El obispo de Canarias, José Mazuelos, ha afirmado que quienes critican la acogida de personas migrantes deberían “pasar cinco días en un cayuco, sin comer”, para comprender las condiciones en las que se realiza la travesía por la ruta atlántica. Lo ha expresado durante un encuentro informativo celebrado en el marco de la Asamblea Plenaria de la Conferencia Episcopal Española.
Mazuelos ha contextualizado sus declaraciones en la situación migratoria que vive el archipiélago canario, uno de los principales puntos de llegada a Europa desde África. En este sentido, ha subrayado que la ruta atlántica es una de las más peligrosas y ha insistido en la necesidad de “acoger y cuidar” a las personas migrantes. El obispo ha lamentado que en muchas ocasiones se les trate “como números” y ha pedido poner el foco en la dimensión humana del fenómeno, recordando que detrás de cada llegada hay historias personales marcadas por la precariedad.
Sus palabras se producen en vísperas de la visita del Papa León XIV a España, que incluirá una etapa en Canarias. Este viaje, que recorrerá también Madrid y Barcelona, tendrá entre sus ejes la situación migratoria, especialmente en el archipiélago, donde la llegada de embarcaciones procedentes de la costa africana se ha intensificado en los últimos años.

El obispo ha señalado que la respuesta a la migración no puede limitarse a la acogida en destino, sino que debe abordarse desde una perspectiva global. En este sentido, ha reclamado responsabilidades a los países de origen y ha destacado la necesidad de actuar contra las mafias que organizan los desplazamientos irregulares. Asimismo, ha planteado la importancia de buscar vías seguras y ordenadas para la migración laboral.
En la misma línea, el obispo de Tenerife, Eloy Santiago, ha descrito la situación como un “drama” y ha reconocido la sensación de impotencia ante el elevado número de personas que pierden la vida en esta ruta. Ha recordado que Canarias constituye la frontera sur de Europa y ha subrayado el impacto directo que tiene la migración en el territorio, tanto a nivel institucional como social.
Durante la Asamblea Plenaria también se ha abordado la cuestión de la regularización extraordinaria de personas migrantes aprobada recientemente por el Gobierno. Desde la Iglesia se ha expresado un respaldo al contenido de la medida, aunque se ha señalado que existen aspectos de su aplicación que pueden ser objeto de debate. La regularización busca dar una situación administrativa a personas que ya residen en España, permitiéndoles acceder a derechos y condiciones laborales más estables.

En este sentido, representantes de Cáritas Española han defendido que este tipo de medidas contribuyen a reconocer la realidad de quienes ya forman parte del tejido social y económico del país. Han subrayado que muchas de estas personas desempeñan trabajos esenciales y que la regularización permite mejorar su situación y su integración.
La visita del Papa a Canarias se enmarca en un contexto de creciente atención internacional sobre las rutas migratorias hacia Europa. La presencia del Pontífice en el archipiélago tiene como objetivo visibilizar esta realidad y respaldar la labor de las instituciones y organizaciones que trabajan en la acogida.
Por el momento, no se han confirmado todos los detalles de la agenda en las islas, aunque se prevé la celebración de actos religiosos y encuentros vinculados a la situación migratoria. La organización del viaje continúa en marcha y contará con la colaboración de distintas administraciones y entidades locales.
Las declaraciones de Mazuelos se inscriben así en un debate más amplio sobre la gestión de la migración, en el que confluyen dimensiones humanitarias, políticas y sociales, y que se mantiene en el centro de la agenda pública tanto en España como en el conjunto de Europa.
