amor, el entendimiento, el reconocimiento”, ha añadido tras rubricar la legislación en el palacio presidencial de Miraflores, acompañada del presidente de la Asambmea Nacional, Jorge Rodríguez, y del ministro de Interior, Diosdado Cabello.

La líder chavista ha sostenido que hay que “saber pedir perdón y hay que también recibir el perdón” lo que, ha indicado, se abre ahora con esta nueva ley.

Igualmente, el presidente del Parlamento ha dicho a un grupo de periodistas en Miraflores que la amnistía puede sentar las bases para mirar hacia el futuro y para emprender un nuevo camino de paz en Venezuela.

La amnistía además llega en medio del “nuevo momento político” anunciado por Rodríguez tras la captura de Nicolás Maduro por parte de Estados Unidos, país que también abogó por la liberación de los presos políticos.

Jorge Rodríguez, Delcy Rodríguez y Diosdado Cabello.
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Amnistía y exclusiones

Los diputados han aprobado conceder la amnistía sobre hechos o “faltas cometidas” durante diferentes episodios de crisis política ocurridos entre 2002 y 2025, como el golpe de Estado contra el fallecido presidente Hugo Chávez en abril de 2002, el paro petrolero de finales de ese año y principios de 2003 y las protestas antigubernamentales de 2013, 2017 y 2024.

Sin embargo, la presidenta encargada ha pedido al Parlamento, al programa de Convivencia y Paz que promueve el diálogo político y a la comisión de revolución judicial que busca reformar el sistema de justicia, que evalúe casos que no están contemplados en la ley aprobada para “curar heridas, reencauzar la convivencia democrática” y la justicia.

En el artículo 9 de la nueva legislación se excluyen de la aplicación de la amnistía los delitos sobre violaciones graves a los derechos humanos, de lesa humanidad, homicidio intencional, lesiones gravísimas, tráfico de drogas, así como delitos previstos en la ley contra la corrupción.

Igualmente, establece la exclusión de personas que se encuentren o puedan ser procesadas o condenadas por “promover, instigar, solicitar, invocar, favorecer, facilitar, financiar o participar en acciones armadas o de fuerza contra el pueblo, la soberanía y la integridad territorial” de Venezuela por parte de “Estados, corporaciones o personas extranjeras”.

En el artículo 11 se indica que un tribunal con competencia en el delito imputado verificará la aplicación de la amnistía y decretará la nulidad de todos los procesos en curso o la revisión de las sentencias firmes para su anulación, en un plazo “que no excederá de 15 días continuos“.

La legislación también dispone que las personas beneficiadas por esta ley que cometan delitos después de la entrada en vigencia de la amnistía serán procesadas con normalidad según la legislación.

La ONG Foro Penal contabiliza 644 presos políticos en el país, tras más de 400 excarcelaciones en medio de un proceso iniciado el pasado 8 de enero por el Gobierno encargado.

La mayoría de estos detenidos no han recibido una condena y, de acuerdo a denuncias de familiares, ha habido retrasos en las audiencias de presentación ante tribunales y también en los procesos de juicios.

Familiares de los presos políticos de Venezuela celebran la aprobación de la ley de amnistía.
EFE

ONG y opositores, con reservas

Entretanto, ONG defensoras de derechos humanos y opositores venezolanos expusieron sus reservas en publicaciones hechas en las redes sociales tras la aprobación de la ley.

El coordinador general de la ONG Provea, Oscar Murillo, ha dicho que lo aprobado no corresponde “con el espíritu de paz y reconciliación que debería tener una norma de esa naturaleza”.

El presidente de la ONG Foro Penal, Alfredo Romero, ha indicado en X que hay que recibir con optimismo la aprobación de la ley pero que también es restrictiva y deja por fuera “muchos casos”.

La ONG Justicia, Encuentro y Perdón ha señalado que el texto aprobado es “revictimizante, excluyente y, en lo absoluto, garantiza la liberación plena de todos los presos políticos”.

Igualmente, el partido opositor Primero Justicia ha sostenido que la ley es “insuficiente y sesgada”. Pero el diputado opositor Stalin González, miembro de la comisión de seguimiento de la ley, cree que la amnistía es una “herramienta para reconstruir la justicia”, aunque “no es perfecta”.

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