Jóvenes, cristianos y militantes políticos: ¿qué esperan del discurso de León XIV en el Congreso?

Tres jóvenes de PP, PSOE y Más Madrid, unidos por la Red Fratelli, esperan que el Papa hable de unidad, paz, migraciones, vivienda y bien común en una España marcada por la polarización

Lo que les une no es el voto. Tampoco la lectura política de los temas. Les une la fe, el diálogo y una convicción compartida: la política no puede quedar reducida al enfrentamiento permanente. Por eso, a las puertas del discurso del Papa en la Carrera de San Jerónimo, que tendrá lugar mañana, 9 de junio, Carlos Barba, de Nuevas Generaciones del Partido Popular; Adrián, coordinador federal de Jóvenes Cristianos Socialistas del PSOE; y Paula Estaca, militante de Más Madrid, coinciden en una expectativa de fondo: que León XIV hable de unidad en un país donde casi todo se interpreta desde el bloque propio. Todos ellos forman parte de la Red Fratelli, una iniciativa de la Archidiócesis de Madrid que busca crear espacios de encuentro entre jóvenes creyentes implicados en la vida pública.

“Siendo pesimista, me temo que todas las fuerzas políticas van a tratar de utilizar las palabras del Papa para arrimar el ascua a su sardina”, reconoce Carlos Barba, funcionario de la Administración del Estado y vocal vecino en la Junta de Distrito de Moratalaz. Sin embargo, no renuncia a una esperanza: que el mensaje del Pontífice “llegue al fondo de los corazones” de diputados y senadores. Lo que le gustaría, dice, es que el discurso provocara “un cambio en la forma de hacer política” en España. “Que fueran más posibles los acuerdos entre los que piensan distinto y se rebajara el nivel de crispación y confrontación que hay actualmente”, apunta.

Desde una sensibilidad política distinta, Adrián, coordinador de Jóvenes Cristianos Socialistas del PSOE, espera algo muy parecido en el fondo. “Principalmente, espero que hable de unidad y de tender puentes frente a la crispación y la polarización”, señala. A su juicio, esa llamada encaja plenamente con el perfil de León XIV, a quien define como “un Papa que aboga por la unión”. Para él, el Pontífice también será claro en una cuestión que considera irrenunciable: la paz. “Creo que va a ser muy claro y muy conciso en el no a la guerra”, afirma. “Un cristiano tiene que posicionarse en el no a la guerra, le incomode a quien le incomode”.

Adrián espera, además, que León XIV aborde la situación de las víctimas de abusos, especialmente después del acuerdo firmado entre el Estado y la Iglesia. “No solo debería hablar de ello, debería reunirse con estas víctimas y con las asociaciones”, sostiene. “Es un paso imprescindible para la sanación y la reconstrucción”. También cree que el Papa pondrá el foco en los avances tecnológicos y en la inteligencia artificial, uno de los grandes temas de su pontificado. “La IA tiene que estar para servir a la humanidad y no para explotarla”, defiende, alertando del poder creciente de los grandes actores tecnológicos.

En la lista de asuntos que espera escuchar aparece también la inmigración. “Creo que es el tema primordial ahora mismo de la Iglesia”, subraya. “La Iglesia es católica, universal, de todos. No puede excluir a nadie, y eso incluye a los inmigrantes”.

Por su parte, Paula Estaca, militante de Más Madrid y opositora, espera que León XIV mantenga “la línea social que ha caracterizado buena parte de sus intervenciones públicas”. Le gustaría que el Papa abordara “los efectos de la globalización y la digitalización, la crisis climática y medioambiental, y las consecuencias del capitalismo en términos de desigualdad, precariedad y exclusión”. También reclama un mensaje claro sobre acogida, solidaridad y dignidad humana. “En un contexto internacional marcado por conflictos, desplazamientos forzosos y discursos cada vez más polarizados, resulta fundamental reivindicar la protección de las personas más vulnerables”, señala.

Paula considera, además, que el Papa debería advertir sobre cómo los discursos de extrema derecha “se aprovechan del malestar social y de la vulnerabilidad de muchas personas para fomentar el miedo, el odio y la confrontación”. Frente a eso, ve en el cristianismo una alternativa basada en “el cuidado mutuo, la empatía, la fraternidad y la búsqueda del bien común”.

“Considero que los valores de la fe católica están mucho más cerca de los valores y principios de la izquierda que de la derecha”, reconoce. Por eso, también espera que León XIV reconozca la posición del Gobierno de España en favor de la paz y los derechos del pueblo palestino, así como su denuncia de la situación en Gaza. En clave nacional, Paula cree que el Papa debería abordar un asunto concreto: la vivienda. “Es el principal problema social al que se enfrenta hoy gran parte de la ciudadanía española”, afirma. A su juicio, la Iglesia española también debe sentirse interpelada por esta crisis, especialmente por su patrimonio inmobiliario y por la función social que históricamente han tenido muchos de sus bienes. “Creo que la Iglesia debe asumir un papel activo en la solución de este problema y poner sus recursos al servicio del derecho a la vivienda”, defiende.

Fieles congregados en los aledaños de la Plaza de Cibeles.
Fieles congregados en los aledaños de la Plaza de Cibeles.
EFE

La Red Fratelli, de la que forman parte estos jóvenes, nació precisamente para que este tipo de conversaciones no fueran imposibles. Pilar Shannon, su coordinadora, explica que la iniciativa surgió en 2022 en la Archidiócesis de Madrid inspirada por Fratelli tutti y por la idea de Francisco de la “buena política”. “Vimos que hacía falta un espacio de encuentro para jóvenes católicos involucrados en la vida pública o que quisieran involucrarse”, explica. Su objetivo ha sido crear un lugar donde hacer frente a la polarización, generar diálogo y tender puentes.

La red organiza mesas redondas, formaciones, coloquios y encuentros vinculados a la vida pública. Pero, sobre todo, ha apostado por algo menos visible y quizá más difícil: la amistad entre personas que piensan distinto. “Nos une la fe y estamos aprendiendo a entendernos, a cuidarnos y a darnos cuenta de que el otro también quiere el bien común, aunque lo vea de una manera diferente”, resume Shannon.

Por eso, el discurso de León XIV en el Congreso no será escuchado por estos jóvenes como un gesto protocolario más. Lo recibirán como una oportunidad para recordar que la política, también en España, puede volver a ser un lugar de encuentro. “Estamos cansados de la polarización, de la división y del odio”, afirma Shannon. “Vivir desde el Evangelio también requiere valentía para vivir la fraternidad y la caridad dentro de la política”.

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