Tribuna

La paz unió a Corina Machado y a Mohammadi

Narges Mohammadi ha sido durante años una destacada figura defensora de los derechos humanos en Irán. A pesar de estar en prisión casi continuamente desde 2010, ha logrado dar a conocer los abusos que se vivían en el país

Machado
La opositora venezolana y Premio Nobel de la Paz, María Corina Machado.
Efe

A su fallecimiento en 1896, el empresario e inventor sueco Alfred Nobel dejó lo que entonces era una de las mayores fortunas privadas del mundo, en parte conseguida por haber sido el inventor de la dinamita.

El Premio Nobel de la Paz y los demás Premios Nobel fueron establecidos por Alfred Nobel según lo estipulado en su testamento en el cual se determinaba que gran parte de su fortuna debía destinarse a la creación de estos premios que llevarían su nombre.

En este mismo testamento, Alfred Nobel determinó que los premios de Física, Química, Medicina y Literatura serían entregados en Estocolmo, pero el de la Paz debería organizarse en Oslo.

El Premio Nobel de la Paz es uno de los galardones con mayor prestigio y reconocimiento mundial para distinguir a personas y organizaciones que han realizado contribuciones significativas en favor de la paz, la fraternidad entre naciones y la resolución pacífica de conflictos.

De esta manera, la opositora al régimen de Nicolás Maduro, María Corina Machado, recibió el pasado año el Premio Nobel de la Paz “por su incansable labor de promoción de los derechos democráticos del pueblo de Venezuela y por su lucha para lograr una transición justa y pacífica de la dictadura a la democracia”.

El nombre de la ganadora generó reacciones diversas alrededor del mundo. La Casa Blanca reprochó la decisión pues consideraba que anteponía la política a la paz y en América Latina las reacciones estuvieron marcadas por felicitaciones, silencios y contrastes.

Desde el otro lado del Atlántico, los líderes de la Comisión Europea, el Consejo Europeo, el Parlamento Europeo y diferentes mandatarios europeos felicitaron a María Corina Machado por su galardón.

En España, Pedro Sánchez y sus ministros y ministras feministas guardaron un escandaloso silencio al respecto. Pablo Iglesias, fundador del partido Podemos y asesor del chavismo, comentó que el premio se lo merecía más Trumpo Hitler a título póstumo y que el Nobel del próximo año podría ser compartido por Zelensky y Putin.

Independientemente del debate que el galardón pueda generar no debemos de poner en duda que el mismo genera una reflexión global. El Premio Nobel de la Paz debería de llevar a que muchos gobiernos se sintieran presionados a mirar y a analizar determinadas causas y se tomen serios compromisos de cambios.

Pero hay cambios que siguen sin producirse.

Narges Mohammadi fue reconocida con el Premio Nobel de la Paz en el año 2023. El galardón fue otorgado por “su lucha contra la opresión de las mujeres en Irán y sus esfuerzos por promover los derechos humanos y la libertad de todos”.

El Comité del Nobel mencionó en su comunicado a MahsaAmini.

Recordemos que en el año 2022, Mahsa Amini, joven kurda de 22 años, fue detenida por la policía moral en Teherán por no cubrirse bien el pelo con el obligado velo. Unos días más tarde la noticia de su muerte sacudió el mundo. Este hecho desencadenó un año de protestas en el país bajo el lema “Mujer, vida, libertad” enfrentándose con ello a la República Islámica y a sus alternativas patriarcales y militaristas.

Narges Mohammadi ha sido durante años una destacada figura defensora de los derechos humanos en Irán. A pesar de estar en prisión casi continuamente desde 2010, ha logrado dar a conocer los abusos que se vivían en el país.

A finales del año 2022, Mohammadi escribía desde prisión a la BBC describiendo escenas desgarradoras sobre cómo las mujeres detenidas en las manifestaciones estaban siendo abusadas sexual y físicamente.

Su reconocimiento volvió a hacernos ver una realidad contra la que había que luchar pero que no ha servido para poner freno a una situación que se ha recrudecido en contra de las mujeres y las niñas en un país dónde ha aumentado la violencia sobre quien desafía la legislación referente a el uso obligatorio del velo y donde se ha intensificado la pena de muerte para silenciar a la disidencia.

En la actualidad, la Premio Nobel de la Paz, NargesMohammadi, sigue en prisión en un estado de salud crítico después de haber sufrido un infarto este pasado marzo.

Al igual que María Corina Machado, Narges tampoco pudo recoger su Premio Nobel de la Paz.

Al anunciar el premio en el año 2023, el Comité del Nobel declaró su esperanza de que Irán liberara de prisión a la activista para asistir a ceremonia. Como era previsible, esto no sucedió.

Y al igual que Narges Mohammadi, María Corina Machadodebe de mostrase fuerte y firme en su lucha.

Corina Machado ha de luchar para revertir la situación de su país e incidir en un cambio del sistema en el que se pueda transitar hacia un sistema democrático, en el que puedan llevarse a cabo las necesarias reformas económicas y políticas y, así, generar esperanza, unidad y libertad en Venezuela.