La primera reunión trilateral directa entre Ucrania, Rusia y Estados Unidos desde el inicio de la guerra en febrero de 2022 comenzó este viernes en Abu Dabi, capital de Emiratos Árabes Unidos, con el objetivo de desbloquear una salida negociada al conflicto armado. La cita, marcada por la complejidad territorial del Donbás, también vuelve con una constante en este proceso diplomático, la ausencia total de mujeres en las delegaciones negociadoras.
El encuentro se celebra tras meses de contactos indirectos y gestiones diplomáticas que se intensificaron en las últimas semanas, especialmente a raíz del Foro Económico Mundial de Davos.
Antes del inicio de la reunión, el equipo negociador ucraniano mantuvo una conversación telefónica con el presidente Volodimir Zelenski para definir las líneas maestras del diálogo. El propio mandatario explicó que el contenido de la negociación fue consensuado previamente. “Todos entienden qué hay que hacer. Hemos debatido el marco de la conversación, el tema y el resultado deseado”, afirmó. Zelenski añadió que el formato aún es flexible: “El grupo (de negociadores) se determinará directamente sobre el terreno y reaccionará en el momento, dependiendo de cómo sea el diálogo, porque será en este formato por primera vez en mucho tiempo”.

Delegaciones sin mujeres
Horas antes, Zelenski firmó el decreto que fija la composición de la delegación ucraniana, encabezada por el secretario del Consejo de Seguridad Nacional y Defensa, Rustem Umerov. Junto a él se encuentran el líder parlamentario del partido oficialista, David Arajamia; el jefe de la Oficina Presidencial, Kirilo Budánov; y altos mandos militares y de inteligencia, como el jefe del Estado Mayor General, Andrí Gnátov. Ninguna mujer forma parte del equipo.
La delegación rusa, también exclusivamente masculina, está dirigida por el almirante Ígor Kostiukov, con la presencia del asesor económico del Kremlin, Kiril Dmítriev. Por parte de Estados Unidos participan los negociadores Steve Witkoff y Jared Kushner, enviados del presidente Donald Trump, quienes llegaron a Abu Dabi directamente desde Moscú tras reunirse durante más de tres horas con el presidente ruso, Vladimir Putin. Es decir, las mujeres brillan por su ausencia.

“La cuestión del Donbás es clave”
El contenido de la negociación gira casi exclusivamente en torno al Donbás. Tanto Zelenski como Witkoff han coincidido en señalar que esta es la única cuestión pendiente para poner fin a la guerra. “La cuestión del Donbás es clave. Se debatirá, así como la modalidad de cómo las tres partes la ven en Abu Dabi hoy (este viernes) y mañana (sábado)”, declaró el presidente ucraniano.
Rusia controla prácticamente toda la región de Lugansk y más de tres cuartas partes de Donetsk, y exige que Ucrania retire de forma incondicional las tropas que aún mantiene en el territorio. El portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, fue tajante al señalar que sin esa retirada “no puede arreglarse el conflicto”. Moscú insiste en que sin resolver el reparto territorial no habrá alto el fuego ni una paz “duradera”.
El Donbás, región oriental de Ucrania rica en recursos minerales y de fuerte identidad rusoparlante, es el epicentro del conflicto desde 2014, cuando una sublevación armada prorrusa, apoyada por Moscú, dividió el territorio en dos. La invasión rusa de febrero de 2022 y los referendos de anexión celebrados en septiembre de ese año, rechazados por la comunidad internacional, consolidaron su papel como principal punto de fricción entre Kiev y Moscú.

Sin acuerdo territorial no habrá alto el fuego
En los últimos meses, las negociaciones han estado marcadas por propuestas fallidas. En diciembre de 2025, el Kremlin planteó un Donbás sin tropas de ninguno de los bandos, pero bajo control de la Guardia Nacional rusa, una idea rechazada por Ucrania. También fueron descartadas las iniciativas de “zona desmilitarizada” o “zona económica libre” impulsadas desde Washington, consideradas por Kiev como una cesión territorial encubierta.
Zelenski presentó ese mismo mes un plan de paz de veinte puntos junto a Estados Unidos, que incluía garantías de seguridad y la posibilidad de congelar la línea del frente en el Donbás, propuesta que Moscú rechazó. En enero de 2026, las conversaciones entre Washington y Moscú se reanudaron, aunque el Kremlin reiteró que sin acuerdo territorial no habrá alto el fuego.
Mientras tanto, la situación humanitaria sigue deteriorándose, especialmente durante el invierno, con ataques masivos contra la infraestructura energética ucraniana. En este contexto, Abu Dabi se convierte en un nuevo escenario de expectativas, donde se debate el futuro de una región devastada por más de una década de conflicto.


