Desigualdad

Tan solo el 18,75% de los líderes en la Cumbre de la Comunidad Política Europea son mujeres

Además de Von der Leyen y Metsola, sólo Moldavia, Macedonia del Norte, Italia, Lituania y Liechtenstein fueron representadas por mujeres

La Cumbre de la Comunidad Política Europea 2026 reunió este lunes en la capital armenia a decenas de jefes de Estado y de Gobierno en un contexto internacional marcado por múltiples crisis simultáneas. Con el pretexto de reforzar la estabilidad y la cooperación en el continente, el encuentro ha servido como foro para coordinar respuestas comunes ante desafíos como la migración, la seguridad o la dependencia energética.

En total, 48 líderes participaron en esta octava edición del foro, que agrupa tanto a países de la Unión Europea como a socios del entorno europeo. Desde Ereván se intentó lanzar el mensaje de que Europa sigue apostando por la diplomacia, el multilateralismo y no la fuerza bruta.

Es más, el primer ministro canadiense, Mark Carney, participó por primera vez en una CPE, un reflejo del fuerte y creciente alineamiento entre Europa y Canadá. Entre los principales acuerdos alcanzados destaca el compromiso de más de 30 países para intensificar la cooperación frente a la inmigración irregular, una cuestión que ha ganado urgencia por los conflictos en Oriente Medio, Sudán y el Cuerno de África.

La Cumbre de la Comunidad Política Europea 2026 reunió este lunes en la capital armenia a decenas de jefes de Estado y de Gobierno en un contexto internacional marcado por múltiples crisis simultáneas. Con el pretexto de reforzar la estabilidad y la cooperación en el continente, el encuentro ha servido como foro para coordinar respuestas comunes ante desafíos como la migración, la seguridad o la dependencia energética.

En total, 48 líderes participaron en esta octava edición del foro, que agrupa tanto a países de la Unión Europea como a socios del entorno europeo. Desde Ereván se intentó lanzar el mensaje de que Europa sigue apostando por la diplomacia, el multilateralismo y no la fuerza bruta.

Es más, el primer ministro canadiense, Mark Carney, participó por primera vez en una CPE, un reflejo del fuerte y creciente alineamiento entre Europa y Canadá. Entre los principales acuerdos alcanzados destaca el compromiso de más de 30 países para intensificar la cooperación frente a la inmigración irregular, una cuestión que ha ganado urgencia por los conflictos en Oriente Medio, Sudán y el Cuerno de África.

De esos 48 dirigentes, sólo nueve son mujeres, lo que representa aproximadamente un 18,75% del total. La presencia femenina, aunque todavía minoritaria, incluye a algunas de las figuras políticas más influyentes del continente.

EREVÁN, 04/05/2026.- El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez (i), junto al primer ministro de Armenia, Nikol Pashinyan (d), en el marco de la cumbre de la Comunidad Política Europea que se celebra en Ereván, Armenia. EFE/ Borja Puig De La Bellacasa SOLO USO EDITORIAL/SOLO DISPONIBLE PARA ILUSTRAR LA NOTICIA QUE ACOMPAÑA (CRÉDITO OBLIGATORIO)
El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, junto al primer ministro de Armenia, Nikol Pashinyan
EFE

Las mujeres del encuentro

Entre ellas sobresale Ursula von der Leyen, quien aprovechó la cita para insistir en la necesidad de que Europa reduzca su dependencia en sectores clave como la energía, la defensa o las cadenas de suministro. La dirigente defendió un mayor impulso a las energías renovables y a la producción propia, así como el fortalecimiento de las capacidades militares europeas.

También tuvo un papel relevante Giorgia Meloni, una de las impulsoras del acuerdo migratorio junto al británico Keir Starmer. Meloni subrayó que la Unión Europea ha demostrado capacidad de reacción ante crisis recientes, pero advirtió de la necesidad de anticiparse mejor a futuros desafíos, especialmente en el ámbito mediterráneo, donde confluyen problemas de seguridad, economía y migración.

Otra de las líderes presentes fue Maia Sandu, presidenta de Moldavia, quien reiteró la importancia de la integración europea para su país y defendió la necesidad de proteger la democracia en un contexto de tensiones geopolíticas. “La integración en la UE es el proyecto más importante para la República de Moldavia”, aseguró.

