El terremoto interno en VOX ha generado una sacudida en las filas nunca antes vista desde su creación. La expulsión definitiva de Javier Ortega Smith -número de dos de Abascal en los inicios- y la guerra abierta, suspensión de militancia incluida, con el hasta ahora líder murciano del partido, José Ángel Antelo, han provocado que antiguos dirigentes de VOX se revuelvan. Espinosa de los Monteros, que llegó a ser secretario general de la formación, ha pedido la celebración de un congreso. Una exigencia que desechan en la dirección nacional, pero que se seguirá escuchando en las próximas semanas. Algo se mueve.
El fundador de VOX, Alejo Vidal-Quadras, ha verbalizado que ve una deriva “autoritaria en la que una pequeña cúpula decide de manera dictatorial”. Las voces críticas coinciden en la falta de participación de la militancia.

Con este panorama, Abascal reúne este lunes a su Comité Ejecutivo y al de Acción Política. Lo que queda de su círculo de confianza. Una reunión que busca escenificar un cierre de filas interno y proyectar una imagen de cierta “estabilidad”. El lugar: el Parador de Gredos, Ávila. En la semana final de campaña en Castilla y León, donde Abascal está siendo protagonista como ocurre en cada campaña autonómica. El líder de VOX comparecerá ante los medios de comunicación a mediodía.
Antes de someterse a las preguntas de la prensa, la dirección de VOX analizará los resultados electorales en los comicios autonómicos de Extremadura y Aragón, las negociaciones de cara a la formación de gobiernos en dichos territorios y las perspectivas en las elecciones de Castilla y León.
Abascal focaliza las críticas en Génova
El jaleo interno de VOX se produce en mitad de un ciclo electoral que parece interminable. De momento, se ha cumplido el guion y han tumbado la investidura de la presidenta en funciones de Extremadura, María Guardiola. Era una decisión anunciada que no sorprende a casi nadie pero que deja en stand by los pactos en las autonomías. Guardiola tiene dos meses por delante -hasta el 4 de mayo- para conseguir el apoyo de VOX.
La negociación entre los dos partidos es compleja porque además coincide con la campaña electoral en Castilla y León. VOX quiere ir a una negociación decreto a decreto, ley a ley, y el PP aspira a que exista ninguna “asimetría” en los pactos autonómicos. Es decir, no quieren que se cierre un pacto en Aragón -que está avanzado y con el que VOX no tiene ningún problema- sin tenerlo atado en Extremadura. “Queremos evitar lo que pasó con Carlos Mazón”, explican desde la cúpula del PP. Se refieren a cuando el valenciano selló su pacto con VOX a espaldas de la dirección nacional en 2023.

En este punto, hemos visto un giro argumental interesante. La decisión de Génova -de interferir en las negociaciones de sus barones autonómicos- ha hecho que Abascal cambie el tiro de sus críticas. El líder de VOX culpa, ahora, de la falta de acuerdo en Extremadura a Génova: “El problema no está siendo María Guardiola”, ha declarado Abascal. Lo hace después de meses poniendo el foco en la Guardiola y de deslizar, incluso, la idea de que quizá el PP debería de cambiar su candidata en la comunidad autónoma.
Feijóo y Tellado salen al ataque
Tras la investidura fallida de Guardiola, Feijóo ha salido al ataque y ha tildado “de estafa” a VOX. “Quien ha bloqueado Extremadura por las elecciones de Castilla y León estará dispuesto a bloquear Castilla y León por las elecciones de Andalucía (…)Vox está a la deriva y los españoles necesitamos rumbo“, ha sentenciado el presidente popular.
Además, el secretario general del PP, Miguel Tellado -que es la persona que capitanea de forma discretísima las negociaciones con VOX-, ha desvelado que el partido de Abascal no ha querido negociar en la semana previa a la investidura de Guardiola: “Llevan 7 días sin querer sentarse a negociar pero están muy centrados en las purgas internas de su propio partido. Cuestión de prioridades”, dijo Tellado en las redes sociales.
Después de votar con el PSOE y Podemos en contra de la investidura de María Guardiola, ahora Abascal irá a Castilla y León a pedir el voto a los ciudadanos de centro derecha para bloquear también esta comunidad.
Los de Vox llevan 7 días sin querer sentarse a negociar pero están… https://t.co/KWRMB75jHE
— Miguel Tellado (@Mtelladof) March 6, 2026
Un mensaje que fue desmentido inmediatamente por Abascal: “Tellado ha dicho que desde hace una semana VOX no se quería sentar a negociar y tengo que decir que eso es falso. Esta misma semana ha habido una reunión de la que se han levantado actas. Espero no tener que enseñar esas actas y que el señor Tellado rectifique estas mentiras”. No parece el mejor ambiente para una mesa negociadora.
Suenan tambores de elecciones generales
A esto se suma un run run que va en aumento. También en la derecha. Cada día cobra más fuerza la idea de un “superdomingo” electoral en junio coincidiendo con las elecciones andaluzas. Dirigentes del PP creen que el presidente del Gobierno puede estar viendo una “ventana de oportunidad” que no esperaba. Y que es capaz de todo. No ven una locura que pueda aprovechar su lema reciclado, el “No a la guerra”, para pegar una patada al tablero político.
En la dirección nacional llevan años exigiendo la convocatoria de una elecciones pero, ahora, temen que ese posible adelanto de Sánchez pueda frenar un pacto con VOX en las autonomías y dejar todos lo gobiernos en el aire.
