Ormuz encalla la economía global: la guerra en Oriente Medio dispara los precios de prácticamente todo

La Unión Europea pierde 500 millones de euros al día mientras el bloqueo del estrecho amenaza con una crisis que ya se extiende de la energía, a las hipotecas, el transporte y los alimentos

Un hombre lee el periódico tras las conversaciones de paz entre Estados Unidos e Irán en Karachi, Pakistán, el 12 de abril de 2026.
EFE/EPA/SHAHZAIB AKBER

Ni para delante ni para atrás. Ese es el mejor resumen que dos meses después se puede hacer del conflicto en Oriente Medio. Las conversaciones entre Estados Unidos e Irán continúan paralizadas; el estrecho de Ormuz, blindado; y los precios, disparados.

La Unión Europea ya ha puesto cifras al problema. Casi 500 millones de euros al día pierde el Ejecutivo Comunitario por la inestabilidad cada vez más evidente en el Golfo Pérsico. “En tan solo 60 días de conflicto, nuestra factura por importaciones de combustibles fósiles ha aumentado en más de 27.000 millones de euros, sin una sola molécula de energía adicional”, aseguró la presidenta de la Comisión Europea, Ursula Von der Leyen, ante el Parlamento Europeo en Estrasburgo.

Los planes de la Unión Europea pasan por depender menos de terceros e impulsar nuevas energías “limpias y asequibles”. La medida, que lleva sobrevolando Bruselas desde hace años, se toma ahora a regañadientes y obligados tras comprobar que no parece que vaya a haber un acuerdo duradero a corto plazo.

La preocupación también la comparte una de las partes del conflicto. La administración norteamericana, por primera vez desde que comenzó la guerra, ha dicho en público el coste que supone la guerra a Estados Unidos. El Pentágono estima que la guerra contra Irán ha costado a en torno a 25 mil millones de dólares. La cifra la dio el secretario de Guerra, Pette Hegseth, que dio pocos detalles -a pesar de las reiteradas preguntas de periodistas- sobre el desenlace que podría tener el conflicto.

Ormuz
El destructor de misiles guiados USS Rafael Peralta (DDG 115) hace cumplir el bloqueo estadounidense de los puertos iraníes contra el M/T Stream
Efe

Precios de la energía nunca vistos desde 2022

Pero además, según los datos publicados por el informe ‘Commodity Markets Outlook’, elaborado por el Banco Mundial, los precios de la energía seguirán subiendo hasta niveles superiores a los que se han alcanzaron en 2022 como consecuencia de la guerra en Ucrania.

El impacto del cierre del estrecho de Ormuz en los mercados es tal, que el informe del organismo prevé una subida de hasta el 4% en los precios de la energía este año. Con las negociaciones paralizadas entre ambos países, la inflación corre el riesgo de consolidarse afectando no sólo a los precios de la energía, sino también al resto de materias primas que antes cruzaban el estrecho de Ormuz.

La inestabilidad en la región es tal, que Emiratos Árabes Unidos ya ha abandonado la OPEP (Organización de Países Exportadores de Petróleo), a la que lleva perteneciendo los últimos 50 años. Según las explicaciones del ministro de energía emiratí, tiene poco sentido seguir en una organización que marca el rumbo del mercado del crudo en un momento en el que hay que “responder a una demanda cambiante”.

Sin embargo, los precios de la energía no es lo único que está subiendo. La crisis se extiende a prácticamente a todos los ámbitos. A los fertilizantes, a la industria alimentaria, a los productos farmacéuticos, a los móviles, las hipotecas o el transporte.

Ursula von der Leyen pronuncia un discurso durante la Cumbre de Energía Nuclear del OIEA en París, Francia, el 10 de marzo de 2026.
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La crisis silenciosa

Todas estas cosas, o parte de las que se utilizan para que puedan llegar a su destino, necesitan pasar por un maltrecho Ormuz que todavía hoy continúa desierto. Por las aguas del Golfo pasan alrededor de un tercio de los fertilizantes que se utilizan en todo el mundo. Un golpe que desde hace dos meses soportan algunos de los grandes productores globales, como Emiratos Árabes Unidos, Arabia Saudí, Kuwait o Qatar. Estos fertilizantes son imprescindibles para los abonos agrícolas y al no llegar a su destino hace que haya menos cosecha y que la existente sea más cara.

También la falta de helio -del que apenas se habla- pone en jaque la fabricación de semiconductores en equipos médicos imprescindibles para las resonancias magnéticas. En este caso, los grandes golpeados son Taiwán o Corea del sur, dos de los mayores productores mundiales de chips. Ahora el helio ha llegado a duplicar su precio. Pero no sólo se usa para esto, también para poder soportar la infraestructura de la Inteligencia Artificial.

Imagen de archivo sobre la inteligencia artificial

La otra subida de la guerra es la que afecta directamente a una de nuestras principales preocupaciones según el CIS: la vivienda. El conflicto entre Irán y Estados Unidos no ha dado tregua al euríbor, que consolida su subida haciendo que a los hipotecados les toca pagar cuotas más altas. Aquellos que tengan tipo variable lo notarán directamente en sus bolsillos.

También los viajes en avión, por el combustible, y absolutamente todo lo que se transporta va a costar más caro. El diésel sigue subiendo por encima de la gasolina y esto se traslada a las baldas del supermercado o de cualquier tienda, que se ven obligadas a encarecer los precios por la continua subida del combustible.

La estrategia de la Casa Blanca

Y mientras tanto, el ejército estadounidense continua publicando imágenes de militares rearmando el golfo. El objetivo de Estados Unidos es invertir la partida. Bloquear a mercantes y buques iraníes para asfixiar a Teherán, que mantiene su pulso con las negociaciones completamente encalladas: “No consideramos que la guerra haya terminado” dijo Mohammad Akrami, portavoz del ejercito iran contradiciendo una vez más la administración estadounidense.

Donald Trump habla con los periodistas en la sala de prensa de la Casa Blanca después de un tiroteo afuera del salón de baile del hotel Washington Hilton.
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La versión es muy diferente al otro lado. Desde la Casa Blanca, Donald Trump no para de repetir un mensaje victorioso y con ventaja respecto a sus enemigos. “Irán nos acaba de informar que se encuentra en un ‘estado de colapso’. Quieren que ‘abramos el estrecho de Ormuz’ lo antes posible, mientras intento resolver su situación de liderazgo”, publicó en su red social Truth Social este miércoles.

Trump considera que la respuesta a su estrategia comenzará a funcionar a partir de esta semana, cuando Irán no encuentre sitio para poder almacenar todo el petróleo de sus pozos. “No hay donde almacenar este petróleo, va a ocurrir algo muy algo”, sentenció el mandatario estadounidense.