El grupo de mujeres incluye además a la presidenta de Macedonia del Norte, Gordana Siljanovska-Davkova, y a representantes de países como Lituania (Inga Ruginienè) y Liechtenstein (Brigitte Haas), cuyas primeras ministras también acudieron al encuentro. A ellas se suma la representación institucional europea con la presidenta del Parlamento Europeo, Roberta Metsola, así como la presencia de la Alta Representante Kaja Kallas, una de las voces más firmes en política exterior dentro del bloque comunitario.

En el caso de Bulgaria, la participación femenina llegó a través de su presidenta Iliana Yotova, la primera mujer en el cargo.

Migración irregular

Más allá de la composición de género, la cumbre estuvo marcada por decisiones concretas. Un total de 33 países respaldaron un documento que apuesta por reforzar la coordinación frente a los flujos migratorios. Entre las medidas acordadas figuran el intercambio de información en tiempo real, el fortalecimiento de las fronteras terrestres y marítimas y la lucha contra las redes de tráfico de personas, incluso mediante sanciones.

Asimismo, los firmantes se comprometieron a colaborar con organismos internacionales como el ACNUR o la Organización Internacional para las Migraciones, y a desarrollar políticas que actúen en los países de origen para reducir las causas de los desplazamientos. Otro de los puntos clave fue la cuestión de los retornos, con la intención de establecer acuerdos más sólidos que desincentiven la migración irregular.

También, los presentes abogaron por la defensa de la paz y el derecho internacional frente a las guerras en Ucrania y Oriente Medio, en un claro mensaje a los líderes de Estados Unidos, Donald Trump, y Rusia, Vladimir Putin.

La reunión de Ereván deja claro que Europa busca respuestas conjuntas a problemas compartidos, aunque también evidenció que la representación femenina en los niveles más altos de poder sigue siendo limitada.

De esos 48 dirigentes, sólo nueve son mujeres, lo que representa aproximadamente un 18,75% del total. La presencia femenina, aunque todavía minoritaria, incluye a algunas de las figuras políticas más influyentes del continente.

EREVÁN, 04/05/2026.- El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez (i), junto al primer ministro de Armenia, Nikol Pashinyan (d), en el marco de la cumbre de la Comunidad Política Europea que se celebra en Ereván, Armenia. EFE/ Borja Puig De La Bellacasa SOLO USO EDITORIAL/SOLO DISPONIBLE PARA ILUSTRAR LA NOTICIA QUE ACOMPAÑA (CRÉDITO OBLIGATORIO)
El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, junto al primer ministro de Armenia, Nikol Pashinyan
EFE

Las mujeres del encuentro

Entre ellas sobresale Ursula von der Leyen, quien aprovechó la cita para insistir en la necesidad de que Europa reduzca su dependencia en sectores clave como la energía, la defensa o las cadenas de suministro. La dirigente defendió un mayor impulso a las energías renovables y a la producción propia, así como el fortalecimiento de las capacidades militares europeas.

La Cumbre de la Comunidad Política Europea 2026 reunió este lunes en la capital armenia a decenas de jefes de Estado y de Gobierno en un contexto internacional marcado por múltiples crisis simultáneas. Con el pretexto de reforzar la estabilidad y la cooperación en el continente, el encuentro ha servido como foro para coordinar respuestas comunes ante desafíos como la migración, la seguridad o la dependencia energética.

En total, 48 líderes participaron en esta octava edición del foro, que agrupa tanto a países de la Unión Europea como a socios del entorno europeo. Desde Ereván se intentó lanzar el mensaje de que Europa sigue apostando por la diplomacia, el multilateralismo y no la fuerza bruta.

Es más, el primer ministro canadiense, Mark Carney, participó por primera vez en una CPE, un reflejo del fuerte y creciente alineamiento entre Europa y Canadá. Entre los principales acuerdos alcanzados destaca el compromiso de más de 30 países para intensificar la cooperación frente a la inmigración irregular, una cuestión que ha ganado urgencia por los conflictos en Oriente Medio, Sudán y el Cuerno de África.

