El futuro de Venezuela

Delcy Rodríguez asume el poder bajo la tutela de Trump y el recelo del chavismo

La nueva presidenta venezolana afronta sus primeros días bajo la presión internacional y la sospecha interna de haber traicionado a Nicolás Maduro

Delcy Rodríguez juró este lunes como presidenta de Venezuela, en ausencia del líder autoritario Nicolás Maduro, quien junto con su esposa Cilia Flores se declararon “no culpables” ante una corte de Nueva York este mismo 5 de enero.

Poco ha cambiado en el país suramericano. El chavismo continúa en control de la nación, con la diferencia que ahora son los hermanos Delcy y Jorge Rodríguez los que mantienen, por ahora, el control político; ella como presidenta interina y él al frente del nuevo Parlamento que se instaló en el Palacio Federal Legislativo tras las cuestionadas y boicoteadas elecciones de mayo de 2025.

Delcy Rodríguez, investida presidenta de Venezuela

Delcy Rodríguez promete “cooperar”

Nada ha cambiado porque el legislador, psiquiatra de profesión, ha estado al frente de la Asamblea Nacional desde el año 2021, posición desde la que ha aprobado leyes restrictivas y persecutorias de la disidencia venezolana.

La gran diferencia es que ahora ella como presidenta prometió “cooperar” con Estados Unidos y será la bisagra por la que la Casa Blanca buscará conducir una transición ordenada, como el sábado -tras los bombardeos a Caracas por fuerzas militares estadounidenses y la captura de Nicolás Maduro, prometió el presidente Donald Trump llevar a cabo esta tarea.

O cumple o se va

La consultora política y PhD en Comunicación Pública venezolana, Carmen Beatriz Fernández, cree sin embargo que el escenario planteado para Delcy Rodríguez es la de tarde o temprano convocar a nuevas elecciones para garantizar la salida del chavismo del poder.

Tiene sobre sí la amenaza estadounidense y la captura de Maduro, así como la palabra de Trump de nuevos bombardeos si no hacen lo que él dice.

Delcy (Rodríguez) no la tiene fácil y lo que viene en las próximas semanas y meses es una situación bien complicada para ella porque es la dinámica del equilibrista; donde Delcy tiene que entenderse con Trump pero también entenderse con las bases del chavismo, con esa sospecha tremenda sobre ella que está recayendo que es la beneficiaria principal de una traición, de alguien que traicionó a Nicolás Maduro”, dijo en entrevista con Artículo 14.

Abrir las puertas a la inversión de EE UU

Agregó que deberá responder a una especie de “directiva” estadounidense, a la que Trump encargó supervisar ese proceso en el país con las reservas petroleras más grandes del mundo, entre los que están Marco Rubio y Pete Hegseth, además del más alto jefe de las Fuerzas Armadas Estadounidenses, Dan Caine.

Delcy
La vicepresidenta ejecutiva de Venezuela, Delcy Rodríguez
Efe

Como ministra de Hidrocarburos y enlace con los empresarios, al ser antes ministra de Finanzas de Maduro, Rodríguez deberá abrirle las puertas a la inversión estadounidense en materia petrolera como demandó Donald Trump al detallar el sábado anterior cómo fue la captura del exlíder autoritario y qué busca él con esta operación.

“Si EE UU continúa ejerciendo ese control de las exportaciones energéticas de Venezuela (bloqueo de buques petroleros) eso es estar instalados en el país porque al final es la llave que presiona al gobierno venezolano. Si el gobierno venezolano quiere abrir las posibilidades a la inversión, algo de lo que fue muy explícito Trump hablando de ello, tiene que seguir las reglas del juego. La presencia de EE UU no es necesariamente la militar o de tropas, es la presencia naval que sigue estrangulando las finanzas del régimen en tanto el régimen no vaya por el camino preacordado”, destacó Fernández sobre si era necesaria o no la presencia militar estadounidense sobre territorio venezolano.

Las ventajas no democráticas de Delcy Rodríguez

Dijo también que, en este momento ante el actual escenario, Delcy Rodríguez tiene una especie de “ventaja competitiva” sobre la líder opositora María Corina Machado al estar en el control del país, conocer cómo se mueve el negocio petrolero manejado por el propio chavismo y ser una interlocutora con el sector empresarial del país, algo que desde fuera de Venezuela no tiene el principal referente de la sociedad venezolana.

Aclara que no se trata de “ventajas democráticas”, pero sí de control real del poder, también en el campo militar, toda vez que la Fuerza Armada Nacional Bolivariana se plegó a la decisión de apoyarla como presidenta encargada y del sector industrial, muy golpeado por el chavismo y su administración, pero que en los últimos años contó con algunas dádivas del poder autoritario para abrirse campo, en medio de una economía que intenta salir a flote, tras perder más del 70% de su capacidad en la última década.

“Hace falta una transición que estabilice algunos elementos en la vida nacional para poder ir a unas elecciones que por lo demás siempre fue la postura de Marco Rubio; siempre lo dijo, tan temprano como en octubre de 2024 cuando ya hablaba de unas nuevas elecciones; ese escenario en el que nosotros creíamos que era dar por buenas las elecciones del 28 de julio ha quedado anulado o con pocas probabilidades de ocurrir”, lamentó Fernández sobre la exigencia de Machado y Edmundo González Urrutia de liderar la transición que se espera en el país.

Cierta normalidad y detenciones

Por ahora, todo sigue siendo incertidumbre. Aunque este lunes, las principales calles del país amanecieron en una especie de normalidad con establecimientos de comida abiertos, puertos terrestres, aéreos y marítimos operando y gente en la calle como si nada hubiese pasado desde que Maduro fue apresado.

EFE/ VTV

Tampoco ha cambiado la represión. Este mismo lunes, tras la juramentación de Jorge Rodríguez como presidente de la Asamblea Nacional, el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Prensa en Venezuela (Sntp) denunció la detención de al menos siete periodistas, en su mayoría en los alrededores del Parlamento tras darle cobertura a la sesión de instalación.

Lo mismo ocurrió en la frontera entre Colombia y Venezuela, donde un corresponsal de Univisión fue detenido por militares venezolanos durante una hora, tiempo en el que lo interrogaron y obligaron a borrar todo el material periodístico que había recabado en esa zona del país.