Europa

Los Veintisiete (y Canadá) aguantan su pulso contra Trump: “La UE necesita ser capaz de resistir por su cuenta”

Europa cierra filas en Armenia. La UE responde a Trump y al Kremlin con una cumbre histórica a 200 kilómetros de Irán

Armenia
La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, el primer ministro de Canadá, Mark Carney, el secretario general de la OTAN, Mark Rutte, y el presidente de Ucrania, Volodimir Zelenski, en la cumbre de la Comunidad Política Europea en Ereván, Armenia
Efe

Hace tiempo que Armenia emprendió el camino para hacerse amiga de la Unión Europea. A pesar del disgusto del Kremlin, el país lleva desde 2018 haciendo esfuerzos para formar parte del bloque comunitario. La invasión rusa sobre Ucrania fue uno de los motivos principales que hicieron que Armenia pero también otros países como Moldavia eligieran bando y se situaran junto a los objetivos de Europa.

Por eso es de vital la importancia las dos reuniones de alto nivel político que este lunes han tenido en la capital del país, Ereván: la de la Comunidad Política Europea y la primera cumbre entre la Unión Europea y Armenia. Respecto a la primera, es la primera vez también que se celebra en este país, ahora imprescindible por su posición geográfica (frontera con Irán) y su cercanía con Oriente Medio.

Sin embargo, el reto es mayúsculo. Armenia ha sido desde su proclamación como estado independiente una extensión de Moscú. La relación se ha ido deteriorando a lo largo del tiempo, pero eso no significa que el Kremlin haya dejado de tener influencia y aceptación social en el territorio. Ereván continúa siendo miembro de la Unión Económica Euroasiática (liderada por Putin) y cualquier movimiento se tiene que leer con perspectiva y siendo conscientes de la lentitud de un posible proceso de adhesión. 

EREVÁN, 04/05/2026.- El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez (i), junto al primer ministro de Armenia, Nikol Pashinyan (d), en el marco de la cumbre de la Comunidad Política Europea que se celebra en Ereván, Armenia. EFE/ Borja Puig De La Bellacasa SOLO USO EDITORIAL/SOLO DISPONIBLE PARA ILUSTRAR LA NOTICIA QUE ACOMPAÑA (CRÉDITO OBLIGATORIO)
El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, junto al primer ministro de Armenia, Nikol Pashinyan
EFE

La Unión Europea en Armenia

La Unión Europa, que no ha tenido ni voz ni voto durante estos dos meses de conflicto, busca tener más peso en la región, y en este sentido, Ereván es un actor fundamental. A poco más de 200 kilómetros de la frontera con Irán, en la capital armenia se habla sobre todo de defensa y seguridad.

La lista de invitados alcanza ya los 48 nombres. Los jefes de Estado se reúnen por octava vez en esta cubre creada por Macron en 2022 después de que Rusia invadiera Ucrania. La cumbre está conformada por los Veintisiete Estados miembro más algunos invitados como Reino Unido, Turquía, Andorra, Moldavia, Suiza o Noruega. También Canadá, que se distancia de su vecino Estados Unidos, y se convierte en el primer país no europeo en participar.

La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen
EFE/EPA/OLIVIER HOSLET

La UE cierra filas frente a Trump

El contexto también es importante. La cumbre se celebra en un tablero geopolítico cambiante y después de los bandazos y amenazas (la última este fin de semana) del presidente de Estados Unidos, Donald Trump. El mandatario anunció que impondrá aranceles del 25% a los automóviles y piezas de recambio europeos. El movimiento, aunque contra toda la Unión Europea, pone en jaque a Alemania, que vive del peso de su industria automovilística. Es el segundo golpe a Berlín, después de que Trump agravara su cisma con la OTAN y anunciara también este fin de semana que retiraría 5.000 soldados del país.

También Italia y España están en el punto de mira de Estados Unidos. El movimiento de Trump es uno de tantos para escenificar su descontento con la Alianza Atlántica, pero de momento, no mueve ni un milímetro la posición de los aliados europeos. Emmanuel Macron, que ha sido recibido como si fuera una estrella, se ha reafirmado en que su país no participará en ninguna acción que requiera la fuerza, aunque eso cueste el enfado de Trump.

La posición del resto de los líderes europeos es exactamente la misma. De momento, los Veintisiete apuestan por mantener el pulso y no ceder a las exigencias del mandatario. La idea del Ejecutivo Comunitario es ganar mayor independencia en materia de seguridad y defensa para que, llegado el día, no pesen tantos los desmanes del magnate.

Las amenazas del presidente republicano

La UE no cree, además, que esta retirada de tropas anunciada por el magnate vaya a traducirse necesariamente en algo tangible. Ya en el año 2020, Trump amagó con lo mismo y se encontró con el muro de la legislación. Muy pocas veces las amenazas de Trump se convierten en realidad. De hecho, existen límites claro para que Trump no pueda reducir cuando quiera su presencia militar. Es la ley de Autorización de Defensa estadounidense, que buscaba blindar la presencia americana en Europa para impedir que Trump pudiera hacer saltar todo por los aires por un enfado. Con esa baza es con la que juega la Unión Europea, que estos días se hace una fotografía de unidad con Trump como claro destinatario.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump
EFE/EPA/AARON SCHWARTZ / POOL

Armenia en el tablero geopolítico europeo

Por esto también es importante que la cumbre se celebre en Armenia. El país no sólo está cerca de Irán, también del mar Caspio, por donde pasa gran parte del gas atravesando viejas repúblicas soviéticas, como Georgia o Azerbaiyán. Que Armenia se convierta ahora en un aliado fiable de la Unión Europea y hasta, en un futuro cercano, en un posible Estado miembro, hace que el bloque comunitario pueda tener mucha más influencia sobre lo que pase en la región.

Si la defensa es importante, también lo es la independencia energética. La presidenta de la Comisión Europea ha vuelto a señalar este lunes a las nucleares. Considera que son autóctonas, mas baratas y fiables y cree que ha sido un error abandonar esta energía. Salvo sorpresa de última hora, el 2035 es el año en el que está previsto que se apaguen los 7 reactores que en España ahora mismo funcionan y el primero en hacerlo, será la central de Almaraz. Sólo un cambio de gobierno (o más bandazos en esta guerra) podrían modificar el calendario, del que cada vez dudan más países.