De esos 48 dirigentes, sólo nueve son mujeres, lo que representa aproximadamente un 18,75% del total. La presencia femenina, aunque todavía minoritaria, incluye a algunas de las figuras políticas más influyentes del continente.

EREVÁN, 04/05/2026.- El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez (i), junto al primer ministro de Armenia, Nikol Pashinyan (d), en el marco de la cumbre de la Comunidad Política Europea que se celebra en Ereván, Armenia. EFE/ Borja Puig De La Bellacasa SOLO USO EDITORIAL/SOLO DISPONIBLE PARA ILUSTRAR LA NOTICIA QUE ACOMPAÑA (CRÉDITO OBLIGATORIO)
El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, junto al primer ministro de Armenia, Nikol Pashinyan
EFE

Las mujeres del encuentro

Entre ellas sobresale Ursula von der Leyen, quien aprovechó la cita para insistir en la necesidad de que Europa reduzca su dependencia en sectores clave como la energía, la defensa o las cadenas de suministro. La dirigente defendió un mayor impulso a las energías renovables y a la producción propia, así como el fortalecimiento de las capacidades militares europeas.

También tuvo un papel relevante Giorgia Meloni, una de las impulsoras del acuerdo migratorio junto al británico Keir Starmer. Meloni subrayó que la Unión Europea ha demostrado capacidad de reacción ante crisis recientes, pero advirtió de la necesidad de anticiparse mejor a futuros desafíos, especialmente en el ámbito mediterráneo, donde confluyen problemas de seguridad, economía y migración.

Otra de las líderes presentes fue Maia Sandu, presidenta de Moldavia, quien reiteró la importancia de la integración europea para su país y defendió la necesidad de proteger la democracia en un contexto de tensiones geopolíticas. “La integración en la UE es el proyecto más importante para la República de Moldavia”, aseguró.

El grupo de mujeres incluye además a la presidenta de Macedonia del Norte, Gordana Siljanovska-Davkova, y a representantes de países como Lituania (Inga Ruginienè) y Liechtenstein (Brigitte Haas), cuyas primeras ministras también acudieron al encuentro. A ellas se suma la representación institucional europea con la presidenta del Parlamento Europeo, Roberta Metsola, así como la presencia de la Alta Representante Kaja Kallas, una de las voces más firmes en política exterior dentro del bloque comunitario.

En el caso de Bulgaria, la participación femenina llegó a través de su presidenta Iliana Yotova, la primera mujer en el cargo.

Migración irregular

Más allá de la composición de género, la cumbre estuvo marcada por decisiones concretas. Un total de 33 países respaldaron un documento que apuesta por reforzar la coordinación frente a los flujos migratorios. Entre las medidas acordadas figuran el intercambio de información en tiempo real, el fortalecimiento de las fronteras terrestres y marítimas y la lucha contra las redes de tráfico de personas, incluso mediante sanciones.

Asimismo, los firmantes se comprometieron a colaborar con organismos internacionales como el ACNUR o la Organización Internacional para las Migraciones, y a desarrollar políticas que actúen en los países de origen para reducir las causas de los desplazamientos. Otro de los puntos clave fue la cuestión de los retornos, con la intención de establecer acuerdos más sólidos que desincentiven la migración irregular.

También, los presentes abogaron por la defensa de la paz y el derecho internacional frente a las guerras en Ucrania y Oriente Medio, en un claro mensaje a los líderes de Estados Unidos, Donald Trump, y Rusia, Vladimir Putin.

La reunión de Ereván deja claro que Europa busca respuestas conjuntas a problemas compartidos, aunque también evidenció que la representación femenina en los niveles más altos de poder sigue siendo limitada.

También tuvo un papel relevante Giorgia Meloni, una de las impulsoras del acuerdo migratorio junto al británico Keir Starmer. Meloni subrayó que la Unión Europea ha demostrado capacidad de reacción ante crisis recientes, pero advirtió de la necesidad de anticiparse mejor a futuros desafíos, especialmente en el ámbito mediterráneo, donde confluyen problemas de seguridad, economía y migración.

