Sonoros y documentados en un libro han sido los enfrentamientos de Génova y Alejandro Fernández, el presidente del PP en Cataluña. Pero ahora todo parece un capítulo lejano de “A calzón quitado”, en el que este se despachaba agusto contra la dirección de su partido, a la que acusaba de ser una “trituradora” de líderes políticos. La estrategia a seguir con los independentistas también era una de las causas que generaba gran tensión entre ambas partes. Tras meses de discrepancias entre Génova y el PP catalán, hoy parecen firmar la pipa de la paz. Al menos de momento. “Las aguas están tranquilas”, asegura una fuente con autoridad dentro del PP catalán a Artículo14. Habría voluntad entre Alberto Núñez Feijóo y Fernández de que “las cosas vayan bien” y todo se pacte, según afirman las mismas fuentes.
De hecho, no hay intención desde Génova en promover un nuevo liderazgo para el nuevo ciclo electoral en Cataluña, según ha podido confirmar este diario. “Nadie discute que es el mejor líder a día de hoy”, confirman también dentro del PP catalán. “Nadie quiere disputar la presidencia a Alejandro”, asegura otro dirigente catalán. “No vamos sobrados de liderazgos”, inciden para cerrar esa vía. “Todo va bien”, zanjan desde el entorno del presidente del PPC.
El congreso pendiente del PPC
Y en esta nueva etapa en las relaciones orgánicas en el PP, empieza a cobrar sentido la celebración del congreso regional, pendiente desde el año 2018, para reforzar su liderazgo. Fuentes con implantación territorial apuntan a la posibilidad de que este pueda celebrarse en verano, tras el ciclo electoral. Aun así, todavía no hay un calendario cerrado. De hecho, en el entorno del presidente se asegura que “no tenemos fecha” e incluso se rebaja la importancia del congreso debido al contexto de tranquilidad orgánica actual. Génova tampoco lo confirma ni desmiente. “Suena como probable”, indican en el territorio. “Los congresos sirven cuando son positivos para el partido”, valoran en el PP catalán sobre un cónclave en el corto plazo.

La celebración de un congreso en el PP catalán simbolizaría la confirmación de esa paz interna tras meses de gestos. Y es que el congreso nacional en el que Feijóo ratificó su liderazgo sirvió también para reforzar al PP catalán como un bastión importante para Génova. Cataluña logró colocar a dos nombres dentro de la Junta Directiva Nacional del PP: Daniel Sirera, líder del PP en el Ayuntamiento de Barcelona, y Juan Fernández, portavoz en el Parlament catalán. Se sumó también el portavoz en el Ayuntamiento de Barcelona, Juan Milián. A esto se suma la destacada presencia del propio líder nacional en Cataluña en los últimos meses, donde presentó su plan migratorio en plena pugna con Vox. La relación entre ambos líderes ha mejorado notablemente en el tiempo e incluso es “fluida”, según aseguran ambas partes. En este sentido, el trabajo en la sombra del secretario general del PP, Miguel Tellado, también ha ayudado a dejar de lado viejas tensiones.
Atrás quedan todo tipo de tensiones internas y aireadas por los medios entre Génova y Alejandro Fernández. “Hemos conseguido ser una orquesta en la que cada uno toca su instrumento”, simplifica un cargo territorial. “Alejandro el presidente, Manu Reyes en Castedefells, Dani Sirera en Barcelona, Albiol en Badalona y Juan Fernández en el Parlament”, recuenta. Cada uno en su sitio. Uno de los enfrentamientos más vivos que han mantenido es a causa de la estrategia política a seguir con los partidos independentistas. La cúpula nacional no cierra la vía a un futuro entendimiento con Junts. Incluso ha dejado abierta la puerta en distintas ocasiones a presentar una moción de censura si tuviese los votos de Carles Puigdemont. Una estrategia que no comparte para nada el presidente catalán. De hecho, ambas direcciones mantuvieron una acalorada discusión sobre los pactos con los independentistas en el congreso nacional.