La Cumbre de la Comunidad Política Europea 2026 reunió este lunes en la capital armenia a decenas de jefes de Estado y de Gobierno en un contexto internacional marcado por múltiples crisis simultáneas. Con el pretexto de reforzar la estabilidad y la cooperación en el continente, el encuentro ha servido como foro para coordinar respuestas comunes ante desafíos como la migración, la seguridad o la dependencia energética.

En total, 48 líderes participaron en esta octava edición del foro, que agrupa tanto a países de la Unión Europea como a socios del entorno europeo. Desde Ereván se intentó lanzar el mensaje de que Europa sigue apostando por la diplomacia, el multilateralismo y no la fuerza bruta.

Es más, el primer ministro canadiense, Mark Carney, participó por primera vez en una CPE, un reflejo del fuerte y creciente alineamiento entre Europa y Canadá. Entre los principales acuerdos alcanzados destaca el compromiso de más de 30 países para intensificar la cooperación frente a la inmigración irregular, una cuestión que ha ganado urgencia por los conflictos en Oriente Medio, Sudán y el Cuerno de África.

De esos 48 dirigentes, sólo nueve son mujeres, lo que representa aproximadamente un 18,75% del total. La presencia femenina, aunque todavía minoritaria, incluye a algunas de las figuras políticas más influyentes del continente.

EREVÁN, 04/05/2026.- El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez (i), junto al primer ministro de Armenia, Nikol Pashinyan (d), en el marco de la cumbre de la Comunidad Política Europea que se celebra en Ereván, Armenia. EFE/ Borja Puig De La Bellacasa SOLO USO EDITORIAL/SOLO DISPONIBLE PARA ILUSTRAR LA NOTICIA QUE ACOMPAÑA (CRÉDITO OBLIGATORIO)
El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, junto al primer ministro de Armenia, Nikol Pashinyan
EFE

Las mujeres del encuentro

Entre ellas sobresale Ursula von der Leyen, quien aprovechó la cita para insistir en la necesidad de que Europa reduzca su dependencia en sectores clave como la energía, la defensa o las cadenas de suministro. La dirigente defendió un mayor impulso a las energías renovables y a la producción propia, así como el fortalecimiento de las capacidades militares europeas.

También tuvo un papel relevante Giorgia Meloni, una de las impulsoras del acuerdo migratorio junto al británico Keir Starmer. Meloni subrayó que la Unión Europea ha demostrado capacidad de reacción ante crisis recientes, pero advirtió de la necesidad de anticiparse mejor a futuros desafíos, especialmente en el ámbito mediterráneo, donde confluyen problemas de seguridad, economía y migración.

Otra de las líderes presentes fue Maia Sandu, presidenta de Moldavia, quien reiteró la importancia de la integración europea para su país y defendió la necesidad de proteger la democracia en un contexto de tensiones geopolíticas. “La integración en la UE es el proyecto más importante para la República de Moldavia”, aseguró.

El grupo de mujeres incluye además a la presidenta de Macedonia del Norte, Gordana Siljanovska-Davkova, y a representantes de países como Lituania (Inga Ruginienè) y Liechtenstein (Brigitte Haas), cuyas primeras ministras también acudieron al encuentro. A ellas se suma la representación institucional europea con la presidenta del Parlamento Europeo, Roberta Metsola, así como la presencia de la Alta Representante Kaja Kallas, una de las voces más firmes en política exterior dentro del bloque comunitario.

En el caso de Bulgaria, la participación femenina llegó a través de su presidenta Iliana Yotova, la primera mujer en el cargo.

Migración irregular

Más allá de la composición de género, la cumbre estuvo marcada por decisiones concretas. Un total de 33 países respaldaron un documento que apuesta por reforzar la coordinación frente a los flujos migratorios. Entre las medidas acordadas figuran el intercambio de información en tiempo real, el fortalecimiento de las fronteras terrestres y marítimas y la lucha contra las redes de tráfico de personas, incluso mediante sanciones.

Asimismo, los firmantes se comprometieron a colaborar con organismos internacionales como el ACNUR o la Organización Internacional para las Migraciones, y a desarrollar políticas que actúen en los países de origen para reducir las causas de los desplazamientos. Otro de los puntos clave fue la cuestión de los retornos, con la intención de establecer acuerdos más sólidos que desincentiven la migración irregular.

También, los presentes abogaron por la defensa de la paz y el derecho internacional frente a las guerras en Ucrania y Oriente Medio, en un claro mensaje a los líderes de Estados Unidos, Donald Trump, y Rusia, Vladimir Putin.

La reunión de Ereván deja claro que Europa busca respuestas conjuntas a problemas compartidos, aunque también evidenció que la representación femenina en los niveles más altos de poder sigue siendo limitada.

Otra de las líderes presentes fue Maia Sandu, presidenta de Moldavia, quien reiteró la importancia de la integración europea para su país y defendió la necesidad de proteger la democracia en un contexto de tensiones geopolíticas. “La integración en la UE es el proyecto más importante para la República de Moldavia”, aseguró.

El grupo de mujeres incluye además a la presidenta de Macedonia del Norte, Gordana Siljanovska-Davkova, y a representantes de países como Lituania (Inga Ruginienè) y Liechtenstein (Brigitte Haas), cuyas primeras ministras también acudieron al encuentro. A ellas se suma la representación institucional europea con la presidenta del Parlamento Europeo, Roberta Metsola, así como la presencia de la Alta Representante Kaja Kallas, una de las voces más firmes en política exterior dentro del bloque comunitario.

La Cumbre de la Comunidad Política Europea 2026 reunió este lunes en la capital armenia a decenas de jefes de Estado y de Gobierno en un contexto internacional marcado por múltiples crisis simultáneas. Con el pretexto de reforzar la estabilidad y la cooperación en el continente, el encuentro ha servido como foro para coordinar respuestas comunes ante desafíos como la migración, la seguridad o la dependencia energética.

En total, 48 líderes participaron en esta octava edición del foro, que agrupa tanto a países de la Unión Europea como a socios del entorno europeo. Desde Ereván se intentó lanzar el mensaje de que Europa sigue apostando por la diplomacia, el multilateralismo y no la fuerza bruta.

Es más, el primer ministro canadiense, Mark Carney, participó por primera vez en una CPE, un reflejo del fuerte y creciente alineamiento entre Europa y Canadá. Entre los principales acuerdos alcanzados destaca el compromiso de más de 30 países para intensificar la cooperación frente a la inmigración irregular, una cuestión que ha ganado urgencia por los conflictos en Oriente Medio, Sudán y el Cuerno de África.

De esos 48 dirigentes, sólo nueve son mujeres, lo que representa aproximadamente un 18,75% del total. La presencia femenina, aunque todavía minoritaria, incluye a algunas de las figuras políticas más influyentes del continente.

EREVÁN, 04/05/2026.- El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez (i), junto al primer ministro de Armenia, Nikol Pashinyan (d), en el marco de la cumbre de la Comunidad Política Europea que se celebra en Ereván, Armenia. EFE/ Borja Puig De La Bellacasa SOLO USO EDITORIAL/SOLO DISPONIBLE PARA ILUSTRAR LA NOTICIA QUE ACOMPAÑA (CRÉDITO OBLIGATORIO)
El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, junto al primer ministro de Armenia, Nikol Pashinyan
EFE

Las mujeres del encuentro

Entre ellas sobresale Ursula von der Leyen, quien aprovechó la cita para insistir en la necesidad de que Europa reduzca su dependencia en sectores clave como la energía, la defensa o las cadenas de suministro. La dirigente defendió un mayor impulso a las energías renovables y a la producción propia, así como el fortalecimiento de las capacidades militares europeas.

También tuvo un papel relevante Giorgia Meloni, una de las impulsoras del acuerdo migratorio junto al británico Keir Starmer. Meloni subrayó que la Unión Europea ha demostrado capacidad de reacción ante crisis recientes, pero advirtió de la necesidad de anticiparse mejor a futuros desafíos, especialmente en el ámbito mediterráneo, donde confluyen problemas de seguridad, economía y migración.

Otra de las líderes presentes fue Maia Sandu, presidenta de Moldavia, quien reiteró la importancia de la integración europea para su país y defendió la necesidad de proteger la democracia en un contexto de tensiones geopolíticas. “La integración en la UE es el proyecto más importante para la República de Moldavia”, aseguró.

El grupo de mujeres incluye además a la presidenta de Macedonia del Norte, Gordana Siljanovska-Davkova, y a representantes de países como Lituania (Inga Ruginienè) y Liechtenstein (Brigitte Haas), cuyas primeras ministras también acudieron al encuentro. A ellas se suma la representación institucional europea con la presidenta del Parlamento Europeo, Roberta Metsola, así como la presencia de la Alta Representante Kaja Kallas, una de las voces más firmes en política exterior dentro del bloque comunitario.

En el caso de Bulgaria, la participación femenina llegó a través de su presidenta Iliana Yotova, la primera mujer en el cargo.

Migración irregular

Más allá de la composición de género, la cumbre estuvo marcada por decisiones concretas. Un total de 33 países respaldaron un documento que apuesta por reforzar la coordinación frente a los flujos migratorios. Entre las medidas acordadas figuran el intercambio de información en tiempo real, el fortalecimiento de las fronteras terrestres y marítimas y la lucha contra las redes de tráfico de personas, incluso mediante sanciones.

Asimismo, los firmantes se comprometieron a colaborar con organismos internacionales como el ACNUR o la Organización Internacional para las Migraciones, y a desarrollar políticas que actúen en los países de origen para reducir las causas de los desplazamientos. Otro de los puntos clave fue la cuestión de los retornos, con la intención de establecer acuerdos más sólidos que desincentiven la migración irregular.

También, los presentes abogaron por la defensa de la paz y el derecho internacional frente a las guerras en Ucrania y Oriente Medio, en un claro mensaje a los líderes de Estados Unidos, Donald Trump, y Rusia, Vladimir Putin.

La reunión de Ereván deja claro que Europa busca respuestas conjuntas a problemas compartidos, aunque también evidenció que la representación femenina en los niveles más altos de poder sigue siendo limitada.

En el caso de Bulgaria, la participación femenina llegó a través de su presidenta Iliana Yotova, la primera mujer en el cargo.

Migración irregular

Más allá de la composición de género, la cumbre estuvo marcada por decisiones concretas. Un total de 33 países respaldaron un documento que apuesta por reforzar la coordinación frente a los flujos migratorios. Entre las medidas acordadas figuran el intercambio de información en tiempo real, el fortalecimiento de las fronteras terrestres y marítimas y la lucha contra las redes de tráfico de personas, incluso mediante sanciones.

La Cumbre de la Comunidad Política Europea 2026 reunió este lunes en la capital armenia a decenas de jefes de Estado y de Gobierno en un contexto internacional marcado por múltiples crisis simultáneas. Con el pretexto de reforzar la estabilidad y la cooperación en el continente, el encuentro ha servido como foro para coordinar respuestas comunes ante desafíos como la migración, la seguridad o la dependencia energética.

En total, 48 líderes participaron en esta octava edición del foro, que agrupa tanto a países de la Unión Europea como a socios del entorno europeo. Desde Ereván se intentó lanzar el mensaje de que Europa sigue apostando por la diplomacia, el multilateralismo y no la fuerza bruta.

Es más, el primer ministro canadiense, Mark Carney, participó por primera vez en una CPE, un reflejo del fuerte y creciente alineamiento entre Europa y Canadá. Entre los principales acuerdos alcanzados destaca el compromiso de más de 30 países para intensificar la cooperación frente a la inmigración irregular, una cuestión que ha ganado urgencia por los conflictos en Oriente Medio, Sudán y el Cuerno de África.

De esos 48 dirigentes, sólo nueve son mujeres, lo que representa aproximadamente un 18,75% del total. La presencia femenina, aunque todavía minoritaria, incluye a algunas de las figuras políticas más influyentes del continente.

EREVÁN, 04/05/2026.- El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez (i), junto al primer ministro de Armenia, Nikol Pashinyan (d), en el marco de la cumbre de la Comunidad Política Europea que se celebra en Ereván, Armenia. EFE/ Borja Puig De La Bellacasa SOLO USO EDITORIAL/SOLO DISPONIBLE PARA ILUSTRAR LA NOTICIA QUE ACOMPAÑA (CRÉDITO OBLIGATORIO)
El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, junto al primer ministro de Armenia, Nikol Pashinyan
EFE

Las mujeres del encuentro

Entre ellas sobresale Ursula von der Leyen, quien aprovechó la cita para insistir en la necesidad de que Europa reduzca su dependencia en sectores clave como la energía, la defensa o las cadenas de suministro. La dirigente defendió un mayor impulso a las energías renovables y a la producción propia, así como el fortalecimiento de las capacidades militares europeas.

También tuvo un papel relevante Giorgia Meloni, una de las impulsoras del acuerdo migratorio junto al británico Keir Starmer. Meloni subrayó que la Unión Europea ha demostrado capacidad de reacción ante crisis recientes, pero advirtió de la necesidad de anticiparse mejor a futuros desafíos, especialmente en el ámbito mediterráneo, donde confluyen problemas de seguridad, economía y migración.

Otra de las líderes presentes fue Maia Sandu, presidenta de Moldavia, quien reiteró la importancia de la integración europea para su país y defendió la necesidad de proteger la democracia en un contexto de tensiones geopolíticas. “La integración en la UE es el proyecto más importante para la República de Moldavia”, aseguró.

El grupo de mujeres incluye además a la presidenta de Macedonia del Norte, Gordana Siljanovska-Davkova, y a representantes de países como Lituania (Inga Ruginienè) y Liechtenstein (Brigitte Haas), cuyas primeras ministras también acudieron al encuentro. A ellas se suma la representación institucional europea con la presidenta del Parlamento Europeo, Roberta Metsola, así como la presencia de la Alta Representante Kaja Kallas, una de las voces más firmes en política exterior dentro del bloque comunitario.

En el caso de Bulgaria, la participación femenina llegó a través de su presidenta Iliana Yotova, la primera mujer en el cargo.

Migración irregular

Más allá de la composición de género, la cumbre estuvo marcada por decisiones concretas. Un total de 33 países respaldaron un documento que apuesta por reforzar la coordinación frente a los flujos migratorios. Entre las medidas acordadas figuran el intercambio de información en tiempo real, el fortalecimiento de las fronteras terrestres y marítimas y la lucha contra las redes de tráfico de personas, incluso mediante sanciones.

Asimismo, los firmantes se comprometieron a colaborar con organismos internacionales como el ACNUR o la Organización Internacional para las Migraciones, y a desarrollar políticas que actúen en los países de origen para reducir las causas de los desplazamientos. Otro de los puntos clave fue la cuestión de los retornos, con la intención de establecer acuerdos más sólidos que desincentiven la migración irregular.

También, los presentes abogaron por la defensa de la paz y el derecho internacional frente a las guerras en Ucrania y Oriente Medio, en un claro mensaje a los líderes de Estados Unidos, Donald Trump, y Rusia, Vladimir Putin.

La reunión de Ereván deja claro que Europa busca respuestas conjuntas a problemas compartidos, aunque también evidenció que la representación femenina en los niveles más altos de poder sigue siendo limitada.

Asimismo, los firmantes se comprometieron a colaborar con organismos internacionales como el ACNUR o la Organización Internacional para las Migraciones, y a desarrollar políticas que actúen en los países de origen para reducir las causas de los desplazamientos. Otro de los puntos clave fue la cuestión de los retornos, con la intención de establecer acuerdos más sólidos que desincentiven la migración irregular.

La Cumbre de la Comunidad Política Europea 2026 reunió este lunes en la capital armenia a decenas de jefes de Estado y de Gobierno en un contexto internacional marcado por múltiples crisis simultáneas. Con el pretexto de reforzar la estabilidad y la cooperación en el continente, el encuentro ha servido como foro para coordinar respuestas comunes ante desafíos como la migración, la seguridad o la dependencia energética.

En total, 48 líderes participaron en esta octava edición del foro, que agrupa tanto a países de la Unión Europea como a socios del entorno europeo. Desde Ereván se intentó lanzar el mensaje de que Europa sigue apostando por la diplomacia, el multilateralismo y no la fuerza bruta.

Es más, el primer ministro canadiense, Mark Carney, participó por primera vez en una CPE, un reflejo del fuerte y creciente alineamiento entre Europa y Canadá. Entre los principales acuerdos alcanzados destaca el compromiso de más de 30 países para intensificar la cooperación frente a la inmigración irregular, una cuestión que ha ganado urgencia por los conflictos en Oriente Medio, Sudán y el Cuerno de África.

De esos 48 dirigentes, sólo nueve son mujeres, lo que representa aproximadamente un 18,75% del total. La presencia femenina, aunque todavía minoritaria, incluye a algunas de las figuras políticas más influyentes del continente.

EREVÁN, 04/05/2026.- El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez (i), junto al primer ministro de Armenia, Nikol Pashinyan (d), en el marco de la cumbre de la Comunidad Política Europea que se celebra en Ereván, Armenia. EFE/ Borja Puig De La Bellacasa SOLO USO EDITORIAL/SOLO DISPONIBLE PARA ILUSTRAR LA NOTICIA QUE ACOMPAÑA (CRÉDITO OBLIGATORIO)
El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, junto al primer ministro de Armenia, Nikol Pashinyan
EFE

Las mujeres del encuentro

Entre ellas sobresale Ursula von der Leyen, quien aprovechó la cita para insistir en la necesidad de que Europa reduzca su dependencia en sectores clave como la energía, la defensa o las cadenas de suministro. La dirigente defendió un mayor impulso a las energías renovables y a la producción propia, así como el fortalecimiento de las capacidades militares europeas.

También tuvo un papel relevante Giorgia Meloni, una de las impulsoras del acuerdo migratorio junto al británico Keir Starmer. Meloni subrayó que la Unión Europea ha demostrado capacidad de reacción ante crisis recientes, pero advirtió de la necesidad de anticiparse mejor a futuros desafíos, especialmente en el ámbito mediterráneo, donde confluyen problemas de seguridad, economía y migración.

Otra de las líderes presentes fue Maia Sandu, presidenta de Moldavia, quien reiteró la importancia de la integración europea para su país y defendió la necesidad de proteger la democracia en un contexto de tensiones geopolíticas. “La integración en la UE es el proyecto más importante para la República de Moldavia”, aseguró.

El grupo de mujeres incluye además a la presidenta de Macedonia del Norte, Gordana Siljanovska-Davkova, y a representantes de países como Lituania (Inga Ruginienè) y Liechtenstein (Brigitte Haas), cuyas primeras ministras también acudieron al encuentro. A ellas se suma la representación institucional europea con la presidenta del Parlamento Europeo, Roberta Metsola, así como la presencia de la Alta Representante Kaja Kallas, una de las voces más firmes en política exterior dentro del bloque comunitario.

En el caso de Bulgaria, la participación femenina llegó a través de su presidenta Iliana Yotova, la primera mujer en el cargo.

Migración irregular

Más allá de la composición de género, la cumbre estuvo marcada por decisiones concretas. Un total de 33 países respaldaron un documento que apuesta por reforzar la coordinación frente a los flujos migratorios. Entre las medidas acordadas figuran el intercambio de información en tiempo real, el fortalecimiento de las fronteras terrestres y marítimas y la lucha contra las redes de tráfico de personas, incluso mediante sanciones.

Asimismo, los firmantes se comprometieron a colaborar con organismos internacionales como el ACNUR o la Organización Internacional para las Migraciones, y a desarrollar políticas que actúen en los países de origen para reducir las causas de los desplazamientos. Otro de los puntos clave fue la cuestión de los retornos, con la intención de establecer acuerdos más sólidos que desincentiven la migración irregular.

También, los presentes abogaron por la defensa de la paz y el derecho internacional frente a las guerras en Ucrania y Oriente Medio, en un claro mensaje a los líderes de Estados Unidos, Donald Trump, y Rusia, Vladimir Putin.

La reunión de Ereván deja claro que Europa busca respuestas conjuntas a problemas compartidos, aunque también evidenció que la representación femenina en los niveles más altos de poder sigue siendo limitada.

También, los presentes abogaron por la defensa de la paz y el derecho internacional frente a las guerras en Ucrania y Oriente Medio, en un claro mensaje a los líderes de Estados Unidos, Donald Trump, y Rusia, Vladimir Putin.

La reunión de Ereván deja claro que Europa busca respuestas conjuntas a problemas compartidos, aunque también evidenció que la representación femenina en los niveles más altos de poder sigue siendo limitada.